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Euroliga Jornada 24: FC Barcelona 77 Real Madrid 70

Sin director, no puede haber orquesta

Mala imagen ofrecida por el Real Madrid en el clásico europeo disputado en el Palau Blaugrana. La mala dirección de Facundo Campazzo y Sergio Llull, claves para el desacierto blanco. Total superioridad blaugrana tanto dentro como fuera de la zona. Curiosamente, el Barcelona anotó más tiros libres que los intentados por el Real Madrid. Anthony Randolph 12 puntos y 9 rebotes, el único que dio la cara.

Nuevo Real Madrid vs Barcelona en apenas 15 días. El cuarto de cinco partidos oficiales que se van a disputar entre el fútbol y el baloncesto. Mal quincena para todo aquel aficionado madridista que se encuentra con un 0-3 de balance y un empate. Es bien sabido por todos, que la grandeza de la entidad Real Madrid, solo permite a la masa social madridista y, por supuesto, a las “joyas” periodísticas de este país, a referirse siempre a lo que el equipo presidido por Florentino Pérez, nos muestra en la cancha. Y como ya os he comentado, el Real Madrid ha salido escaldado en este eterno enfrentamiento contra el eterno rival. Ahora estamos en ese momento de la temporada, en que solo se habla de la vergüenza de haber caído derrotado, de las oportunidades perdidas, de las ocasiones marradas y, como no, es el momento de culpabilizar a entrenadores y jugadores determinados. Pero aquí hablamos de baloncesto y créanlo, de una temporada de 82 partidos más o menos. Qué más da el resultado de un partido, comparado con todo lo ocurrido en los 81 restantes. Pero sí es muy cierto, que en la noche de ayer, el Real Madrid apenas deambuló por el Palau Blaugrana ante un FC Barcelona, rebosante de moral y de calidad, apenas visto en el último trienio.

Porque ahora el Barcelona sonríe, se siente superior y lo goza. Ganarle dos partidos consecutivos al actual campeón de Liga y Europa, no se hace todos los días y menos cuando no solo peleas por llegar al top8 de la Euroliga, sino llegar a la ventaja de campo final. En cambio, los blancos no entraron en ningún momento en el partido. Sabedores que, ganando, asegurarían prácticamente la ventaja de campo y ahora, se la tendrán que volver a ganar. Pero no tuvieron la fortuna y el acierto de pelearle a un equipo en racha. Con Llull y Tavares en el quinteto inicial, el Real Madrid intentó atestar el mismo golpe a su rival, que el pasado año por estas mismas fechas, le atestaba un duro golpe con un +27. Un 0-5 de inicio en dos minutos, hacía presagiar otro dominio europeo blanco en el Palau. Pero primero Tomas Heurtel y después un 0/8 en triples, no solo igualaba el partido, sino que colocaba a los azulgranas por primera vez por delante. El base francés conseguía 7 puntos en este primer cuarto y volvía a destacar en su equipo. Sin embargo, en el Real Madrid, se pudo comprobar todo lo contrario, donde Sergio Llull – 0 puntos 2 asistencias -3 de valoración – y Facundo Campazzo – 0 puntos 0 asistencias -4 valoración – empezaban a dar síntomas, de lo complicado que iba a parecer el partido. Pese a todo ello, el Real Madrid dominaba el partido 8-11 en el minuto 6 de encuentro, gracias a su defensa con 9 rebotes y 3 robos de balón. Sufría el FC Barcelona, con un 35% en tiros de campo y 5 pérdidas de balón, pero llegaría igualado al partido 16-17 al final del primer cuarto. Y es que el Real Madrid, no supo aprovecharse de los errores blaugranas y se iban al descanso entre cuartos, con el mismo 35% de acierto en el tiro y los problemas de juego de sus dos directores de orquesta.

