Euroliga Jornada 05: FC Barcelona 79 Real Madrid 72

Blanco y Negro

Un Real Madrid abatido al descanso (50-27 min 22) remonta y compite hasta el final del partido (77-72 min 39) tras una enorme segunda parte y un tercer cuarto sobresaliente. Abalde (13) y Thompkins (14) los únicos que superan los 10 puntos. Los exteriores vuelven a fallar demasiados tiros. Posible lesión de Deck en su tobillo derecho. Los blancos siguen abajo en la clasifiación de la Euroliga.

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Como el yin y el yan, como Dr. Jeckill y Mr. Hyde, como lo nuevo y lo vintage. Así podríamos resumir el partido realizado anoche por el Real Madrid en el clásico de Euroliga contra el FC Barcelona. En éste primer párrafo, he decidido coger el papel de las estadísticas, hacer una bola y tirarlas a la papelera, para terminar hablando de sensaciones. No debe de importar quienes jugasen la primera parte o la segunda, ni tampoco lo ofrecido por el FC Barcelona, solo nos tenemos que quedar con dos apuntes muy realistas. La primera parte del Real Madrid es impropia de un club grande que está obligado a competir desde el primer minuto para revertir una mala clasificación. La segunda parte es un ejemplo de lucha, sacrificio y competitividad que todo aficionado espera en cada uno de los partidos en los que son claramente inferiores. Peros al Real Madrid, se le puede poner muchos, pero es de recibo, aplaudir el carácter y el compromiso con sus aficionados remontando y peleando el encuentro hasta el minuto final.

Pero debemos contar el partido desde el principio, con un Real Madrid bastante inferior al FC Barcelona – como bien indicaba la clasificación – y con la imperiosa necesidad de mejorar su baloncesto y competir los partidos hasta el minuto 40. Recuperar su alegría, sus triples, sus contrataques, su defensa y su intimidación. Para ello, debía superar el mega proyecto de un FC Barcelona obligado a ganarlo todo. Carlos Alocén volvía a estar a los mandos del Real Madrid con dos aleros aguerridos como Abalde y Taylor, un cuatro abierto como Thompkins y de nuevo Edy Tavares ejerciendo de muro en la zona. Estos fueron los jugadores en quien confió Pablo Laso de inicio. La primera jugada del partido, ya parecía que iba a ser la tónica de la primera parte, falta en ataque dudosísima de Abalde, pérdida de balón. Primera jugada del FC Barcelona, alley oop para Roland Smits. Estaba claro que Jasikevicius iba a subir al máximo su intensidad defensiva cerrando caminos a Tavares y realizando cientos de bloqueos ofensivos – curioso el partido de Oriola – para liberar a sus tiradores. A pesar de todo, el Real Madrid se mantenía dentro del partido con un recuperado Alberto Abalde con 5 puntos y buenas sensaciones para el 12-11 minuto 6. Pero la entrada de Oriola – 4 rebotes y 1 sola falta – y el 58% en tiros de dos del FC Barcelona, alejaron a los blancos al final del cuarto con un parcial de 6-3 en 3 minutos, donde los blancos perdieron hasta 3 balones, dejando el resultado en 18-14 al final del primer cuarto. Apenas un 34% de acierto en el tiro para un Real Madrid, donde nuevamente, ni Campazzo, ni Rudy, ni Taylor, anotaron punto alguno. Un mal endémico que se viene repitiendo peligrosamente durante la temporada.

Me refiero, claro está, a los jugadores exteriores del Real Madrid. Habituados a ser auténticos killers ofensivos, resulta muy difícil encontrar una anotación alta de todo el bando exterior. En esta ocasión, Pablo Laso decidió colocar a Deck como falso cuatro junto a Garuba, volviendo a dejar fuera a Anthony Randolph que apenas disputó 3 minutos anoche. Y justo eso, fue lo que estuvo el Real Madrid en el segundo cuarto. Primero, por culpa de Kyle Kuric que anotaba 8 de los 11 primeros puntos del FC Barcelona en el cuarto, gracias sobremanera a los “bloqueos” efectuados por Pierre Oriola a sus defensores. Después, 3 faltas señaladas a los madridistas – incluida una a Campazzo por un “bloqueo” ofensivo – y una técnica al base argentino. Y finalmente, por la dura e intensa defensa blaugrana – 3 faltas señaladas en 8 minutos – formalizaron un claro parcial de 8-2 en 2 minutos, para dejar el partido en un peligroso 33-23 para el FC Barcelona. Resultaba curioso y extraño, que los blancos llevasen 9 faltas señaladas y el FC Barcelona solo 6. Digo esto porque el equipo más intenso y que más manos metía era el conjunto blaugrana, cuestiones de arbitraje. Pero el Real Madrid se venía desfalleciendo y no solo por cuestiones arbitrales o de suerte cara al aro o de la exigencia del rival. El Real Madrid se vino abajo anímicamente, el carácter del Lasismo desapareció y ni siquiera se vieron síntomas de recuperación. Numéricamente, no sé qué queda peor, si el 15-4 en 5 minutos o el 11-2 en apenas 3. Como hemos comentado al inicio, el Real Madrid llegaba a Barcelona para competir y dar una buena imagen independientemente de los números conseguidos. Aquí, podríamos estar hablando del 10/13 en tiros de campo del FC Barcelona con 2/3 en triples y un curioso 8/10 en tiros libres. O las 8 faltas sancionadas a los blancos, por 6 a los blaugranas – 3 en dos minutos finales – en este cuarto. Pero el problema, dejaba de ser numérico y empezaba a ser de sensaciones, mucho antes de llegar al descanso con un claro 48-27 para los blaugranas.

