Euroliga Jornada 28ª Real Madrid 79 Fenerbahce 89

Achaques

El Real Madrid sufrió su tercera derrota consecutiva en Euroliga, la segunda como local, ante un muy buen plantado Fenerbahce que asume su candidatura a equipo candidato a la próxima Final Four de Berlín. Los blancos, faltos de energía sucumbieron de nuevo ante las pérdidas de balón y a no cerrar su aro en condiciones. El Real Madrid sigue a una victoria de conseguir el objetivo de clasificarse para los Playoffs por el título.
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Desde estas líneas estamos contando una maravillosa temporada del Real Madrid. Apenas 8 derrotas en 55 partidos colman las huestes del mejor equipo de Europa no solo por su título la temporada pasada, sino por su actual liderato en la clasificación. Que bonito es poder disfrutar de 55 partidos donde en dos de ellos, el Real Madrid conquistaba un título. Pero todo debe de ser efímero, los calendarios se aprietan en los meses decisivos y solicitan urgencia de resultados para ir asegurando un buen puesto en la clasificación. El Real Madrid no tiene ese problema pero las piernas se van agotando y la cabeza empieza a creerse que los resultados caerán por sí solos. Si ya los blancos sucumbieron ante un “necesitado” Panathinaikos, anoche el Real Madrid recibía en el WiZinik Center al 7º clasificado con 16-11 de balance, el Fenerbache de Jasikevicius. Pero curiosamente, ese no era la gran batalla del partido, sino que la prensa española se jactaba que el balance del entrenador lituano era positivo en sus 36 partidos jugados contra el Real Madrid. Vamos que jugadores de la talla de Calathes, Wilbekin, Dorsey o Hayes no tenían nada que hacer si no estuviese Sarunas Jasikevicius entrenándoles.

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Rudy Fernández volvía a ser baja para el encuentro de Euroliga al que se incorporaba Dzanan Musa que no estuvo en la victoria madridista el pasado domingo ante Morabanc Andorra. Facundo Campazzo en el base, Sergio Llull y Mario Hezonja como aleros y Guerschon Yabusele con Edy Tavares en la pintura, formaban el quinteto inicial del Real Madrid para su partido contra Fenerbahce. Ritmo muy alto en el inicio de partido que, haciendo un nuevo spoiler al partido, causó estragos en el físico del Real Madrid ante un necesitado Fenerbahce en su pelea por entrar entre los seis mejores. Apenas habían pasado cinco minutos del primer cuarto y el Real Madrid dominaba 13-11 con 7 puntos de Edy Tavares en momento intratable. Pero como si de una batería de móvil se tratase, la ofensiva madrileña se vino abajo en cuatro minutos con 0 puntos anotados y un durísimo 0/7 en tiros de campo que empezó a perpetrar un dramático final de primer cuarto que lo aprovechaba Fenerbahce para lograr un parcial de 0-7 en tres minutos para cerrar el primer cuarto con el 15-20 para Fenerbahce. Lo dicho, un total cortocircuito madridista en 4 minutos, donde ni siquiera la segunda unidad pudo aportar y con un horrible 0/3 en triples, el Real Madrid se quedaba en un 35% en tiros de campo, no mucho peor que el 40% de Fenerbahce, pero que dejaba a las claras que iba a costar tener acierto en ataque.

