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Copa del Rey Final: Real Madrid 59 FC Barcelona 64

La defensa de la Copa

El Real Madrid cambió su estilo habitual de juego y consiguió una defensa agresiva que le sirvió para ir 33 minutos por delante del FC Barcelona. El agotamiento físico, la calidad blaugrana y el esperado protagonismo del tridente arbitral, tiró por tierra el gran trabajo de los de Laso en la Copa Endesa, donde promediaron 75 puntos y dejaron a sus rivales en 68 puntos 15 pérdidas y contando 9 recuperaciones por partido. No se ganó pero se cambió la imagen.

Desde que Sarunas Jasikevicius llegó al FC Barcelona, el balance personal con el Real Madrid, le es muy favorable. Inclusive esta temporada, donde los blancos solo han podido superar a los blaugranas en la final de la Supercopa. Ayer volvían a enfrentarse y de nuevo en una final. Tras tres intentos fallidos, Pablo Laso decidió cambiar de estilo, buscar otras soluciones. No os voy a engañar, hizo lo mismo que yo hubiese hecho de estar en su pellejo. Y por calidad no le puedo ganar, buscaré utilizando su mismo estilo para combatirles. Y lo haría desde la defensa, porque en esta Copa, el Real Madrid apenas ha permitido 68 puntos de media, un 44% en tiros de campo, 15 pérdidas del rival y 9 recuperaciones (contando la final). Además, ha quedado atrás la mala racha sufrida durante el inicio del mes de febrero con hasta 5 derrotas en 9 partidos. En la Copa, el Real Madrid ha sabido gestionar su juego para derrotar a Breogán en cuartos y ser demoledor en el tiro para vencer a Tenerife en semifinales. Y el FC Barcelona se volvía a interponer en la posibilidad de conseguir un nuevo título y el Real Madrid debía gestionarlo sin el lesionado Fabien Causeur, al cual mandamos todo nuestro apoyo.

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Anthony Randolph entraba en convocatoria por el bretón y el resto del equipo volvería a vestirse de corto para intentar frenar al equipo blaugrana. No sorprendería el quinteto que pondría en liza Pablo Laso en la gran final. Alberto Abalde volvería a ser el base, con Jeff Taylor y Gaby Deck como aleros y el juego interior estaría formado por Yabusele y Vincent Poirier. De inicio estaba clara la intención de los blancos, “olvidarse” del ataque y focalizarse en defensa. Y ya se vislumbraba de inicio con el escaso 4-0 en tres minutos con 2/5 en tiros el Real Madrid y 0/5 el Barcelona. Y el primer golpe fue dado por el Real Madrid, de la mano de Alberto Abalde que anotaba 6 puntos con un 3/3 en tiros para el 8-2 en el minuto 5. Y sí, el golpe lo recibió el FC Barcelona que no encontraba opción de lanzamiento en un primer cuarto donde apenas lanzó 11 veces a canasta de las cuales solo tuvieron un acierto por las ocho obtenidas por el Real Madrid. Y es que el Real Madrid fue de menos a más con un parcial de 11-3 en 5 minutos que dejaban un espléndido 19-5 al final del primer cuarto, que se cerró con una acción de Brandon Davies que no pudo ni soltar el balón de sus manos por culpa de la brillante defensa madridista. Porque a los 6 puntos de Abalde, se sumaron Tavares, Yabusele, Thompkins, Rudy y Poirier en la anotación, pero sobre todo, Hanga, Deck y Taylor que no permitieron avances sencillos – habituales – del cuadro blaugrana. Un 53% en tiros de campo el Real Madrid, por un sonrojante 9% del Barcelona que cometió 4 pérdidas de balón – las mismas que en todo el partido de Euroliga – por 3 recuperaciones del Real Madrid. Los blancos jugaron a la defensiva sí y ahora había que demostrar cuantos minutos se podía aguantar.

Y cuantos jugadores estarían implicados ya que, es bien sabido, que no todos los jugadores del Real Madrid tienen la defensa como cualidad destacada. Y además sabíamos que el FC Barcelona no se iba a quedar en tan bajos porcentajes. Pablo Laso probaba con Heurtel, Thompkins y Tavares para acompañar a Rudy y Deck que seguían siendo perros de presa de los pequeños del FC Barcelona. El amanecer del segundo cuarto volvió a ser el mismo que al principio, con la salvedad de que la falta debía ser muy dura para que los árbitros hiciesen tocar su silbato pitando la infracción. El Real Madrid conseguía su objetivo de frenar al FC Barcelona, pero las normales rotaciones le hicieron un flaco favor a los blancos, puesto se rebajó la intensidad defensiva sobre Nick Calathes que se las apañó para lograr 3 asistencias en un FC Barcelona que lógicamente dobló su aportación del primer cuarto, mientras que el Real Madrid no estuvo acertado en el tiro y sufrió su misma presión defensiva en sus carnes donde Sanli y Hayes arremetían con sus manos el cuerpo de Tavares que vio en su estadística hasta 3 balones perdidos en los 6 minutos que aguantó en el cuarto. Un cuarto dominado por el FC Barcelona que seguía cayendo 25-12 en el minuto 15. Pero la defensa madridista se mantenía alta siempre que las rotaciones lo permitían y logró dejar a los blaugranas en 13 puntos, eso sí, ya con un 50% en tiros de campo aunque con solo 10 lanzamientos a canasta. Todo lo contrario en el Real Madrid que nadie parecía tener la misión de mirar al aro y nadie, salvo Edy Tavares, pareció tomar la iniciativa. Al descanso llegábamos con 29-18 para el Real Madrid que continuaba doblando en el % de tiro al FC Barcelona, además de superarle en rebotes y robos de balón.

