Euroliga Jornada 05: Real Madrid 70 Fenerbahce Beko 69

Como un parto

El Real Madrid sufrió hasta el final, para llevarse una meritoria victoria sin Sergio Llull y sin Edy Tavares - ausente por su pronta parternidad - pero con una enerigía vital increible que les hizo creer hasta el final. Fabien Causeur consiguió 16 puntos, Vincent Poirier cogió 17 rebotes, pero fue Carlos Alocén, el gran culpable de la remontada madridista jugando toda la segunda parte del partido. La semana que viene, los blancos, ya terceros, visitan San Petersburgo y Kazan.

Tras la pasada maratoniana semana de baloncesto, el calendario le ofreció al Real Madrid un pequeño respiro de al menos cuatro días sin partido. Una semana, donde lo blancos podían descansar tranquilos tras sus 4 victorias consecutivas en 7 días, cerrada el pasado domingo en la difícil cancha de Río Breogán con una gran segunda parte finiquitada por el talento de Sergio Llull. Precisamente, el base de Mahón, causaría baja para medirse al Fenerbahce en la quinta jornada de la Euroliga. Un duelo gigantesco entre los dos anteriores campeones de Europa, antes de que en mayo venciese el intratable Anadolu Efes. Ahora, madrileños y amarillos, veían con resignación como FC Barcelona y Anadolu Efes podrían convertirse en la nueva rivalidad España vs Turquía. Fenerbahce llegaba 8º con 2-2 de balance habiendo ganado de local y siendo derrotado como visitante. El Real Madrid por su parte, ganó sus tres partidos como local, perdiendo el único disputado como visitante. Si fuera lógica, ya tendríamos vencedor en la noche de ayer en el WiZink Center, pero para hacerlo más dramático el Real Madrid tendría una baja de última hora muy importante.

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Y es que Edy Tavares abandonaba la concentración madridista porque su mujer estaba prácticamente de parto y, aunque a horas que escribimos el texto, aún la criatura no ha salido del vientre de la madre. Lógicamente, nuestros mejores deseos para Paula Grimon y su bebe durante el proceso del parto y esperemos que tanto ella como Edy, sean bendecidos y bienaventurados. Pero baloncestísticamente era todo un gran problema. Pablo Laso ya había llamado a Tristan Vukcevic por la lesión de Sergio Llull y tuvo que llamar a última hora al senegalés Eli NDiaye (MVP y Campeón Euroliga Junior 2021) para cubrir roster y enfrentarse a Devin Booker (12.8 de valoración) y Jan Vesely (12.4). El quinteto inicial madridista, venía formado por Thomas Heurtel, Alberto Abalde, Adam Hanga, Guerschon Yabusele y Vincent Poirier. Dos minutos tardó Fenerbahce en anotar su primera canasta, pero al Real Madrid le costaba mucho más encontrar el aro y para más inri, ya eran 3 balones perdidos en menos de 3 minutos. Creíamos que ambas sensaciones eran limpiadas con las primeras canastas, pero ambos equipos se vieron inutilizados con un pobre 6-5 en el minuto 5 de partido. Salió del letargo anotador el Fenerbahce aprovechando su poderío interior, con 4 puntos de Jan Vesely y 3 de Duverioglu. Es decir, prácticamente la mitad de los puntos turcos en el primer cuarto anotados por su juego interior ante un horripilante Real Madrid en ataque que tuvo a Alberto Abalde como el jugador más acertado siendo el único (2/2) capaz de anotar desde la zona por el 0/5 del resto del equipo, que sumado al 2/6 en triples, dejaba un pobrísimo 31% en tiros de campo en un primer cuarto que se llevó Fenerbahce por 10-15 con ya 6 pérdidas de balón del Real Madrid y apenas 8 créditos de valoración.

La cosa se complicaba con la segunda falta de Vincent Poirier que hizo debutar – quizás, antes de lo previsto – a Eli NDiaye que anotaba la primera canasta del Real Madrid en la reanudación del segundo cuarto. Una segunda unidad donde vimos a Williams-Goss en el base con la compañía de Causeur y Taylor, amén de Yabusele y NDiaye. Y es que, si ya lo es habitualmente, anoche Yabusele debía ser fundamental para liderar al Real Madrid y no permitir la escapada de Fenerbahce que se contagió de los errores con el balón, cometiendo 5 pérdidas de balón en el segundo cuarto. Estaba claro de que no iba a ser un partido de anotadores y ambos equipos buscaron sus mejores armas para liberar tensiones. El Real Madrid mejoró desde el triple con la entrada de Williams-Goss, mientras que Achille Polonara con 9 puntos y 5 rebotes al descanso, intentaba manejar el tempo del partido, de donde también aparecieron los dos bases estrellas del Fenerbahce, Nando De Colo con 5 puntos 5 asistencias y 4 faltas recibidas, junto a Pierría Henry con 4 puntos y 7 de valoración al descanso. Y la cosa se complicaba porque los blancos no mejoraban apenas sus números del primer cuarto con el 20-30 favorable a Fenerbahce en el minuto 15 de partido. Le faltaba a los blancos ese nervio y carácter habitual que pudiera ayudarle y que contagia habitualmente el ayer ausente Sergio Llull. El Real Madrid no remontaba, no encontraba un buen liderato desde el base y el esperado problema en el interior con minutos para Vukcevic y NDiaye juntos. Las alarmas se encendieron con el 25-36 del minuto 18, pero confió en los buenos minutos de Fabien Causeur para llegar vivo al descanso 35-41 con 11 puntos de Fabien Causeur con 3/4 en triples, el último sobre la bocina. Y es que el francés era, por mucho, el mejor jugador madridista con solo 8 minutos de juego.

