Euroliga Jornada 19 CSKA Moscú 93 Real Madrid 87

Llegaron tarde

Un fatal primer cuarto - 33-11 - mató las ilusiones del Real Madrid, que reacionó tarde para intentar la proeza de ganarle al CSKA de Moscú en Rusia. Luka Doncic fue el mejor de los blancos con 23 puntos 5 rebotes y 5 asistencias. Pablo Laso cumplió 500 partidos con el Real Madrid que se mantiene con muchas posibilidades de conseguir el objetivo de acabar entre los cuatro primeros de la clasificación.

Publicidad
Telba Limpieza - El deporte de Madrid, sin escombros

CSKA Moscú y Real Madrid, nuevamente se volvían a encontrar en Europa. Dos equipazos de enorme talento y calidad. Dos escuadras que cuentan con jugadores de lo mejorcito del viejo continente. La clasificación, volvía a ser una excusa para disfrutar de un partido entre los dos equipos más laureados en títulos continentales. Tras 20 jornadas disputadas, CSKA Moscú venía siendo un líder sólido en la competición con 16-4 de balance. Da igual que jugadores tengan, que entrenador o contra qué rivales tenga que disputar, siempre se encuentra con un maravilloso balance dentro de liga regular. La llegada de Sergio Rodríguez ha dotado al equipo ruso, de mayor alegría en el juego ofensivo y con la llegada del americano Will Clyburn de más intensidad defensiva. Si amigos, aun mayor potencial para el equipo entrenado por Itoudis, que ha decidido esta temporada rodearse de jugadores mucho más físicos que finos estilistas en el lanzamiento. El Real Madrid llegaba tercero, sin obligaciones de resultado, básicamente con la idea de competir y disfrutar dentro de la cancha de tal partidazo. Pero el pánico rondaba las cabezas de los seguidores blancos, cuando Luka Doncic era seria duda por un fuerte esguince de tobillo. Hubiese sido una nueva prueba a demostrar hasta que punto el Real Madrid de Pablo Laso puede llegar a competir.

Pero las dudas se disolvieron rápido y Luka Doncic esperaba en el banquillo su primera intervención. La salida de Rudy Fernández por Fabien Causeur, fue la nota más llamativa del Real Madrid para iniciar el partido. Un comienzo de partido que nos demostró el crecimiento físico del CSKA de Moscú, bastante enganchado al partido que conseguía en solo dos minutos, desquiciar a Facundo Campazzo con 3 lanzamientos forzados y dos pérdidas de balón, ambas aun iniciando la jugada en campo propio. Pero no eran errores provocados por el argentino, sino por la enorme intensidad con la que salió el cuadro ruso, con 2 triples anotados y 2 canastas más. Total, 10-3 de parcial en esos dos minutos, que terminaron en un tiempo muerto y con la fulminación del quinteto de Facundo Campazzo y Santiago Yusta. Pero ni con esas se cerraba el acierto de CSKA Moscú que seguía mostrando un altísimo nivel de acierto en ataque y una feroz intensidad defensiva para borrar del mapa al Real Madrid en apenas 5 minutos con el 19-5. Era un momento complicado, pese a que aun quedaban 35 minutos por jugar, este nuevo CSKA de la temporada 2017/2018, esta más acostumbrado a recibir pocos puntos, más por aciertos propios que por ajenos. Y lo demostraba ante todo un Real Madrid, que ajeno al resultado, continuaba lidiando con la posibilidad de realizar su partido, imaginando que las pilas del juguete ruso, se fuesen agotando. Pero el 5/21 en tiros de campo del Real Madrid, no llamaba muy mucho a la recuperación. Eso y el acierto de Sergio Rodríguez, amo y señor cuando el estilo de juego del partido le acompaña. El base tinerfeño, lideró a su equipo con 8 puntos sin fallo, en algo más de 8 minutos, dejando el partido en 24-7 para los rusos. Solo Edy Tavares trabajaba desde la zona intentando frenar el asedio ruso con 4 puntos y 7 rebotes en este cuarto. Pero se encontraba muy solo, el 28% en tiros de campo hizo mucho daño, como que fueron 7 rebotes del caboverdiano de los 10 que conquistó todo el Real Madrid. Mientras que por el lado ruso, el 71% en tiros de campo hacía todo lo demás y era lógico pensar, que el 33-11 del final del primer cuarto, iba a significar una derrota muy dura del Real Madrid.

Publicidad
Clorín

Tildando el partido como perdido, la importancia madridista residía en mantenerse firmes e intentar hacer su partido, rebajando poco a poco la diferencia en el marcador. Es verdad, que el equipo se había dormido diez minutos, pero querían demostrar a su entrenador y a sus aficionados, que lo del primer cuarto fue solo una pesadilla. Ya en el segundo cuarto, los jugadores del Real Madrid, parecían hacer acto de presencia en el Sports Hall de Moscú consiguiendo un pequeño parcial de 4-7 en 4 minutos, siendo los puntos rusos conseguidos, en sendas internadas físicas de sus aleros sobre la defensa de Felipe Reyes. Aunque la diferencia se siguiese manejando por los 20 puntos, el Real Madrid había conseguido una pequeña dinámica de anotación por sectores para, como decíamos antes, a ir reduciendo paulatinamente la diferencia en el marcador. Pero la aparición de otro ex madridista, Othello Hunter, volvió a hundir las ilusiones de los aficionados madridistas con 7 puntos más para darle la mayor diferencia al equipo ruso 50-24 minuto 18. Los blancos habían conseguido mejorar sus condiciones del primer cuarto, pero se veían incapaces de cerrar su aro, el 68% de los rusos comparados con el 33% de los blancos, lo decía todo. Los 7 puntos finales de Jaycee Carroll, no ayudaron de mucho y los blancos no consiguieron su objetivo y siguieron cayendo 54-31 al descanso.  El 70% en tiros de campo de CSKA seguía haciendo mucho daño, aunque el Real Madrid, mejoró en el segundo cuarto, llegando a 20 puntos y un 58% de acierto aunque aún 23 abajo.

