Euroliga Jornada 13 Real Madrid 91 Valencia Basket 72

Heroicidad

Victoria impecable del Real Madrid, que se sobrepone a la dudosa expulsión de Luka Doncic, consiguiendo un parcial de 58-42 con la ausencia del esloveno. Con las múltiples bajas, los madridistas consiguen 91 puntos y 119 de valoración, sorprendiendo no realizando ningún cambio en el tercer cuarto, y viendo a Taylor y Thompkins jugar entera toda la segunda parte. Mañana, partido contra Brose Bamberg,

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Clorín

Dice el diccionario de la RAE, que héroe es toda aquella persona que se distingue por haber realizado una hazaña extraordinaria, especialmente si requiere mucho valor. Permitirme usar entonces esta definición para enfocar lo que el Real Madrid tuvo que hacer anoche en el WiZink Center para derrotar a Valencia Basket. Si a un equipo TOP de Europa, le quitas prácticamente un quinteto titular de garantías – entre Llull, Rudy, Randolph, Ayón y Kuzmic sumaron el año pasado 65.3 puntos de valoración, una media de 13.06 – todo partido ganado en esta euroliga debe de ser un logro. Porque ya deben de ser muy buenos el resto de jugadores, para estar en la cima europea. Pues anoche, a estos cinco cracks, se le unió Luka Doncic – 13.3 de valoración el año pasado y 26 esta temporada – a los 15 minutos de partido por una técnica tras haberle sido señalada una falta antideportiva anteriormente. Sin estos jugadores, el Real Madrid conquistó anoche un parcial de 58-42 en 25 minutos al Valencia Basket, con su artillería interior con Dubjlevic, Pleiss, Doornekamp y Thomas. Sí, el Valencia Basket es colista de la Euroliga con 8 derrotas consecutivas. Pero el Real Madrid es octavo, al 50% de balance de victorias y “con una gran crisis” al menos descrita así por los que llenan páginas de opinión sobre el equipo de Pablo Laso. Por todo ello, lo realizado anoche por el Real Madrid, fue una heroicidad.

La incursión de Causeur – inédito en Santiago – y Yusta, fueron las novedades de Pablo Laso en el inicio del partido, para acompañar a los ya habituales Facundo Campazzo, Trey Thompkins y Edy Tavares. El comienzo del partido fue el esperado. Bojan Dubjlevic se aprovechaba de la lentitud en los movimientos de Tavares conquistando 6 puntos en 3 minutos, con un triple, una acción de dos puntos y un tiro libre tras falta cometida por el jugador caboverdiano. Pero en contra de lo esperado, el Real Madrid conseguía mantener el estirón del jugador montenegrino y mantuvo el partido igualado, primero con Facundo Campazzo, que igualó sus 3 pérdidas de balón con otras tantas asistencias y dos robos de balón, todo ello en el primer cuarto. Con todo ello llegábamos al minuto 5 con 10-11 para Valencia Basket. Pero desde ese momento, un nuevo actor principal entró en escena para el Real Madrid. Santiago Yusta – que ya había “secado” en defensa a un enrrachado San Emeterio – contaba con 0 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 1 robo de balón en 8 minutos, para darle un parcial de 9-3 en tres minutos. Entre Campazzo y Yusta, lanzaron a un Real Madrid que realizaba un gran primer cuarto que terminaba 24-18 para los de Pablo Laso. Gran trabajo en equipo del Real Madrid que terminaba liderando el cuarto con un parcial final de 14-7 en 5 minutos, con un 73% en tiros de campo, 6 rebotes, 8 asistencias y ya 5 robos de balón, ante un Valencia Basket, que fue de más a menos, desde el descanso de Bojan Dubjlevic que con 6 puntos era el máximo anotador taronja.

