Chus Mateo, Entrenador

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La trayectoria de Chus Mateo como entrenador del Real Madrid no ha hecho nada más que comenzar. Su balance a 31 de diciembre es de 22-9, campeón de la Supercopa Endesa y situado en los primeros puestos de Liga Endesa y Euroliga. Sin embargo, el entrenador madrileño tiene que seguir peleando con las opiniones ante su gestión en el club. Tratamos de valorar su situación en el momento y forma a mitad de una temporada cargada de partidos sin tiempo de descanso.

No tenía intención de sacar este texto a la mitad de temporada. Puedo estar rompiendo mi norma de opinar de la temporada del Real Madrid en junio, pero hoy quiero expresar mis sensaciones con el entrenador Chus Mateo. Tampoco creo que toque hoy, porque el baloncesto es una montaña rusa que hoy te coloca líder y que cuando salga este escrito no estés ni entre los ocho mejores. Porque el baloncesto son sensaciones, estados de ánimo y por supuesto, resultados. Pero el caso de Chus es completamente diferente. Por como se gestó todo, a qué equipo entrena, las obligaciones que la institución representa y lo más importante pero que no le ha llegado a interesar a nadie, son 8 años sin dirigir a un equipo al máximo nivel. No vale ser entrenador asistente para compararlo con un entrenador jefe. Aportan mucho, aprenden mucho, pero carecen de algo que sí es prioridad de un entrenador jefe. Mano dura y comportamiento con los medios, jugadores y afición, terminando siendo el máximo responsable.

La cronología de Chus Mateo en el Real Madrid, la he dispuesto como nuestra serie favorita de televisión. Tras un largo día donde hemos realizado nuestra habitual rutina, cogemos el mando de la tele y nos disponemos a disfrutar de nuestro momento cinéfilo protagonizado por nuestros actores más conocidos. Nos encanta la trama, aunque haya algún episodio que nos enfade y disguste y hasta solicitemos en redes sociales un cambio en la trama o hasta en los protagonistas. Pero no por ello dejamos de ver la serie y esperamos tranquilamente que los productores ejecutivos de la serie hayan escuchado y ejecutado nuestras soluciones por la red social. Terminada la última temporada, los productores deciden cambiar al protagonista de la historia colocando a un actor diferente al anterior. Con otro estilo y con otras formas. A los espectadores que exigían cambios en el reparto habitual, lo celebran y los espectadores que preferirían seguir con lo habitual se sienten molestos. Chus Mateo tuvo de su lado a los detractores de Pablo Laso y en contra a los que protegían el legado del entrenador vitoriano. No entiendo a aquellos que niegan a un entrenador por ser más seguidor de otro, al final tienes que quedarte con el entrenador actual del equipo, se llame Pablo Laso, Chus Mateo o José Luís Poblador. Lícito dar tu opinión cuando la consideres oportuna sobre el rendimiento actual del equipo y del míster. Lógico exigir despidos y dimisiones, como “expertos” en la materia deportiva. Pero, de igual manera que en el asunto de los fichajes, todos estamos algo “retrasados” sobre la situación del equipo y las negociaciones entre los protagonistas.

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El asunto Pablo Laso terminó en julio. Aquí lo contamos en su debido tiempo y pudo gustar más o menos. Ahora el entrenador del Real Madrid es otro y personalmente, yo le apoyo. De la misma manera que lo hacía con Pablo Laso, Ettore Messina o Joan Plaza. Porque es el entrenador del equipo al que evaluamos en estas líneas y claro que tengo una opinión al respecto, pero y con cuidado de no equivocarme en las letras, pido respeto al entrenador del Real Madrid Chus Mateo. No juega igual que Laso, no gana igual que Laso, pero eso no me importa porque Laso “ya no existe en el Real Madrid”. Y cualquier comparación de Chus Mateo con Pablo Laso, saldrá perdedor. Chus y cualquier entrenador en activo porque lo realizado por el vitoriano escapa a muchas leyes deportivas. Chus Mateo no tiene comparación, apenas un currículum que se detuvo en 2014 y que necesita tiempo y experiencia para ser juzgado. Repito que es lícito opinar sobre cada uno, pero usando otro símil, esto es como aquél que durmiendo mira de reojo el reloj, ve que le quedan cinco minutos más y vuelve a cerrar sus ojos tan feliz. Yo he mirado el reloj y he visto que en mitad de temporada, Chus Mateo mantiene intactos los objetivos marcados en julio cuando cogió el equipo, así que tengo otros cinco meses para seguir durmiendo tan feliz y entonces, cogeré estas mismas líneas y expresaré mi descontento o mi aplauso por la gestión obrada por cualquier entrenador.

Porque yo por mi edad, recuerdo los últimos años de Lolo Sainz como entrenador del Real Madrid donde no se le decía cosas bonitas. Tampoco a Pablo Laso le sentó bien conseguir tantos títulos cuando hace apenas 10 meses se despotricaba de sus elecciones en el banquillo. Porque lo que manda son los resultados, la exigencia del escudo y los gustos de cada usuario de las redes sociales donde nos creemos entrenadores, jugadores y expertos de cualquier decisión que se tome en el deporte y la vida en general. Sabía perfectamente, que los “golpes” a Chus Mateo no iban a llegar en julio cuando ocupó el cargo de entrenador, sino en momentos en que el equipo no funcionase al 100%, donde habría dos o tres derrotas consecutivas, en una afición silenciosa en las victorias y crítica en las derrotas. Por tanto, creo que seguiré esperando a final de temporada para dictaminar como le fue la temporada a Chus Mateo como entrenador del Real Madrid. Sí, el club con más Copas de Europa. Sí, el club más laureado del mundo. Sí, el entrenador que sustituye a una leyenda del banquillo madridista. Y sí, es una persona con un nuevo trabajo que necesita experiencia, espacio y todo el apoyo de la gente porque si gana, ganamos todos y si se equivoca, nos equivocamos todos, menos aquellos que deciden apagar su televisor – tras soltar su crítica – cuando el capítulo no les interesa.