Liga Endesa Playoffs Final Real Madrid (1) 79 Valencia Basket (1) 86

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Un Real Madrid errático sucumbe ante un buen Valencia Basket liderado por Bojan Dubjlevic con 20 puntos y 9 rebotes y a un criterio arbitral algo sobrepasado - de 34 faltas en el primer partido a las 51 de ayer - que perjudicó el amago de remontada de los blancos. El carácter de Llull Felipe y Nocioni fue la única buena noticia de los blancos.

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Clorín

Hace apenas 48 horas, hablábamos de un gran partido de baloncesto. Un partido de poder a poder, entre dos escuadras que se impusieron en el ataque a las defensas rivales. Un partido digno de una final de liga, donde sorprendentemente, alabábamos el trabajo arbitral en permitir el juego de ambos equipos y señalando 34 faltas, 17 por equipo. Algo bastante extraño, recordando que los Real Madrid vs Valencia Basket, siempre se han visto envueltos en líos arbitrales. Por ello no sorprende las declaraciones de varios jugadores taronjas tras el primer partido, criticando la labor arbitral, permitiendo al Real Madrid hacer juego sucio debajo de la canasta rival. Por tanto, nos presentábamos ante esta segunda cita con la ilusión madridista de ir con 2-0 a Valencia que le daría hasta 3 posibilidades de ganar el título. Mientras Valencia Basket esperaba y necesitaba tener un partido como el del pasado viernes si quería recuperar el factor cancha y tener las mismas opciones que el Real Madrid para cerrar la eliminatoria en la Fuente de San Luis.

El partido fue una copia al de hace 48 horas con la diferencia de que era el cuadro levantino quien llevaba la iniciativa del encuentro ante un Real Madrid que nunca se descolgaba en el marcador. Nuevamente Luke Sikma fue una pesadilla para la defensa blanca convirtiendo 9 puntos sin fallo que ayudaba a conseguir el 4-13 en el marcador en el minuto 4. Una diferencia que ya era alarmante en el minuto 6 llegando a 10 puntos. Rápidamente, Sergio Llull tenía que coger los mandos del Real Madrid para realizar un parcial de 5-0 para recuperar a su equipo, que ya contaba con 6 faltas entre Ayón (2) Randolph (2) y Nocioni (2). Peligroso era el tema de Gustavo Ayón, ya que, por el criterio arbitral impuesto, el mexicano solo pudo jugar 10 minutos por las faltas, algo que aprovechó indudablemente Boja Dubjlevic para ser el mejor jugador del partido. El excesivo número de faltas del juego interior forzó la salida de Andrés Nocioni. El argentino sigue dando lecciones de historia en sus últimos momentos como jugador de baloncesto consiguiendo 5 puntos y 2 rebotes en solo 5 minutos. Además, Sergio Llull volvió a tomar el mando de las acciones consiguiendo en 4 minutos 9 puntos que dejaron el marcador en un claro 22-28 para el Valencia Basket. Nuevamente los porcentajes por encima del 50% acentuaba los grandes números de puntos anotados. Las 5 pérdidas de balón madridista eran una losa importante para manejar el ritmo taronja que hasta en 3 ocasiones consiguió un 2+1 además de 3 triples.

El partido seguía los parámetros del primer día con la novedad del acierto de Valencia Basket desde la línea de 3 con 5/9 en 14 minutos. A pesar del trabajo madridista en ataque, los valencianos seguían manejando diferencias cercanas a los 10 puntos gracias a su 56% de acierto en los tiros de campo. Entramos en una dinámica de parones en el juego, con 4 faltas por equipo en 5 minutos, donde lógicamente, los árbitros debían de modificar criterio permitiendo el juego duro bajo la canasta. Las 7 pérdidas del Real Madrid seguían siendo una losa como demostraba el 33-41 en 17 minutos. La intensidad defensiva de Valencia daba sus frutos provocando sendos dos vs uno a Sergio Llull desde el base que terminaban en acciones precipitadas o propiciaban más pérdidas de balón. Las faltas personales al juego interior madridista además del mal partido de Rudy Fernández y Jaycce Carroll, obligaba a tener más minutos en cancha a Andrés Nocioni que conseguía dando un recital en cancha. Gracias a ese carácter, el Real Madrid se marchaba al descanso con apenas dos puntos de desventaja, 41-43 para un Valencia Basket que era mejor. Pero el carácter – Lasismo – del conjunto blanco, no les permitía rendirse a pesar de que los porcentajes ya descendían hasta el 46%

