Una nefasta salida del Real Madrid tira por tierra cualquier oportunidad de luchar el primer partido del Playoffs ante Olympiacos. 29 puntos en la primera mitad, 17 pérdidas de balón en 25 minutos y la doble técnica a Chus Mateo, marcan un partido donde los blancos no tuvieron más oportunidad que vencer en los parciales de la segunda mitad mejorando su defensa. Mañana viernes segunda oportunidad para llevarse una victoria de Atenas.
Es tiempo de Playoffs y es justo en este momento cuando tienes que dar el resto. La temporada regular te ha colocado donde te mereces y ahora es el momento de, con las fuerzas igualadas, de dar la cara y competir. Y el Real Madrid llegaba en un gran momento para afrontar su serie contra Olympiacos (1º 24-10) con la ilusión de competir cada partido. Y es que los blancos suman 7 victorias en los últimos 8 encuentros de la Euroliga tras la conseguida el viernes ante el Bayern Múnich donde consiguió el billete para la postemporada. Los 14 jugadores de Chus Mateo viajaron al Pireo con la feliz noticia de la recuperación de Bruno Fernando que además seria de la partida junto a Serge Ibaka. Además de Eli NDiaye, Hugo González se quedaba fuera de la convocatoria del primer partido ante un Olympiacos que velaba armas en su casa con la motivación esperada de enfrentarse a su gran verdugo europeo.
No era sorpresa jugar en el infierno griego y con la tripleta arbitral pertrechada para condicionar un encuentro de este tipo. No es la primera vez ni será la última donde el Real Madrid tendrá que tirar de carácter para superar estos ambientes. Chus Mateo ponía en liza a Facundo Campazzo en el base, con Dzanan Musa y Gabriel Deck como aleros y con Usman Garuba y Edy Tavares en la pintura. Todo lo que preveíamos en la previa, se vino abajo en apenas cinco minutos. Y es que, tras la primera canasta de Tavares, pasamos a un parcial de 12-0 para Olympiacos en menos de tres minutos con un 5/6 en tiros de campo de los griegos que entraban como cuchillo en mantequilla en la zona madridista que terminó recibiendo la mala noticia de dos faltas personales señaladas a Tavares y la posterior técnica a Chus Mateo que, sea merecida o no, llegó sin haberse avisado de antemano. Sin tiempo para más, llegábamos a un increíble 17-4 para Olympiacos en el minuto 5 de partido. Los griegos jugaban a sus anchas mientras que el Real Madrid no encontraba fórmula alguna de contrarrestar el juego rival y terminó cometiendo 7 pérdidas de balón solo en el primer cuarto. Ni siquiera los tempranos cambios hicieron reaccionar al Real Madrid que mejoraba en ataque con 8 de sus primeros 14 puntos, logrados en los dos últimos minutos. Pero la maquinaria de Olympiacos no cesaba de atacar la zona madrileña logrando hasta un 79% en tiros de dos en el primer cuarto. Y es que Vezenkov (10) y Fournier (6) lograron mas puntos que todo el Real Madrid (14) en un primer cuarto que se cerraba con el 27-14 para Olympiacos. Dominio total de un Olympiacos que salió con la energía necesaria para un primer partido de Playoff ante otro que no llegó a participar en los primeros diez minutos y donde solo Mario Hezonja lograba anotar más de una canasta.
Era muy previsible la salida fulgurante de Olympiacos al inicio, como también lo era la intensidad de su juego y la posible salida de Tavares por alguna falta ofensiva. Pero no estábamos preparados para que el Real Madrid no obtuviere resistencia con hasta 7 pérdidas de balón y un 0/4 desde el triple. Pero aun se podía reaccionar, con la segunda unidad en cancha. Y aunque no fue un inicio de remontada, se vio un ápice de mejoría en defensa ya con Serge Ibaka que cumplió ante los gigantes griegos. Un triple suyo y una canasta de Gabriel Deck mantenían un parcial de 8-9 para los blancos hasta el 35-23 de Olympiacos en el minuto 15 de partido. No se puede mejorar todo de golpe, pero los blancos supieron proteger mejor su zona aunque en el ataque, las cosas continuaban siendo muy duras. No ya solo por los errores en el lanzamiento, sino por la intensa defensa de Olympiacos siempre permitida en El Pireo y que llegó a obligar a los blancos a cometer cinco pérdidas consecutivas y regalar demasiadas opciones para el contrataque griego que recuperó su tono del inicio del partido con otro parcial de 12-6 que rompía el encuentro con el 47-29 para Olympiacos al descanso. Y es que el juego del Real Madrid volvió a disolverse en el tramo final del segundo cuarto cuando Olympiacos subió su intensidad y el Real Madrid volvió a salir escaldado con hasta seis pérdidas más.