El Real Madrid estaba cuajando un gran encuentro, pese al inferior estado de su juego interior ante las torres de Valencia Basket. Pero ese encuentro se acabó. Se acabó en el momento en que los colegiados por sorpresa, señalaron una falta antideportiva de Tibor Pleiss sobre una acción de Luka Doncic y que tras ojearla en el Oficial Review, determinaron anular la falta y acometer la sanción sobre Luka Doncic por propinarle un codazo en la nariz a Pleiss haciéndole sangrar a borbotones de su nariz. Sin entrar a definir, si considero la acción como fortuita o intencionada, o si debiese existir un castigo mayor o menor para Luka Doncic, lo sucedido en los siguientes minutos, fue surrealista. Simplemente los árbitros anularon una falta ya pitada – creo que eso no está recogido por el reglamento, por el de la NBA ya os digo yo que no – y decidieron señalar otra diametralmente distinta. Vamos, que si vemos un partido por la tele y nos parece falta clara de un jugador, después podemos disponer de la repetición para tragarnos aquello que hemos soltado y decidir que se debía haber pitado otra cosa. Esa acción sucedió anoche en el WiZink Center. Los árbitros decidieron pitar una técnica al entrenador Vidorreta y antideportiva a Luka Doncic. Todo este lio no pareció inmutar a los blancos que seguían manteniendo su parcial de 9-7 en 4 minutos de juego gracias a un gran Luka Doncic que contaba con 6 puntos, 1 asistencia y 2 robos de balón en ese tiempo. Mientras Valencia Basket, se mantenía dentro del partido gracias a su acierto desde el triple – 4/5 en el segundo cuarto – que le permitía estar con un increíble 77% al descanso. Todo lo contrario que el Real Madrid que apenas alcanzaba el 41% en el triple, tras un 3/9 en el segundo cuarto. Y con 33-30 en el marcador minuto 16, llegó la acción que marcaría el resto del encuentro. Sin estar seguro, puesto no lo he podido ver en directo, un gesto mostrándose el escudo de Luka Doncic al árbitro – precisamente esloveno, Damir Javor – es suficiente para pitarle falta técnica al base esloveno y por tanto expulsarle del partido, tras la antideportiva señalada – tras ver el video – en el primer minuto del cuarto. Resulta curioso, que por un gesto sin ser despectivo ni mucho menos, se le pueda expulsar a un jugador de la cancha, pero solo Javor conocerá el motivo de la sanción. Evidentemente, los ánimos de los 9000 espectadores se rebelaron en contra del trio arbitral y sus acciones señaladas. La gesta del Real Madrid, que tras gran partido disputado, parecía una quimera, sin su mejor jugador, el mejor de toda la Euroliga. Se encontraba nuevamente el Real Madrid en la disposición de encontrar alguien o algo que pudiese tirar del equipo para conseguir tan importante victoria. Y mientras el público la seguía tomando en contra de los árbitros, los 11 jugadores aun activos tenían que tener la sangre y la mente fría para llevarse el encuentro. Y sin Doncic, volvió a aparecer nuevamente Jaycee Carroll que conseguía 9 puntos para mantener vivo al Real Madrid ante el gran momento de Dubjlevic y del gran segundo cuarto de Fernando San Emeterio y sus 8 puntos en el segundo cuarto. A pesar de todo lo ocurrido, el Real Madrid se marchaba al descanso por delante del marcador, 43-41. Y las miradas y los pensamientos de los aficionados, se centraban en buscar a un nuevo – y ya no se cuando van esta temporada – líder para tirar durante la segunda parte, ante un Valencia Basket mucho más fortalecido y reforzado.

