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Resumen de la Euroliga 2022/2023

El Camino a la Undécima

El Real Madrid es campeón de europa 2022/2023. Es fácil decirlo pero muy complicado explicarlo. 41 partidos jugados con un 68% de victorias y con un sinfín de opiniones, estadísticas, rotaciones, lesiones y sentimientos que merece la pena comentar. Aquí os dejo el camino del Real Madrid a la undécima Euroliga, 8 meses de competición unidos a los partidos de otras competiciones pero que los blancos consiguieron llegar sanos y salvos al último tiro de Sergio Llull en la final. 

La temporada 2022/2023 siempre será recordada. Puedes hacerlo mal y echarle la culpa al cambio de entrenador acometido en verano o te puede salir bien y celebrar un título inesperado y poniéndote en la cola para pedir perdón por la gestión de la temporada. Porque desde el pasado 4 de julio, no hubo ningún comentario positivo a lo que Chus Mateo pudiese ofrecer durante la temporada que se avecinaba. Porque, lógicamente, no se iba a parar el calendario y de nuevo iba a ser tan complicado como lo ha sido últimamente. Hasta 41 partidos – todos los posibles – ha tenido que disputar el Real Madrid para llegar a la gran final en Kaunas y contra el mejor equipo – por clasificación – de Europa y terminar convirtiéndote en campeón gracias a un tiro de Sergio Llull que quedará en los anales de la historia del Real Madrid. Se ganó la undécima Copa de Europa, solo cinco años después de la décima, donde aun quedaban Facu Campazzo, Luka Doncic, Jeffery Taylor o Gustavo Ayón. Como decimos, 41 partidos tuvo que disputar el Real Madrid para alzarse con la Euroliga y aquí presentamos el resumen de la competición y con todos los logros y críticas que aguantó Chus Mateo en quizá, su año más difícil como entrenador.

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Y el calendario no lo puso fácil de inicio porque los blancos iniciaban andadura con 5 partidos en octubre pues con, quizás, los peores enemigos posibles. Primero Panathinaikos y FC Barcelona fuera y luego con Olympiacos, Estrella Roja y Virtus Bolonia en casa. Pagaría la novatada Chus Mateo porque el balance de 2-3 incendió de inmediato las quejas y críticas de la propia afición que ya esperaba cualquier problema para adivinar el futuro del club. No fue el inicio deseado la verdad, pero ya podíamos contemplar que Tavares, Musa y Deck iban a ser las tres patas por las cuales viajaría el Real Madrid por Europa. Noviembre también nos trajo 5 partidos y permitiendo comprobar la mejora en el juego del equipo de Chus Mateo con 5-0 de balance, venciendo a Anadolu Efes, Alba Berlín y Partizan Belgrado en casa y a Armani Milán y Valencia Basket como visitante. Mejoró el ataque blanco hasta los 90 puntos a favor y grandes valoraciones con grandes partidos de Yabusele y Poirier. Pero tampoco ilusionaba a la afición que dejaba de lado el fantástico 7-3 de balance para opinar sobre el juego y los minutos de algunos jugadores. Diciembre fue un mes intenso, 6 partidos y un 3-3 de balance, donde se miraban más las derrotas que las victorias. Se venció en Estambul a Fenerbahce, en Múnich a Bayern Múnich y en casa al Asvel Villeurbanne de Nando de Colo. Pero las derrotas fueron duras, en casa contra AS Mónaco y el 3+1 de Mike James, en Kaunas contra un Zalgiris más intenso y en Vitoria contra un Baskonia que tenía cogida la moral de los blancos durante la temporada. Y esto tuvo más motivos de controversia en Madrid que la flamante victoria ante un líder Fenerbahce que iba 9-1. La derrota en casa ante AS Mónaco dolió mucho porque nadie se creía que el equipo francés pudiese acabar jugando la Final Four de la Euroliga. Por tanto, acabamos el año con un balance de 10-6 y con el equipo situado en una fantástica posición para optar no solo al Top 8, sino al Top 4 para tener ventaja de campo en los cruces.