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Y es que el tema ya viene de lejos. En la primera jornada de Euroliga, el Real Madrid encestó 29 puntos al descanso ante Baskonia. Hace una semana, el Real Madrid anotaba solo 28 puntos en la segunda parte contra Armani Milán y 27 en la primera parte anoche en Barcelona. No podemos hablar de jugadores individuales, porque esto es una tarea de equipo. Y aunque el partido estuviese decidido 50-27 en el minuto 22, el Real Madrid debía sacar su orgullo y su carácter para darlo todo y caer con honor. Un orgullo, que a punto estuvo de darle la victoria con una remontada histórica en 18 minutos de juego. Y todo empieza desde la defensa, presionante desde el inicio de la jugada, recuperando 4 balones por 2 pérdidas cometidas. Hasta Pablo Laso quitaba de su quinteto titular a Edy Tavares colocando a Deck junto a Thompkins en el juego interior, pero un desafortunado esguince de tobillo, le relegó a quedarse fuera del partido. Como era de esperar – incomprensible que no pasara en la primera parte – la intensa y férrea defensa blanca fue sancionada por los árbitros que esta vez sí, señalaba las mismas al FC Barcelona. El parcial era de 4-8 en 3 minutos, pero al menos los blancos habían detenido la sangría catalana y atacaba el aro igual que un partido igualado, 54-35 minuto 25. Ahora, si el Barça anotaba, el Real Madrid respondía. Y es que el equipo madrileño anotó en el tercer cuarto los mismos tiros – 10 – que en toda la primera parte, con un 59% en tiros de campo. Además, el equipo superaba con creces la anotación de la primera parte. Otro parcial de 6-15 en 3 minutos y medio para colocar al Real Madrid de nuevo en el partido 60-50 minuto 28. Un enorme Kyle Kuric, salvo los muebles al final para el FC Barcelona 64-52 al final del tercer cuarto. Es decir, parcial de 16-25 para los blancos ante un FC Barcelona que para nada se dejó ir como indica su 36% en tiros de campo en el tercer cuarto y sus 5 balones perdidos.

Abalde con 10 puntos y Taylor con 6, fueron las puntas de lanza de un equipo que en 8 minutos había remontado 9 puntos y con la moral alta para seguirle la pista al partido y soñar con una remontada épica. Pero ahora sí, lo estadístico entraba en escena para ayudar a la moral a darle la vuelta al partido. Pero desgraciadamente, el 2/9 en triples de los blancos en este cuarto, junto a un parcial de 6-0 para el FC Barcelona, colocaban el 70-56 en el minuto 34 y con otra decepción a la ya frágil cabeza madridista. Pero en la segunda parte, el Real Madrid era otro equipo diferente y esta vez no se dio por perdido. Además Laso, forzó un nuevo experimento colocando en cancha a Campazzo, Llull, Taylor, Abalde – de 4 – y Thompkins. Con este quinteto el Real Madrid logró un parcial de 2-11 en 2 minutos para quedarse a tiro 74-69 minuto 38. Pero el desacierto en el tiro, no le dejó ir más allá en un partido que se llevó de forma justa y correcta el FC Barcelona 79-72.

Merece un largo debate lo acontecido por el Real Madrid desde el minuto 10 (18-14) hasta el minuto 22 (50-27) y no solo baloncestístico sino también moral. De igual forma, que no podemos obviar la reacción madridista desde ese minuto 22 (50-27) hasta el minuto 38 (74-69) donde los blancos lucharon por un resultado más honroso. Ni tan mal, ni tan bien. Ni como en Liga Endesa (5-0) ni como en Euroliga (1-4). Este equipo está enfermo, pero no muerto y por tanto seguirá siendo candidato a lograrlo todo.

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