Y ojo, porque los blancos estaban solo 6 abajo con las ya comentadas bajas en el equipo, con el 50% de los puntos anotados prácticamente por dos jugadores, con más pérdidas que asistencias y un 40% en tiros de campo. A poco que mejorase un poco en ataque y siguiese protegiendo su aro, el Real Madrid tendría alguna oportunidad. Y para cambiar la dinámica del partido, Pablo Laso decidió dar minutos a Carlos Alocén, ausente en la primera parte, sin aun saber que sería un jugador diferencial en la segunda parte. Aunque el amanecer de la segunda parte, volvió a ser desquiciante para el Real Madrid que veía en dos minutos una falta técnica a Pablo Laso y “el despertar” de Nando De Colo que buscaba y conseguía sacar sus habituales 4 o 5 faltas en sus ataques. Ciertamente había desaparecido el errático porcentaje de la primera parte, pero era mayor para el equipo otomano. Y fue entonces cuando Pablo Laso nos volvió a dar una de esas lecciones de baloncesto inolvidables. Primero en defensa, pues apenas permitió canastas fáciles de Fenerbahce en la última mitad del cuarto y posteriormente sorprendernos con la entrada única y fiable de Carlos Alocén como base para iniciar la remontada de 40-48 en el minuto 24 de partido. Porque no solo el aragonés encontraba claras ocasiones de pase a sus compañeros, sino que también fue objeto de 4 personales en un partido donde Fenerbahce apenas cometía errores. Y si encima mejora el porcentaje en el triple, el Real Madrid volvía a meter miedo a los turcos antes de que acabase el tercer cuarto. Porque Carlos Alocén hacía de Llull y Poirier de Tavares. Porque el gigante francés, terminó el tercer cuarto con 0 puntos… pero ¡7 rebotes! Y todo ello, con la vuelta de Rudy Fernández al puesto de cuatro, ante un mal partido de Guerschon Yabusele que se quedó en solo 2 puntos. Y sin ser brillante, el Real Madrid le metió el miedo en el cuerpo a Fenerbahce con otro triple final de Fabien Causeur y dejar el 50-52 al final del tercer cuarto para Fenerbahce. Y ahí estaba el Real Madrid, con apenas un 37% en tiros de campo, con 9 asistencias y 12 pérdidas, con Alocén como revulsivo pero con una firma Lasismo defensivo tremendo.

Porque era la única manera que, personalmente, yo veía para una posible victoria madridista, inimaginable en ciertos momentos del partido. Porque, a falta de 10 minutos, solo Fabien Causeur llevaba más de 10 puntos y 10 de valoración en el Real Madrid. Y porque la propia valoración colocaba a Fenerbahce como claro vencedor del encuentro. Pero los blancos seguían ahí, como un parto largo que se dilata horas y horas con las evidentes complicaciones de los noveles en esas tintas. Quizás por ello, Pablo Laso busco repetir su quinteto más confinante con Alocén, Causeur, Taylor, Rudy y Poirier. Y ahora sí, el Real Madrid encontraba mejores posiciones en ataque y unos mejores porcentajes de tiro y un gigante como Vincent Poirier que rescataba todos los balones sueltos hasta los 17 rebotes recogidos, 12 de ellos en la segunda parte. Y así sin pensarlo, los blancos consiguieron lo imaginable. Triple de Rudy Fernández para recuperar – por primera vez – el mando en el partido 61-60 en el minuto 35. El partido se quedó en el barro y los blancos se manejaron como nunca lanzando los mismos tiros libres que en todo el partido y el Real Madrid consiguió llevarse el partido con dos tiros libres de Poirier que en los últimos diez segundos no pudo responder Fenerbahce. Así es, otra victoria del Real Madrid. Sin Llull ni Tavares, con Alocén siendo el mejor del Real Madrid donde Yabusele no estuvo nada acertado. Con Vincent Poirier cogiendo 17 rebotes y 5 puntos y llevándose una victoria con apenas 67 créditos de valoración.  Una victoria más, muy importante, pero muy sufrida como un parto. Enhorabuena Paula Grimon y Edy Tavares, Samuel saldrá con una victoria bajo el brazo.

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