Liga Endesa Jornada 25 RÍO NATURA MONBUS 90 REAL MADRID 83

Puro acierto

Derrota clara del Real Madrid ante un acertadísimo Obradoiro que rondó el 80% en el tiro de campo en el tercer cuarto que le bastó para infligir al Real Madrid su séptima derrota de la temporada en Liga Endesa. Luka Doncic y Gustavo Ayón fueron los mejores del club madrileño que perdió el encuentro pese a las 22 pérdidas del equipo gallego.

El Río Natura Monbus nos ha enseñado a todo el mundo que para ganar un partido de baloncesto solo necesitas el acierto. Da igual el momento de forma en el que te encuentres, los jugadores que dispongas y el rival que tengas delante. Por tanto, si tienes un 60% en tiros de campo y un 64% en triples en 30 minutos, da igual como te llames, tu puesto en la clasificación  o las 16 perdidas cometidas en ese tiempo. La dura defensa, el compromiso y la intensidad, no vale para nada sin el acierto. A Compostela llegaba un Real Madrid irregular, con 3 derrotas en los últimos 4 partidos ligueros que se solapaban con las ya cosechadas en la Euroliga y que mostraba un 2-5 en el último tramo de la temporada. Repetimos nuevamente, que el trabajo estaba hecho. El Real Madrid había conquistado la Copa del Rey hace justo un mes y se había clasificado de manera magistral para los cuartos de final de la Euroliga. Es lógico pues este bajón en el juego madridista pero si es verdad que sorprende las muchas derrotas en tan poco tiempo de un equipo tan importante como es el Real Madrid.

El partido comenzó muy igualado con un acertado Pustovyi – 4/4 en el primer cuarto – y un fantástico Mickey McConnell que ya había realizado 4 asistencias. En el Real Madrid Luka Doncic – titular hoy – y Sergio Llull – con su triple 600, máximo triplista de la historia madridista, incluido – mantenían por delante al Real Madrid 11-15 en el minuto 5. La estrella eslovena se encontraba motivada para regalarnos otro soberbio partido de los suyos. Con 12 puntos anotados lideró a su equipo en ataque y acompañó en la anotación a Gustavo Ayón, 6 puntos y Sergio Llull con 7 para cerrar el primer cuarto con 21-28 para el Real Madrid. Fue un buen cuarto del equipo blanco con 6 asistencias y 1 sola pérdida de balón que ahuyentaba los recuerdos de las 16 pérdidas sufridas hace 48 horas en Atenas. Mientras tanto, el acierto – 9/15, 60% – en los lanzamientos a canasta, mantenían a Obradoiro cerca del marcador a pesar de sus 6 pérdidas de balón en 10 minutos.

El gran acierto entre los dos equipos visto en el primer cuarto, sufrió un duro revés en el segundo periodo. Un triple inverosímil de más de 9 metros de Pepe Pozas, era la primera canasta de Obradoiro en el segundo cuarto en el minuto 3 de la reanudación, algo que el Real Madrid no había aprovechado anotando solamente 4 puntos en ese momento. La ventaja madridista bordeaba los 10 puntos, 26-36 minuto 15. Parecía tener controlado el partido el Real Madrid y quizás por ello – y por qué no decirlo – por alguna decisión arbitral, las pérdidas de balón del cuando madridista empezaban a subir con facilidad. El equipo gallego no conseguía aprovecharse de la situación y seguía manteniendo su escasa aportación ofensiva acompañada de otras 5 pérdidas de balón para sumar hasta 11 balones perdidos al descanso. Sorprendentemente el resultado no se movería en 3 minutos hasta la falta antideportiva señalada a Rudy Fernández que sin esperarlo, avivó la chispa del equipo gallego que conseguiría un parcial de 11-2 en menos de 3 minutos para llegar al descanso a un solo punto 37-38 todavía para el Real Madrid. El 4/12 del Real Madrid junto a las 7 pérdidas de balón afirmaba el alarmante segundo cuarto madridista que no llegó a ser tan llamativo por la poca respuesta que se encontraba por parte de Obradoiro que anotaría 16 puntos en todo el cuarto, aunque es cierto que 11 de ellos en 3 minutos. Resultaba bastante preocupante para el Real Madrid ese dato, después del buen primer cuarto realizado con 28 puntos. Pustovyi seguía teniendo un 100% de acierto que le permitía ser el mejor jugador de Obradoiro. La luz roja de alarma se encendía en la cabeza de Pablo Laso que veía como su equipo era incapaz de anotar punto alguno en 5 minutos, esperando al mate final tras rebote ofensivo de Othello Hunter.