A pesar del marcador tan ajustado, la atmosfera que se sentía por el WiZink Center no era el más apropiado para pensar en una fácil victoria madridista. La intensa defensa levantina provocaba las 9 pérdidas de balón del Real Madrid – una barbaridad – al descanso. Quizás por ello, el Real Madrid intensificó su defensa y con cuatro puntos consecutivos de Gustavo Ayón volvía a mantenerse dentro del partido. Pero dos nuevas faltas señaladas al mexicano, forzaron la salida a cancha de Othello Hunter, curiosamente, peor defensor que Ayón sobre Dubjlevic. Y es que cuando parecía que el Real Madrid empezaba a remontar e incluso se ponía por delante en el marcador, el serbio anotaba 6 puntos más en este tercer cuarto para devolverle nuevamente la ventaja habitual 47-52 minuto 25. Pero el carácter madridista resurgió nuevamente en la persona de Felipe Reyes. El capitán blanco conseguía 8 puntos en este cuarto para intentar liderar la reacción blanca que se volvía a estrellar contra “el muro” valenciano, que formaban Dujblevic (10) Thomas (10) Sikma (9) y un inspirado Pierre Oriola que también sumaba 9 puntos en este cuarto. A la adrenalina del capitán, se sumaba – como no – Sergio Llull que con otros 9 puntos igualaba el partido a 56 en el minuto 27. La intensidad y el carácter de los dos capitanes madridistas, además de la recuperación de la ventaja en el marcador, ilusionaban a los más de 11000 espectadores que llenaban las gradas del WiZink Center que vieron como su equipo se marchaba con el 64-61 al final del tercer cuarto. Además, el equipo blanco lograba superar el 53% de tiros de campo y únicamente había cometido una pérdida de balón algo que podría indicar la recuperación madridista. Mientras Valencia Basket parecía desinflarse en su juego como demostraba el 42-33 en 20 minutos.

Pero dijimos bien, parecía. Los tiros ya no entraban con facilidad y el criterio arbitral seguía echando por tierra todo esfuerzo blanco por despegarse en el marcador. Un parcial de 2-8 en 3 minutos con un enorme Bojan Dubjlevic volvía a poner por delante al cuadro taronja que volvía a recuperar sensaciones en ataque. Unas sensaciones desaparecidas en el Real Madrid que solo anotaba 6 de sus 14 lanzamientos a canasta en el último cuarto. Parecía que los ánimos de la plantilla blanca se podían venir abajo, pero el carácter madridista volvió a aparecer, ese carácter que siempre permite al Real Madrid luchar cada partido sin bajar los brazos, pero un triple de Diot volvía a darle cuatro puntos de ventaja al cuadro levantino 71-75 minuto 36. Pero este Madrid era irreductible, nueva canasta de Sergio Llull que ponía el 79-79 a falta de 80 segundos. Pero una acción dudosa de pasos que terminaba en canasta de Dubjlevic daba la sentencia al partido. Los 11 rebotes ofensivos, el 40% en triples y, sobre todo, las 5 pérdidas de balón, ayudaron a Valencia Basket a llevarse el objetivo de ganar uno de los dos partidos en el WiZink Center para cerrar la eliminatoria en casa. Por parte madridista, no salió nada. Solo el carácter de Llull (22) Reyes (14) y Nocioni (13) permitieron al Real Madrid pelear hasta el final un partido prácticamente imposible. Los 7 puntos de Ayón – debilitado por las faltas señaladas – y los 2 de Anthony Randolph y Luka Doncic no fueron bagaje para que el cuadro madridista, consiguiese la victoria.

Ahora muchos de vosotros, estaréis temblando ante la posibilidad de que la eliminatoria no vuelva a Madrid el próximo domingo y que el Valencia Basket cierre la Liga Endesa en su casa. Pero yo voy a ir más allá. El Real Madrid ha vencido en 7 de los últimos 8 partidos jugados en la Fuente de San Luis. Creo que es un dato a tener en consideración para demostrar que los jugadores de Pablo Laso pueden conseguir una victoria en Valencia… e incluso las dos, tanto el miércoles como el viernes. Pero cada partido es una nueva aventura que tendremos que ir descubriendo con el paso de los días. No nos llevemos las manos a la cabeza y confiemos en este Real Madrid, aunque ciertamente, lo de ayer fue un paso atrás.

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