Si el Real Madrid querría ganar este partido, tendría que tirar de heroicidad, amén de la ya conocida intensidad que el escudo de este equipo, siempre desprende. Y tras lo visto en la primera parte, el partido nos dejaría más detalles inauditos para recordar, en la segunda parte. Sin Doncic, Felipe y Carroll, era muy complicado de pensar qué jugador blanco podría mantener a su equipo dentro del partido en el comienzo del tercer cuarto. Mientras tanto Valencia Basket buscaba manejar el partido a sus anchas teniendo ventaja en el marcador 47-48 minuto 23. Como dato curioso, Valencia Basket ya había cometido 5 faltas personales en esos 3 minutos. Al menos el Real Madrid había cortado la posible escapada de Valencia Basket con el parcial de 9-12 en 5 minutos, siendo Walter Tavares el jugador elegido para jugárselas en ataque, llegando a 12 puntos y 4 faltas recibidas. Erik Green por parte valenciana, intentaba coger el timón de su equipo que, curiosamente, solo respondía a los golpes que el Real Madrid le lanzaba tímidamente desde posiciones interiores. Pero el relevo al jugador caboverdiano, lo cogería Facundo Campazzo, para con dos triples y dos grandes recuperaciones defensivas, llevar nuevamente a una amplia diferencia en el marcador para su equipo 64-56 minuto 28. Y todo ello, gracias a un magnifico 80% en tiros de dos y una intensa defensa que dejaba en solo 17 puntos al conjunto valenciano en el tercer cuarto. Solo una canasta más de Van Rossom modificaría el resultado en el final del tercer cuarto a 64-58 para el Real Madrid, que seguía manteniéndose por delante en el marcador ante tantas bajas y problemas ocasionados. Y como decíamos al principio del bloque, en este cuarto pudimos contemplar como los 5 jugadores que iniciaron la segunda parte, se mantuvieron juntos – sin sustitución alguna – los 10 minutos del tercer cuarto, con un gran trabajo ofensivo de Walter Tavares y Fabien Causeur y defensivo por parte de Taylor y Campazzo. Por el contrario, Trey Thompkins no tenía el acierto de otros días, pero, afortunadamente, el jugador americano se preparaba para destacar en los minutos finales.

Y para comenzar el definitivo cuarto, Felipe Reyes y Jaycee Carroll – las armas ofensivas, personalmente hablando, para liderar al Real Madrid con la ausencia de Luka Doncic – sustituyeron a Edy Tavares y Fabien Causeur, que habían mantenido en ataque al Real Madrid en el tercer cuarto. Nuevamente la intensidad madridista, permitió un parcial de 5-0 en apenas un minuto para colocar un 69-58 en el minuto 31 muy ilusionante para el madridismo. Pero nuevamente el árbitro esloveno, Damir Javor, decidió sancionar como técnica, una nueva protesta de un jugador madridista, esta vez Felipe Reyes. Permitirme opinar, que considero que los árbitros, en cualquier competición, deben saber medir las protestas a altas pulsaciones de todos los jugadores de todos los equipos, ya sean de gran presupuesto o que no. Pero mientras todo el mundo protestaba, aparecía nuestro Trey Thompkins. El ala pívot americano, volvió a silenciar las bocas de todos aquellos que perdieron la fe en él y consiguió dos triples consecutivos para mantener a su equipo con amplio margen de diferencia. Todo ello acompañado con una nueva técnica, esta vez a Rafa Martínez que desquició al jugador catalán. Prácticamente en dos minutos, se pasó de 69-64 al 77-64 en el minuto 34, con un parcial de 13-6 en 4 minutos de juego. Ahora, el equipo desquiciado era el Valencia Basket, que era incapaz de anotar punto alguno en juego durante 7 minutos de juego – viviendo de 5 tiros libres – , mientras que la intensidad del Real Madrid hacía el resto. El parcial era ya de 15-5 en 6 minutos de juego, dejando el partido sentenciado para el Real Madrid 84-69 minuto 38. La defensa madridista, los triples de Thompkins y las acciones de Taylor hicieron el resto. Dejarme hablar de otra barbaridad de dato en la segunda parte. Y es que Jeff Taylor 31 minutos y 9 puntos y Trey Thompkins 35 minutos con 12 puntos 11 rebotes y 19 de valoración, se jugaron los 20 minutos de la segunda parte completa.

Por todo ello, permitirme que hable de heroicidad para referirme a la victoria de anoche del Real Madrid ante el Valencia Basket. Sin 5 jugadores capitales, con la expulsión de Luka Doncic, sin un sustituto claro, contra un Valencia Basket bien armado y con todo a favor. Y acompañado de los 9000 aficionados del WiZink Center, el Real Madrid consiguió llevarse una tremenda victoria por 19 puntos de diferencia, con 91 puntos anotados y 119 puntos de valoración. Con 31 rebotes – Sin Ayón, Kuzmic ni Randolph – y 25 asistencias – sin Llull y sin Doncic. Que le pedimos a este equipo que pelee y que luche pese a tener 5 bajas importantes y no poder contar con su mejor jugador. Y este equipo pelea y compite, porque son un conjunto de héores.

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