Como siempre, considero que los 15 minutos del descanso, supone relajar y rebajar todos los nervios y todas aquellas rachas tantas positivas o negativas sufridas en la primera parte. Pero en el comienzo del tercer cuarto, volvimos a comprobar el motivo del título de este artículo. El acierto en el tiro de Obradoiro en este tercer cuarto fue fundamental para llevarse la victoria al final del encuentro. Y es que los gallegos sorprendieron a todos los asistentes al partido con 4/4 en triples en 3 minutos que ponía en franquicia a los locales 49-43 en el minuto 23. Los blancos olían la sangre e intentaban reaccionar con sendos triples de Anthony Randolph y Jeffrey Taylor. Pero la racha exterior de Obradoiro no cesaría con hasta 7/7 en triples en 6 minutos que acompañado de un 3/3 en el tiro de dos puntos  que mantenía un soberbio 10/10 en tiros de campo para los gallegos, que colocaban un parcial de 27-17 dejando el resultado en 64-55 en el minuto 27. Esta vez sí, el Real Madrid reaccionaba anotando hasta 24 puntos en el tercer cuarto manteniéndose a rueda de Obradoiro durante todo el tercer cuarto pero el acierto gallego durante esos diez minutos no dejaba lugar a dudas. El parcial final de 4-7 dejaba el resultado al final del tercer cuarto en un claro 68-62 para Obradoiro que se llevó el tercer parcial anotando 31 puntos, solo 6 menos que en toda la primera parte. Y es que el acierto del equipo gallego se hacía notar; 13/17 (76%) en tiros de campo, 6/8 (75%) en tiros de dos y 7/9 (78%) en los lanzamientos triples. No es necesario dar más explicaciones. El acierto cara al aro del Obradoiro, olvidaban sus nuevas 5 pérdidas de balón en el cuarto. Había conseguido también las mismas 8 asistencias que en toda la primera parte y había doblado su valoración que mantenía al descanso. Daba igual que el Real Madrid hubiese frenado su racha de pérdidas de balón o la implicación de Randolph en el triple o la anotación de Rudy Fernández o Gustavo Ayón. El 51% de acierto del Real Madrid y el 38% en el triple hoy no podían competir con el escandaloso acierto de Obradoiro que rondaba el 60% y un increíble 64% en el triple.

Solo nosotros al leer esta crónica sabíamos que el equipo gallego no iba a volver a anotar triple alguno en el último cuarto, pero la amenaza existente provocaba que la defensa madridista se endureciese más en el último parcial. Pero en ataque solo Jaycee Carroll parecía tener la serenidad y el acierto ofensivo consiguiendo 6 puntos consecutivos aunque se hacía imposible remontar un partido con el acierto de un solo jugador. El 2/6 de Llull al final del partido lo decía todo y así se demostraba el 73-68 favorable a Obradoiro en el minuto 35 con todos los puntos madridistas anotados por el alero de Wyoming. Dos acciones de tres puntos de Rudy Fernández y Luka Doncic conseguían meter en el partido al equipo madridista y el miedo en toda la afición gallega con el 75-74 en el minuto 36. El trabajo y el carácter del Real Madrid volvió a surgir de no sé donde, para ponerse por delante tras un triple de Sergio Llull 79-80 a falta de minuto y medio. Pero errores en el lanzamiento y, curiosamente, acciones arbitrales contrarias a los intereses madrileños, devolvían la ventaja al equipo gallego anotando sus últimos 10 puntos desde el tiro libre. Finalizaría el partido 90-83 para un Obradoiro que infligía al Real Madrid su 7ª derrota de la temporada en Liga Endesa en 23 partidos, su 4ª en los últimos 5 partidos ligueros, provocados – quien sabe – por el tremendo desgaste al cual están sometidos los jugadores de Pablo Laso.

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