Edy Tavares conseguía 7 de los 15 puntos de su equipo y 11 de los 16 créditos de valoración totales. Además, los errores en el tiro llegaron a provocar que Fenerbahce doblase en rebotes a los blancos ya solo en el primer cuarto. Le costaría reaccionar al Real Madrid pero ocho puntos consecutivos en tres minutos iniciales del segundo cuarto, parecía haber aliviado el problema ofensivo. Aunque el gran problema del Real Madrid en el segundo cuarto, pareció ser el defensivo. Hasta seis rebotes ofensivos recogía Fenerbahce en el segundo cuarto ante la soledad en algunas ocasiones de Vincent Poirier primero y de Edy Tavares después que se vieron bombardeados ante tanta intensidad reboteadora del cuadro otomano. Pero en la ofensiva, el Real Madrid parecía volver a encontrar el tono gracias a los puntos de Dzanan Musa y Vincent Poirier. Aunque hubo una jugada que marcó de nuevo el segundo cuarto. Un tapón de Poirier a Guduric provocó el malestar en el serbio y desde ese momento el partido cambió nuevamente. Con un Alley Oop entre Sergio Rodríguez y Vincent Poirier, el Real Madrid se colocaba 25-27 para Fenerbahce en el minuto 24 de partido. Desde ese momento, las pérdidas de balón y un gran parcial turco volvía a llenar de pesadillas todos los sueños creados por los aficionados madridistas que vieron 3 minutos después una canasta madrileña tras un parcial de 0-9 para Fenerbahce que empezaba a distanciarse en el marcador con los ya comentados 6 rebotes ofensivos, las 5 pérdidas del Real Madrid y los 23 puntos anotados por Fenerbahce para el definitivo 33-43 para Fenerbahce al descanso. El Real Madrid subía hasta el 42% en tiros de campo a pesar de su 0/6 en triples.

Pero fue justamente vencido por Fenerbahce en el primer tiempo, porque los turcos vinieron a Madrid con la intensidad que se necesita en un equipo capaz de ganar o perder pero que tiene que ir a por todas a Madrid. Mientras en la casa blanca, los achaques de la primera vuelta empezaban a vislumbrarse en el recién iniciado marzo. Y el descanso entre mitades le vino bien al Real Madrid que al menos pareció correr de inicio en el tercer cuarto. Volvió a ser aquél de inicio de partido esta vez con Sergio Llull como punta de lanza y con Mario Hezonja atacando el aro rival como pívot nato se tratase. Con un Fenerbahce anotando de tres en tres, el Real Madrid logró reducir su deferencia con un parcial de 14-9 en cinco minutos hasta el 49-52 para Fenerbahce en el minuto 26. Nuevamente, el Real Madrid lograba la mayoría de sus puntos en el amanecer de los cuartos. Pero de nuevo, una absurda cuarta personal de Edy Tavares, rebajó la euforia madridista con un nuevo 3-10 de parcial para el equipo de Jasikevicius que el Real Madrid apenas podía detener a base de tiros libres. Y eso que el Real Madrid había detenido su sangría de pérdidas de balón pero los cinco triples de Fenerbahce en este cuarto resultaron ser un puñal infligido en el corazón madridista que llegó a perder los nervios en un conato de pelea entre Facundo Campazzo y Nick Calathes a falta de segundos para el final de un cuarto que se llevaría Fenerbahce con otro parcial demoledor de 9-15 para el definitivo 59-68 para Fenerbahce al final del tercer cuarto. Otro nuevo intento de remontada del Real Madrid que volvió a quedarse sin gasolina en cuatro minutos donde apenas aportó en la ofensiva y seguía negado 0/10 desde la línea de tres.

Porque ese era el drama del Real Madrid anoche. Su energía se agotaba enseguida como de una batería defectuosa y de la cual se aprovechaba un excepcional Fenerbahce que es un digno candidato para ser equipo de la Final Four de Berlín en mayo. Además, sus tres cuartos – terminaron siendo cuatro – de más de 20 puntos, donde todos sus jugadores menos Yan Madar habían anotado punto alguno al descanso y los 13 rebotes ofensivos en tres cuartos eran demasiada carga para el Real Madrid. Para más inri, un parcial de 3-16 sentenciaba el encuentro mucho más pronto de lo deseado y con un 63-79 para Fenerbahce en el minuto 34 se vio el partido sentenciado. El real Madrid terminaría maquillando el partido con otro parcial de 16-8 para el definitivo 79-89 para Fenerbahce que le coloca 6º a una sola victoria del tercer puesto. En lo relativo al Real Madrid, la esperada crisis de juego tras una temporada excelente de resultados llegó en el mes de marzo. Nada que objetar, solo trabajar con la mentalidad puesta de ir cerrando clasificaciones para evitar sustos finales. Pero nadie ha podido aguantar un ritmo parecido al que han tenido los de Chus Mateo durante estos seis meses. Son tres derrotas consecutivas en Euroliga pero también son tres las victorias de ventaja que llevan ante el segundo clasificado. Solo es un aviso pero si esto tiene que pasar, mejor ahora que en abril y mayo.

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