Es verdad, 29 puntos anotados al descanso por un equipo que rozó esa puntación en cualquiera de los cuartos del partido de semifinales o del primer acto del encuentro de cuartos de final. Pero el objetivo era otro, de ahí las minutadas de los jugadores de corte defensivo como Taylor (15 minutos) Deck (16 minutos) o Yabusele (12 minutos). Ya solo Abalde, llegaba por poco a los 10 minutos en la primera parte. Y si ya asegurábamos un cambio de tratamiento en el cambio de periodo, que creer del cambio a la segunda parte. La intensidad se convirtió en dureza y los jugadores del FC Barcelona supieron encontrar los resquicios oportunos para anotar 7 puntos en solo tres minutos. Vimos situaciones inverosímiles como Yabusele defendiendo a Calathes, Taylor a Mirotic o Deck a Laprovittola. No os rompáis la cabeza, no eran “sus pares” sino aquellos jugadores que necesitaban ser controlados por la enorme plebe de jugadores de corte defensivo del Real Madrid. Quizás por ello, el ataque madridista se resintió perdiendo hasta 6 balones y la habitual elección del tridente arbitral benefició a un FC Barcelona que metió el miedo en el cuerpo, hasta que la dureza de los blancos volvió a aparecer y a salvaguardar su diferencia hasta el 37-27 del minuto 25 de partido. Justo ese minuto, donde Brandon Davies se quejaba de un golpe con el antebrazo de Yabusele en el inicio de un contrataque. Limpio no fue, pero era de las pocas maneras posibles de parar los ataques blaugranas, como hicieron en el otro aro donde empezamos a ver una implosión de tiros libres. Y de nuevo la muñeca del Real Madrid volvió redimirse y solo Heurtel y Deck parecía tener la valentía de lanzar a canasta. Fue el mejor momento del Barça que tuvo a Mirotic con 11 puntos con sus habituales 3 faltas recibidas en un solo cuarto. Al final, los 14 tiros libres lanzados por ambos equipos dejaron todo en el aire con el 46-41 al final del tercer cuarto. Y eso que los blancos mantenían el 47% en tiros de campo, pero sus actos en defensa empezaban a fallar ante un Barcelona que aún tenía gasolina de sobra.

Porque el FC Barcelona contaba con un equipo más preparado y más protegido. Además tuvieron al hombre del último cuarto que resultó ser imparable. Y todo se vino abajo tras un parcial de 0-7 en 3 minutos que, en un partido con menos de 100 puntos, resultaba ser prácticamente un abuso. Fueron los primeros segundos que el Real Madrid fue por debajo en toda la Copa Endesa y donde el equipo blanco, estuvo 4 minutos para anotar su primera canasta del cuarto. Pero un hombre, Rokas Jokubaitis, decidió convertirse en héroe inesperado conseiguiendo 9 puntos, remontando él solo el partido y obligando al Real Madrid a realizar un 1/11 desde el triple, volviendo a descuidar su defensa, y buscar la anotación instantánea. Los blancos buscaban un último chance, incluso al ver los 11 tiros libres lanzados por el FC Barcelona en el último periodo que solo fueron dos menos que los lanzados por el Real Madrid en todo el partido. Pero hay una regla cara pero no escrita. Llegar igualado a un choque contra el FC Barcelona, debe de ser decidido por el tridente arbitral y nuevamente la balanza cayó de lado blaugrana que solo necesitó de 9 puntos en tiros libres por 6 canastas anotadas, para llevarse el partido. Un partido que pudo llevar a la prórroga Llull si en su bandeja hubiesen dado el 2+1, cuando Deck hace falta a Mirotic en los últimos segundos o Gaby Deck no falla una bandeja sin oposición en el tramo final.

El FC Barcelona ganó, fue mejor y estuvo mejor apoyado – 18 de sus 24 tiros libres fueron en la segunda mitad – por la compensación arbitral, eso ya es inamovible. Como también es inamovible, el planteamiento honroso de Pablo Laso y la Copa Endesa realizada por el Real Madrid que le faltó llegar con una ventaja mínima donde el tridente no pudiese funcionar. Los blancos plantaron cara, pero otros se la rompieron.

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