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Liga Endesa Final Partido 1: Real Madrid (0) 75 FC Barcelona (1) 89

La Historia Interminable

Tras 29 faltas sancionadas y 34 tiros libres permitidos e inumerables decisiones arbitrales controvertidas, el FC Barcelona se alzó con el primer triunfo en la gran final de la Liga Endesa. Un partido donde los blancos cogieron más rebotes y repartieron más asistencias pero falló en aquello que no podía manejar, las faltas cometidas, los tiros libres y las pérdidas de balón.Edy Tavares fue el mejor del Real Madrid con 16 puntos 11 rebotes.Mañana 2º partido de la final en Barcelona.

Ya estamos en la final de la Liga Endesa. Y en dicha final se encontraba el Real Madrid. Un equipo al que nadie nada un duro por ellos prácticamente desde que se enfrentase al FC Barcelona en el clásico navideño. A pesar de las bajas, del Covid o de las marchas a mediados de temporada, algunos aficionados seguían desilusionados con el proyecto madridista y pedían la cabeza hasta del dueño de las llaves del WiZink Center. Pero no sabemos como (la mayoría sí, por supuesto) el equipo de Pablo Laso ha superado tantas penurias para jugar una nueva final (la tercera esta temporada) e intentar plantarle cara al todopoderoso y millonario proyecto blaugrana. Por séptima ocasión en la última década, Real Madrid y FC Barcelona se encontraban en un nuevo clásico ACB, donde todos los aficionados madridistas, temían por un “clásico arbitraje” donde el mérito deportivo pasa a un segundo plano y la designación arbitral, toma el mando como de costumbre. Y es que la amenaza venía tras 22 faltas recibidas y 21 tiros libres de media por el cuadro catalán en lo que llevamos de Playoffs. La gran noticia para el baloncesto, fue la vuelta a Madrid de Pau Gasol, el mejor jugador español de todos los tiempos quien además promedia 12 puntos 6 rebotes y 18 de valoración en los Playoffs.

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La mala noticia volvía a parecer en el conjunto de bajas del Real Madrid (Laprovittola, Thompkins, Randolph, Felipe Reyes) que debía enfrentarse a un quinteto con Calathes, Higgins, Abrines, Mirotic y Davies, que tiene unos salarios inalcanzables para cualquier persona terrenal. Alberto Abalde, fue la feliz noticia del quinteto del Real Madrid que tuvo a Carlos Alocén, Ablade, Jeff Taylor, Álex Tyus y Edy Tavares. Un partido que comenzó con un Real Madrid enchufado, con una defensa asfixiante (permitida curiosamente por los árbitros) y un ataque demoledor que pudo un 9-0 de parcial en 4 minutos, roto por un triple de Nick Calathes. A partir de ese momento, los árbitros deciden hacer suyo el partido e impone el bonus de personales al FC Barcelona, incapaz de superar la intensa defensa madridista bajo los aros donde Edy Tavares dominó (en lo deportivo) con 7 puntos y 8 rebotes en este primer cuarto. Y otro grande, o mejor dicho, el más grande, fue quien sujetó al FC Barcelona en el partido. Pau Gasol, en unos meses en los que todos pensábamos que le servirían para coger la forma física, volvió a liderar a los blaugranas consiguiendo 4 puntos 5 rebotes y 1 tapón en los 5 minutos que disputó del primer cuarto. Tanto él como el trío arbitral, frenaron la escapada madridista donde Sergio Llull volvió a demostrar su condición física con 5 puntos. Y así llegábamos al final del primer cuarto con 20-15 para el Real Madrid. Un Real Madrid que superó en todo (baloncestístico) al FC Barcelona con un 42% en tiros de campo y un enorme Edy Tavares que superó a Mirotic y Davies que se quedaron sin anotar y donde un jugador de 41 años, le sacó los colores.