Tras el descanso, Pablo Laso decidió colocar a Campazzo de base y Tavares de cinco, pero modificando el resto del quinteto, colocando a Doncic, Carroll y Anthony Randolph. El pívot criado en Carolina del Norte, sigue dentro de su puesta a punto, jugando 12 minutos y aportando solo 6 puntos. Tras el triple inicial de Sergio Rodríguez, el Real Madrid conquistaba un 0-7 de parcial en 3 minutos, colocando el resultado por debajo de los 20 de diferencia. Algo fundamental para continuar con el crecimiento del equipo blanco, muy mejorado en defensa, agotando las opciones ofensivas de CSKA Moscú a solo 6 puntos en cinco minutos, siendo 5 del Chacho. Con mucho esfuerzo, y tirando del carácter de Luka Doncic – 12 puntos en el tercer cuarto – la remontada del Real Madrid se iba produciendo, 60-42 minuto 25. De repente se volvió a ver ese partido que todos deseábamos ver, entre dos grandes escuadras europeas que prácticamente en 90 segundos dejaron un parcial de 6-10 y los blancos ya por debajo del -15. El partido se jugaba a un ritmo trepidante, volvimos a olvidarnos de la competición, la jornada o la clasificación. Era un juego que ante otro cualquier rival, tanto CSKA Moscú como Real Madrid, podrían haber sentenciado a sus rivales y sin embargo, el parcial era de 12-13 en solo 3 minutos. Pocos equipos, son capaces de anotar tanto en tan poco tiempo. Y todo ello con un CSKA Moscú al máximo, con cuatro jugadores por encima de los 10 puntos al final del tercer cuarto, siendo seis los que superaban los 10 en valoración. Parecía imposible remontar ante tanto acierto. El Real Madrid lo intentaba todo, con 29 puntos anotados en este cuarto, con 12 de Doncic, 7 de Campazzo y 6 de Anthony Randolph. Su porcentaje seguía subiendo hasta el 45%, siendo otra vez un 64% solo en este tercer cuarto. Pero el CSKA no te permite fallo alguno y dejó el resultado en 78-60.

Imposible pensar en la victoria, las sensaciones debían de seguir mejorando. Y es que numéricamente, el partido del Real Madrid estaba siendo muy bueno, con 60 de valoración con 60 puntos, tras el pobre 4 de valoración para 11 puntos del primer cuarto. Pero en los 20 minutos posteriores, los blancos consiguieron 49 puntos con 16/26 en tiros de campo, es decir, 62% de acierto en 20 minutos. Ganar sería un milagro y continuar con la remontada, era el próximo objetivo a cumplir. Y mientras muchos madridistas empezaban a planificar su calendario para el partido del viernes que viene contra Olympiacos, los jugadores de Pablo Laso, decidieron seguir peleando por este partido. Y con una defensa “caja +1” los blancos remontaron con un parcial de 0-8 en 3 minutos. 78-68 minuto 33 con 4 puntos de Trey Thompkins, inédito hasta entonces. Era buena señal, que otros jugadores del Real Madrid, ayudasen a Luka Doncic o Jaycee Carroll en la anotación del partido. Ahora era CSKA quien sufría el síndrome de no conseguir punto alguno ante la intensa defensa madrileña que siguió infligiendo el parcial hasta el 2-10 en 5 minutos, dejando el resultado en 80-70 minuto 35. El objetivo ya estaba cumplido y ahora, ¿por qué no? se podría luchar por el partido. Pero un triple de Fridzon, devolvió el +13 83-70 y despertó del sueño a todos los madridistas. A todos, menos a los que se encontraban en el Sport Hall de Moscú, que siguieron peleando el partido hasta el final.  Los rusos volvieron a encontrar su toque anotador consiguiendo 10 puntos en esos 5 minutos, haciendo inútil el enésimo intento madridista por recuperar el marcador. Al final 93-87, muy lejos de aquel 33-11 del minuto 10. Es decir, en 30 minutos 60-76 para un Real Madrid que nunca se rindió. 76 puntos en 30 minutos con 26/45 en tiros, un 58% en tiros de campo. 87 puntos en Moscú y rozando el 100 de valoración, contra un autentico equipazo, sin Llull ni Ayón y con un nuevo partidazo de Luka Doncic con 23 puntos 5 rebotes y 5 asistencias. Gran partido del Real Madrid, donde el despertador esta vez, sonó tarde.

Scroll al inicio
Ir al contenido