Resumen de la Euroliga 20/21

Cuando caer está permitido

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Repasamos la trayectoria más difícil y extraña del Real Madrid en la Euroliga 2020/2021, que ha tenido de todo. Lesiones de larga duración, salidas insospechadas, bajas en partidos a vida o muerte y balances hechos desde una montaña rusa. En Pobla FM no usamos sólo la opinión, sino tiramos de estadística para demostrar que lo realizado por el conjunto de Pablo Laso rozó el mayor milagro de la historia del baloncesto. Esperamos vuestros comentarios, debatid con nosotros.

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Se acabó la aventura europea del Real Madrid. Si echamos la mirada atrás, la comparación es un desastre de un equipo que contaba presencia en la Final Four en las tres últimas ediciones de la Euroliga. Pero viendo el desarrollo de la temporada, uno comprende en las dificultades y las soluciones administradas por Pablo Laso, el auténtico maestro de la marca Real Madrid Baloncesto. Porque ya hemos comentado cientos de veces, que no siempre es tan importante la marca, como la circunstancia. Coged como ejemplo, la alegría del FC Barcelona tras clasificarse para una Final Four siete años después. Un FC Barcelona que su presupuesto y status, siempre le debía conceder la obligación de luchar por el cetro europeo, pero llegó en una época donde Fenerbahce, Real Madrid, CSKA Moscú o Anadolu Efes tenían mejor plantilla o mejores resultados. El Real Madrid no tenía este año la mejor plantilla, acusó mucho la presión de la pandemia y apenas se gastó el dinero en traerse a Alberto Abalde, bajo pago de clausula apalabrado meses antes. Junto al gallego, llegó Carlos Alocén, con un rol de tercer base y con toda la temporada para crecer. Con las dudas en el base (Campazzo se irá a la NBA y Laprovittola pasa de descartable a titularísimo) y las bajas en el pívot (Tavares, Garuba, Randolph, Thompkins y Felipe Reyes, para dos puestos) el Real Madrid se presentaba a competir en la Euroliga con 16 jugadores aptos.

Y la muestra a tan dudoso planteamiento, la vimos en un inicio tormentoso con tan solo una victoria en los cinco primeros partidos, ante el “enfermo” Khimki Moscú con tan solo 8 jugadores en su roster por culpa del Covid. Las cuatro derrotas dejaron muy tocado al equipo de Pablo Laso porque fueron ante los tres equipos españoles y ante un opositor a la Final Four, el Armani Milán. Ese balance de 1-4, dejaba al Real Madrid 17º mirando con envidia a los 3 primeros de la clasificación, Zenit San Petersburgo, Bayern Múnich y Zalgiris Kaunas. Pablo Laso anunciaba medidas en la previa del 6º partido ante el líder Bayern Múnich: “Trabajamos para recuperar nuestra identidad”. Y el mejor partido salió en esa 6ª jornada con un claro 100-82 con hasta 7 jugadores superando los 10 de valoración. Y fue el inicio de la mejor racha de resultados madridistas, con un balance de 11-1 para cerrar el año 2020 con victorias de mérito ante Zalgiris, Fenerbahce, Zenit, Maccabi, las famosas prórrogas en Atenas y ante el Anadolu Efes en el último partido del año, ya sin Campazzo ni Randolph, donde Nicolás Laprovittola fue el jugador más destacado. Los blancos cerraban el año con un balance de 12-5 y se auparon a la 3ª posición por delante de Barcelona, Armani Milán o Anadolu Efes. Y sí, se pasaron dificultades con la marcha de Campazzo a la NBA justo antes de viajar a Moscú para caer ante el CSKA por 74-73 y aquel triple increíble de Mike James. Los blancos se quedaron sin Campazzo (10 partidos 26 minutos 9 puntos 7 asistencias 2 robos y 14 valoración) y sin Anthony Randolph (13 partidos 19 minutos 9 puntos 37% triples 4 rebotes y 10 valoración) para el inicio de la segunda vuelta y únicamente pudo traerse a Álex Tyus para reforzar una zona interior donde Usman Garuba paso de tener 10 minutos por partido, a 20 de media.