Quizás con jugadores mucho más físicos de la segunda unidad, los blancos consiguiesen defender el acierto blaugrana en ataque y mejorar el suyo propio en canasta ajena. El segundo cuarto, comenzó con la simpática anécdota, de comprobar el enfado blaugrana por la actuación arbitral, que les habían señalado ya 4 faltas en menos de dos minutos de cuarto, algo que por cierto, igualaba el número total de las mismas. Ese desconcierto, fue nuevamente aprovechado por el Real Madrid, con un 2/2 en triples y situándose con la máxima en el marcador 21-29 en el minuto 24. Parecía que poco a poco, el Real Madrid se iba haciendo con el encuentro y Pesic tuvo que volver a llamar a Heurtel a cancha. Pero el enfado arbitral del aficionado culé, se convirtió en sorna, cuando en apenas 3 minutos, el Real Madrid también llegaba a las 5 faltas y con un excelente Ante Tomic, el Barcelona recuperaba el mando en el marcador, 33-31 minuto 17, para no abandonarlo más en el partido. El jugador croata, se comió a los gigantes madridistas, consiguiendo 12 puntos y 5 rebotes solo en este segundo cuarto. Mientras entre Tavares y Ayón, solo sumaban 4 puntos y 3 rebotes. Además, Facundo Campazzo seguía en su onda más negativa terminando la primera parte con dos puntos y sin asistencias, con un -1 de valoración. Datos preocupantes para el Real Madrid, si los blancos querían llevarse el partido. Y aun más preocupante, comprobando un 9-4 de parcial blaugrana en solo dos minutos, para cerrar el primer tiempo en un 42-37 para el FC Barcelona. 38% de acierto en los tiros, la nula aportación del juego interior, el escaso control de juego de los bases madridistas, era penalizado con un 31 en valoración. Solo los 7 puntos de Randolph y los 9 de Carroll, parecía dar algo de brillantez al conjunto de Pablo Laso, pero tuvieron que lanzar mucho, para conseguir esas puntaciones. Lavar la imagen en la segunda parte, se convertía en fundamental para llevarse el partido.

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Pero la imagen, se emborronó aun más en la segunda parte. No es de recibo en un equipo de la entidad del Real Madrid, la salida a cancha después del descanso. Tres minutos de juego, tres pérdidas, tres faltas personales y tres canastas del FC Barcelona. Todo ello acompañado con un tiempo muerto de Pablo Laso, que ya no sabía que hacer en el banquillo. Una canasta de Sergio Llull en el minuto 4 del tercer cuarto, cortaba un parcial de 8-0 en el cuarto, pero de 17-6 en 7 minutos. Más grave son los 6 puntos anotados, que los 17 recibidos. Tampoco era para lanzar cohetes, pero la buena defensa madridista de los primeros 17 minutos, había saltado por los aires. A todo esto, sumar que el Real Madrid no mejoraba su 36% en tiros de campo, mientras que los azulgranas equilibraban el suyo hasta el 53% con Tomic y Heurtel de ejecutores. Al menos Sergio Llull recuperaba sensaciones y Rudy Fernández empezaba a desempolvar su fusil. 7 puntos de los dos jugadores baleares, apretaban nuevamente el marcador hasta el 54-49 del minuto 28, pero anoche no era el partido soñado por el aficionado madridista. Hasta 7 balones perdieron los jugadores de Pablo Laso en el tercer cuarto, por apenas cinco en toda la primera parte. Y es que solo Anthony Randolph podía mirar al frente sin problemas con sus 12 puntos y 8 rebotes al final del tercer cuarto. Prácticamente, él solo consiguió la mitad de la valoración de su equipo, 17 de 38. 42% de acierto para solo 9 asistencias y un gélido 38 de valoración. A pesar de todo, 56-51 todavía para el Barcelona y diez minutos para decidir el vencedor.

Porque el Real Madrid, seguía vivo, pese a caer derrotados en todos los duelos del partido. Sirva como ejemplo, que Thomas Heurtel sumaba 12 puntos 10 asistencias y 21 de valoración al final del tercer cuarto, mientras Llull & Campazzo se juntaban para sumar 9 puntos 5 asistencias y -2 de valoración. El último cuarto, nos trajo más de lo mismo. Un Real Madrid, impotente en superar la intensidad defensiva blaugrana pese al enorme trabajo de Felipe Reyes con 4 puntos y 5 rebotes en 9 minutos de juego. A todo esto, el Real Madrid conseguía su primera canasta en juego en el minuto 5 del cuarto, ante un FC Barcelona, que ya había puesto velocidad de crucero 67-56 en el minuto 35. El Real Madrid, pedía ayuda divina del triple para mejorar los números de Rudy Fernández hasta los 15 puntos. Fiel a su estilo, el Real Madrid lo intentó hasta el final, pero se quedó sin tiempo, además de cerrar un bochornoso partido, que hay que olvidar cuanto antes. Puesto anotar 70 puntos,tener un 40% de tiros de campo, dar solo 12 asistencias – dos más que Heurtel – perder 17 balones y hacer un 53 de valoración, es un dato muy elocuente, de lo que se vio anoche en el Palau Blaugrana.

Sin dirección – Llull y Campazzo sumaron 15 puntos 5 asistencias y 2 de valoración – y sin juego interior – Tavares y Ayón sumaron 8 puntos 9 rebotes y 18 de valoración, no se puede ganar un partido, más teniendo enfrente a Heurtel con 17 puntos 10 asistencias y 27 de valoración o Ante Tomic con 22 puntos 13 rebotes y 28 de valoración. La temporada es muy larga, los malos momentos llegan y los buenos volverán. La masa social arde porque se deja de ganar, porque igual que nosotros, no queremos abandonar los puestos de privilegio del baloncesto mundial.

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