Los debates seguían circulando por las calles sobre el futuro del entrenador, buscando soluciones al bajo porcentaje en triples, los puntos en contra o los minutos de algunos jugadores sin ver la clasificación tanto en Liga Endesa como en Euroliga. Pero el 2023 empezó de la mejor manera posible. Pese a perder el clásico liguero contra el FC Barcelona, el Real Madrid encadenó otras tres victorias consecutivas muy importantes. En casa contra Maccabi Tel Aviv en mi opinión el mejor partido del año, y fuera contra Estrella Roja y Alba Berlín con un Edy Tavares sublime en los tapones consiguiendo 13 en los tres primeros partidos del año. La estadística final le dio 86 tapones, más que 9 equipos en total. También se ganó el clásico europeo contra el FC Barcelona, tras una prórroga con 9 puntos de Musa y forzando a los catalanes hasta 25 pérdidas de balón. Pero la derrota contra Olympiacos dolió mucho, pese a que los blancos viajaron a Atenas sin Sergio Rodríguez ni Williams-Goss. En definitiva, 4-1 de balance en enero y el Real Madrid se colocaba líder de la Euroliga con un balance de 14-7 cuando ya el calendario apretaba de manera insecable. Febrero llegó con la Copa del Rey y el parón de selecciones, por lo que solo hubo tres partidos de Euroliga y otras tres victorias para los de Chus Mateo venciendo en casa a Panathinaikos y Zalgiris Kaunas y en “La Roca” de Mónaco al conjunto revelación de la temporada en, quizás, el mejor partido de Mario Hezonja con 34 de valoración. Se iniciaba marzo con un balance de 17-7 y todo se resumía en no haber conquistado la Copa del Rey pero en Liga Endesa y Euroliga el cuadro de Chus Mateo se encontraba líderes y confiantes en reservar fuerzas para los Playoffs de la euroliga a disputarse en abril.

Por ello marzo trajo 13 partidos en teoría para ordenar posiciones en las clasificaciones de ambas competiciones. 8 de ellos en Europa donde los blancos consiguieron su clasificación matemática con ventaja de campo. Un balance de 5-3 con victorias locales contra Valencia Basket, Armani Milán y Fenerbahce, y externas en Lyon y Bolonia con un espectacular Gabriel Deck. Pero de nuevo se valoraron más las derrotas ante Baskonia, Anadolu Efes y Partizan Belgrado como un mes negativo en vez de verle la parte positiva. Que un entrenador novato como Chus Mateo cerrase marzo con un 22-10 de balance y clasificado entre los 4 primeros debería ser suficiente para alabar el trabajo del técnico madrileño, pero ni por esas. Abril trajo las dos últimas jornadas de la liga regular para dilucidar el equipo al que se iba a enfrenar el Real Madrid. Todo iba a depender de su posición final que sería 3º con balance de 23-11 tras la victoria ante Bayern Múnich y la derrota en Tel Aviv contra Maccabi. Su rival sería Partizan Belgrado de Zelko Obradovic que terminó 6º con un 20-14 de balance. Las crónicas ya estaban escritas, Obradovic había ganado 20 de 21 eliminatorias de acceso a la Final Four y su pista era imposible de ganar. La ventaja de campo fue madridista, pero en los dos primeros partidos la victoria fue para Partizan Belgrado. El primero fue igualado, pero donde Kevin Punter hundió a los blancos no solo con sus 33 puntos, sino por un triple definitivo, en un partido donde saltaron todas las alarmas posibles con la lesión en la rodilla de Edy Tavares antes del descanso. Del segundo encuentro, siempre quedará la bochornosa tangana final de un partido completamente decidido en el descanso 37-51. No se puede manchar más el baloncesto con peleas y golpes que hicieron un infierno las horas posteriores al partido y que prepararon una auténtica batalla en el posterior viaje a Belgrado.