Y de ahí hasta el final de la temporada regular, vimos a un Real Madrid irreconocible en el juego. Si irreconocible era su juego, más aún su balance 3-6 en casa en la segunda vuelta con derrotas ante Estrella Roja, Baskonia, CSKA Moscú, Barcelona o Anadolu Efes. Lo fácil es ponernos a criticar resultados de un equipo que contó con las bajas de Rudy Fernández (8 partidos) y Sergio Llull (9 jornadas seguidas) entre los meses de Febrero y Marzo. Fueron meses complicados, donde la vigencia madridista no permitía ni un “constipado” en Edy Tavares para mantener a flote la nave madridista. Y es que, el caboverdiano fue el faro del equipo blanco con sus 12 puntos 8 rebotes 1.5 tapones y 18 de valoración, en los 28 minutos por partido que jugó en los 17 partidos de la segunda vuelta. Un Real Madrid que iba cayendo puestos en la clasificación pero que, curiosamente, le salvó su balance como visitante, que en la segunda vuelta fue positivo 5-3, con 3 victorias seguidas desde “el naufragio” contra el desahuciado Khimki Moscú, contra Zenith, Villeurbanne y el histórico y recordado Fenerbahce. En definitiva, balance de 8-9 en la segunda vuelta (tras el 12-5 de la primera) para jugárselo todo contra Fenerbahce en Estambul. Los blancos debían ganar para no depender de otros resultados y poder clasificarse matemáticamente y en la última jornada, para los Playoffs. Un partido, el de Fenerbahce, donde destacaron Laprovittola con 29 de valoración y Gaby Deck, en su último partido como madridista, con 38 minutos jugados 19 puntos y 19 de valoración.

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Porque eso fue lo que paso. Cuando el Real Madrid había recuperado a Sergio Llull y Rudy Fernández, completando así el máximo de jugadores posibles, el argento decidió abandonar el barco y elegir el show bunisses de la NBA en el momento más trascendente de la temporada Europea. Gabriel Deck abandonaba el Real Madrid, tras promediar 9 puntos 4 rebotes y 10 de valoración en 24 minutos de los 32 partidos que disputó en la Euroliga. Con todos estos detalles, el Real Madrid se presentaba en Estambul para enfrentarse en su eliminatoria contra Anadolu Efes (14 victorias en los últimos 17 partidos de Liga Regular) sin Facundo Campazo (2º en minutos del equipo en Euroliga), sin Gabriel Deck (3º) y sin Anthony Randolph (6º). Y además, tras el primer partido, Edy Tavares (1º) no juega el resto de partidos de Playoffs y Trey Thompkins (4º) lo juega medio cojo. Solo el talento, la competitividad de Sergio Llull (8º), Rudy Fernández (11º) y de Usman Garuba (12º) aguantaron el acierto triplista de Anadolu Efes y le llevó a luchar en un último partido que llegó igualado a 38 segundos del final. Allí se apagó la luz del Real Madrid en Euroliga, con un balance final de 22-17 en el año que dijimos adiós a Campazzo y Deck y un hasta luego a Randolph. Donde Llull y Rudy se perdieron más de dos meses de competición, donde Tavares se perdió los momentos más importantes del equipo por lesión y donde se encumbró a Usman Garuba (30 minutos 10 puntos 7 rebotes 13 valoración en Playoffs) que ya suena como miembro de la NBA para la próxima temporada.

En definitiva, que ahí tenéis los datos y ahora es el momento de justificar si lo ofrecido por el equipo de Pablo Laso os ha o no convencido. Pero seamos realistas, sacar conclusiones precipitadas, al final nos hace ver un final diferente a lo realmente ocurrido. El mejor equipo de Europa en 2018, tercero en 2019 y con billete en las 3 últimas Final Fours, debe esperar a la última jornada para clasificarse entre los 8 mejores y caer en 5 partidos ante Anadolu Efes. Pero hace todo eso sin Campazzo (29 partidos de baja), Randolph (23 partidos), Llull (13 partidos), Rudy (11 partidos) y Deck (7 partidos). El Real Madrid es una franquicia histórica, pero en la actualidad mandan otros y que el Real Madrid de Pablo Laso se haya quedado tan cerca de la Final Four con tanta baja e infortunio, es para permitirles eso y mucho más. Caer esta permitido, rendirse jamás.