Apenas 29 puntos anotados en la primera mitad – por los 27 puntos anotados por Olympiacos – solo en el primer cuarto y 19 créditos de valoración. Números impropios de un equipo que se prepara para un primer partido de Playoffs. Al menos quedaban 20 minutos para ofrecer otra imagen y para competir el partido. Salir escaldado por la calidad del rival o por los efectos del trío arbitral, siempre dañino en Atenas. Valga como curiosidad, la segunda técnica señalada a Chus Mateo en apenas 45 segundos de juego cuando se cumplía la 15ª pérdida de balón de los blancos, la segunda en ese tercer cuarto. Los nervios estaban muy fuertes en la cancha y donde el Real Madrid buscaba desde su defensa, la posibilidad de igualar parciales en la segunda mitad. En tres minutos, el Real Madrid lograba 10 puntos y parecía encontrar la motivación para pelearle la segunda parte a Olympiacos que seguía aprovechando el chorreo de pérdidas de balón que ascendía a 17 en 25 minutos de partido, 4 en solo cinco minutos. De ese modo, lo que el Real Madrid lograba en ataque, lo perdía en defensa para que apenas se notase cualquier cambio en el partido con el 58-41 para Olympiacos en el minuto 25 de partido. Un Olympiacos que supo mantener el orden en el juego, conocedor de que mañana hay otro partido que no tendrá nada que ver con éste. Fue cuando el Real Madrid mejoró en defensa, fue más agresivo y donde los árbitros tuvieron que volver a aparecer para permitir puntos sencillos en un Olympiacos que contaba con un 49% de acierto en el tiro por un 46% de acierto del Real Madrid, curioso dentro de un partido con tanta diferencia. Y es que primero Mario Hezonja llegando a los 10 puntos y después Sergio Llull, iluminaba algo el ataque madrileño logrando un 4-10 de parcial, donde todos los puntos griegos llegaron desde el tiro libre, en cinco minutos para cerrar el tercer cuarto con una bandeja de Fournier y el 64-51 para Olympiacos definitivo. El Real Madrid había mejorado ganando el parcial 17-22 dejando a Olympiacos en un 40% de acierto, pero sus 5 pérdidas de balón y lo recogido en la primera parte hacía mucho daño.
Porque apenas sumaba 51 puntos en ataque. Incluso en el tercer cuarto se sumaba (22) casi los mismos puntos que (29) en toda la primera mitad. 18 pérdidas de balón en tres cuartos es una alteridad y los 27 puntos recibidos en el primer cuarto, una falta total de concentración. Pero el tercer cuarto ofreció mas acierto en ataque y una mejora en la intensidad defensiva, o al menos, lo que te permitía el arbitraje (típico en Atenas). Y a pesar del resultado, el Real Madrid supo tirar de orgullo, mantuvo su nivel de intensidad alta en defensa, aunque el talento de Vezenkov hizo que el trabajo fuese mucho más complicado con el 72-55 para Olympiacos en el minuto 34 de partido. Y cuando mas se aproximaba el éxodo de las críticas del aficionado, apareció precisamente el jugador que suele ser el blanco de estas. Sergio Llull lograba 11 puntos, con un 3/4 en triples para volver a arrimar lo máximo posible a su equipo para terminar siendo el máximo anotador de su equipo en un partido que terminaba 84-72 para Olympiacos que fue mejor por su calidad y por todos los problemas cometidos por el Real Madrid que no refleja la energía con la que hay que salir en un primer partido de Playoff. La buena noticia, es que es solo 1-0 y que el Real Madrid dará mejor imagen que la ofrecida anoche en el Pireo.