Allí fue donde el Real Madrid tuvo que trabajar desde la delgada línea de ganar el próximo partido o irte para casa. Nadie había remontado un 0-2 en un Playoff de Euroliga y pocos habían vencido en el Stark Arena ante 20000 personas. Y la prensa española tampoco ayudaba mucho, ni siquiera cuando en el tercer partido el Real Madrid remontaba un 41-26 en el minuto 13 de partido y con la vuelta de Tavares (26 puntos 11 rebotes 3 asistencias 3 tapones 41 valoración) y el triple final de Williams-Goss, el Real Madrid forzaba el cuarto partido a jugarse 48 horas después en Belgrado. Y de nuevo Edy Tavares apareció en el cuarto partido con 15 puntos y 7 rebotes y otros 30 de valoración para reivindicarse ante otras quejas formuladas para su futuro más próximo en el club. Junto al caboverdiano, Gabriel Deck se dejó literalmente hasta la rodilla para ayudar con 14 puntos y 16 de valoración, la victoria y forzar un quinto partido a jugarse en el WiZink Center.  Un quinto partido que, claro está, vino después de una jornada de Liga Endesa que no tuvo el trato predilecto para un club que se estaba jugando un pase a la Final Four cuando su rival llevaba semanas sin jugar. Y el quinto partido, nos trajo el drama, el enfado, la ilusión, la animación y el estallido de vivir un partido que se diluía con el 56-72 a falta de 14 minutos para terminar reventándolo con el definitivo 98-94 y el pase asegurado a la Final Four de Kaunas. Fue el mejor partido de Sergio Rodríguez con 19 puntos y 6 asistencias acompañando a Tavares y Musa en el liderato del equipo que llevaba a Chus Mateo a su primera Final Four en su primer año en el Real Madrid.

Y la Final Four trajo de todo. Recuerdos de la época de Pablo Laso y de nuevo los ninguneos a las posibilidades del Real Madrid a superar a dos gigantes europeos como el FC Barcelona (23-11 balance y 3-0 en Playoffs) y el Olympiacos (24-10 y 3-1). Ya adelantamos la victoria del equipo griego en la primera semifinal contra el sorprendente AS Mónaco. La semifinal FC Barcelona y Real Madrid tuvo su aquel en el inicio porque nadie nada un duro por el equipo blanco, ni siquiera cuando logró remontar al descanso tras un 64% en triples azulgranas. La segunda parte decidió el partido con un claro 24-42 de parcial para el Real Madrid con Edy Tavares logrando la segunda mejor valoración de la historia de la Final Four con sus 20 puntos 15 rebotes y 4 tapones para 39 de valoración. El mérito estaba hecho. El Real Madrid había superado 4 matchballs seguidos y ahora no le quedaba otra que vencer al Olympiacos para lograr la undécima euroliga en un día en que sobrevolaban los perdones al equipo y cuerpo técnico. Partido que demostró la grandeza de Olympiacos, siempre por delante en el partido hasta por 12 en la primera parte, pero donde el Real Madrid siempre estaba ahí. Tanto que de nuevo Sergio Rodríguez Mario Hezonja y Edy Tavares aportaron para llevar al equipo a una última oportunidad. Una jugada de 12 segundos que decidiría el campeón. Y fue Sergio Llull quien anotó en 5 metros la canasta definitiva que hizo saltar la alegría en todo el madridismo tras conseguir su 11ª copa de Europa cuando nadie lo esperaba. Al menos, una amplia mayoría.

Y ahora el Real Madrid tiene el título más importante en el baloncesto continental y lo ha logrado con un entrenador novato, sin ser demasiado vehemente, que ha aguantado todo tipo de críticas por su juego y por su mentalidad, pero nunca por sus resultados. Un título que enfría muchos ánimos que siguen esperando un tropiezo en una temporada durísima que es esta 2022/2023 donde, al menos, el madridismo ya tiene una Euroliga, lograda en 41 partidos con 28 victorias y 13 derrotas. Disfrutarla lo que el calendario lo permita.

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