Todo fue favorable para el Real Madrid en el primer cuarto (puntos, rebotes, asistencias) menos aquellas cosas que no se podían controlar (tiros libres, pérdidas y faltas personales). Pero aún faltaban 30 minutos y el FC Barcelona no ha llegado a una final de Euroliga sin tener presión. Aunque bueno, con un arbitraje como el de ayer, no hubiesen sufrido tanto en Europa. Porque tras un 2+1 inicial de Sergio Llull, la intensidad defensiva del FC Barcelona subió su famosa defensa a su extremo más agresivo pero que el Real Madrid, debió ejecutar mal, puesto que el trío arbitral sancionaba cada mano al balón blaugrana. Era cuestión de tiempo, que cuando los tiros del Real Madrid empezasen a salirse o no se cogiesen los suficientes rebotes, el partido tildaría a cambiar de manera efectiva. Porque el Real Madrid continuaba a lo suyo, con un parcial de 8-4 que ponía la máxima ventaja con un infalible Causeur y un luchador Vincent Poirier que conquistaba 6 rebotes, 4 ofensivos, en este segundo cuarto, con ventaja blanca 28-21 en el minuto 15. Pero ya en ese minuto, el Real Madrid había sido sancionado con las mismas 5 faltas del primer cuarto y el FC Barcelona había anotado dos canastas por seis tiros libres lanzados. Los árbitros volvieron a hacer de las suyas y el Real Madrid empezó a decaer en el acierto en tiros de campo con un 5/18 en tiros de campo, siendo solo un 1/7 en triples. Tanto es así que los blaugranas consiguen un 4-13 de parcial, rompiendo la ventaja madridista y las ilusiones de los aficionados del baloncesto. Curiosamente, los tiros libres no ayudaron al FC Barcelona a ponerse arriba y llegaron al descanso 36-33 favorable al Real Madrid.

Era una quimera, sorpresa, hecho inaudito, que el Real Madrid fuese por delante al descanso. Con un 35% en tiros de campo y 12 faltas personales (3 Alocén, 2 Garuba, 2 Abalde, 2 Llull), contra el 43% de acierto blaugrana, el 5/12 en tiros libres y la bula arbitral constante. El Real Madrid sobrevivía una vez más a un partido que nadie esperaba verlo ahí, ni sus aficionados más críticos mi la gerencia arbitral que tuvo que poner las cosas en su sitio en la segunda parte. Porque queda claro que lanzar 13 tiros a canasta y 12 tiros libres en el tercer cuarto, lo mismo es un dato insignificantico y podría resumirse como habitual, pero cuando lo comparas con el Real Madrid que lanzó 19 tiros de campo y solo 6 tiros libres en el tercer cuarto, tienes bien a las claras de cual es la intensidad que se permite y cual no. Y eso que los blancos habían inaugurado el cuarto con un 5-0 de parcial en dos minutos. Minutos en los que Cory Higgins decidió tomar el mando del FC Barcelona y con ayuda de los enésimos tiros libres, el FC Barcelona se puso por delante 44-46 minuto 25. Habéis acertado, el Real Madrid ya había cometido 5 faltas personales en el cuarto por solo una del FC Barcelona. La maquinaria extra deportiva había vuelto a funcionar y el cuadro blaugrana se marchaba definitivamente en el marcador. Hasta 12 tiros libres lanzó el FC Barcelona por 8 faltas madridistas, mientras que el Real Madrid lanzó 6 tiros libres en el cuarto. Un cuarto que terminaba con un 52-62 para el FC Barcelona. En resumen, 29 puntos del FC Barcelona, 10 en tiros libres y 14 de Corey Higgins. El Real Madrid solo pudo anotar 16 puntos con un 26% de acierto y con la ilusión por los suelos.

Porque se podía competir con armas baloncestísticas, se podía remontar como se hizo el día de la eliminatoria contra Anadolu Efes, se podía creer como en cuartos/semis de la Copa o en la eliminatoria contra el Valencia Basket con tanta adversidad en contra. Porque es baloncesto y la fe mueve montañas. Porque has superado al Covid, a la escapada de jugadores, a lesiones y al tener que incorporar chicos del junior para completar rotaciones. Pero la ACB es otra cosa. Tener a todo un FC Barcelona con solo una liga en 7 años, es de sonrojo administrativo y que decir, de un proyecto tan millonario, no puede verse con solo una Copa del Rey en 3 años. El año pasado, una acción final de Vildoza daba al traste con las ilusiones de una competición que no iba a querer cometer el mismo error. Y para evitar las dudas, permitieron otros 10 tiros libres más en el último cuarto lo que sumaban 34 lanzamientos de tiros libres con 29 faltas recibidas. Cuando algo no puedes controlar, se convierte en la historia interminable. Mañana martes habrá otra oportunidad y sí el baloncesto supera a los despachos, habrá partido sino, volverá la famosa historia interminable.

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