Inicio / Canastas / Real Madrid Baloncesto / Three Thompkins
Liga Endesa Jornada 11: Real Madrid 87 UCAM Murcia 85

Three Thompkins

El Real Madrid consiguió con más ganas que acierto una nueva victoria para seguir siendo líder de la ACB. Trey Thompkins fue clave anotando un triple sobre la bocina para llevar el partido a la prórroga y anotar el triple decisivo a falta de 4 segundos para llevarse el partido. La última lesión de Facundo Campazzo, preocupa en el seno de un equipo con más lesionados o tocados que activos.

Publicidad
Telba Limpieza - El deporte de Madrid, sin escombros

Publicidad
Clorín

Parece claro. Esta temporada del Real Madrid te llena de sensaciones. Las lesiones en los hombres claves, parece la definición de tirar la temporada y mirar al año siguiente, dando por perdida todo aquello que aun nos queda por delante por llegar. Durante los últimos días he escuchado y leído demasiadas criticas sobre los jugadores de Pablo Laso, más desarrolladas sobre el talento de los propios jugadores, que sobre los partidos en sí. Y eso a pesar de que el club blanco, haya perdido lógicamente la magia que el vetusto Palacio de los Deportes de Madrid, siempre parecía tener en interior. Una magia que fortalecía a los jugadores y les daba de un plus de energía y habilidad superior a la de sus rivales. Pero esta mañana, las sensaciones del último mes se iban impregnando de todo rincón del palacio, produciendo curiosas alteraciones, como la fastidiada voz de nuestro Speaker, por la gripe, o simplemente la pérdida de uno de sus accesorios de baile de una cheerleader. De igual manera, tu moral no se levantaba al comprobar el excelente quinteto de lesionados que se alzaba en unas de las esquinas del WiZink Center, formado por Sergio Llull, Rudy Fernández, Anthony Randolph, Gustavo Ayón y Ognjen Kuzmic.

Me imagino que, con estos cinco jugadores activos en plantilla durante todo el año, el Real Madrid quizás seguiría siendo líder en Liga Endesa y mejor clasificado en la Euroliga. Pero el calendario que sufre a día de hoy cualquier equipo español que juega Euroliga, no permite pararse a curar lamentaciones y acordarse de los jugadores lesionados. Curioso dato al ver como Valencia Basket, Unicaja Málaga y Baskonia han tenido que modificar su roster inicial debido a tener varias incidencias con jugadores y clasificaciones. Pero esta mañana de domingo, Pablo Laso y sus jugadores no podían mirar atrás y ni mucho menos pensar en relajarse para el partido del próximo jueves de Euroliga contra FC Barcelona. El Ucam Murcia era el rival y lógicamente querría aprovecharse del mal momento madridista, tanto en sensaciones como en resultados. Campazzo, Carroll, Taylor, Thompkins y Tavares, empezaban de inicio en un Real Madrid temeroso, confiando más en su calidad que en su estado de juego para sacar el partido adelante. Pero nos encontrábamos en un alambre y cualquier distracción era un problema casi irrecuperable. Tanto como el golpe que a los 24 segundos dejó KO a Trey Thompkins. Un golpe sin querer de Rojas que visto desde la grada, nos temíamos lo peor y empezar a buscar con la mirada cualquier gesto en los doctores sobre la gravedad del golpe, que, gracias a Dios, fue levísimo. El 8-3 en el minuto 4, calmaba los nervios de los aficionados madridistas, deseosos – igualmente que los jugadores – de disfrutar de un partido tranquilo. Pero nuevamente los cimientos blancos volvieron a caerse estrepitosamente cuando con menos de 5 minutos de juego, Facundo Campazzo – que ya contaba con 2 puntos y 3 robos – pisaba a un rival y se torcía el tobillo izquierdo. No volvería a jugar. Desconozco si por descanso de Pablo Laso o por consejo del doctor del Real Madrid. Un nuevo golpe para el equipo blanco que vio nuevamente, su moral por los suelos.

Encima tanto desconcierto blanco, fue aprovechado por el equipo murciano que, de la mano de Calvin Hannah con 11 puntos, lograba un parcial de 4-12 en 3 minutos para irse con ventaja en el marcador, 16-22 al final del primer cuarto. De igual manera que en el inicio del partido en Atenas, los blancos volvieron a tener un horrible 3/14 21% en tiros de campo, con 0/4 en triples, consiguiendo 10 de sus 16 puntos, desde la línea de personal. Mientras, Ucam Murcia, dominaba el partido con un 46% de acierto, y sobre todo, con mucha más moral que la desganada madridista, provocada por la ya tan mal suerte sufrida en solo 10 minutos. La segunda unidad madridista ya formada por Doncic y Felipe, debía mejorar el acierto de cara al aro, como muestra el primer triple de los madrileños anotado por Luka Doncic y la postrera canasta de Felipe Reyes, consiguiendo el 21-22 en el minuto 23. Pero la pareja de madridistas, no encontraba apoyo en sus compañeros y con un 22% en tiros, veía como se aprovechaba Ucam Murcia de la mano de Charlon Kloof con 13 puntos, quien ponía el 23-33 en el minuto 16. Lo extraño de todo esto, no era la diferencia que iba cogiendo los murcianos en el encuentro, sino un poco lo esperado. En esos momentos, se sentía una apatía en todo el Wizink Center, buscando desesperadamente a cualquier jugador que cogiese una racha anotadora, que devolviese la delantera al equipo y la confianza a la afición. Y ese revulsivo fue Jaycee Carroll, autor de 5 puntos consecutivos, que permitió liderar un parcial de 7-2 para cerrar el descanso en 37-41 todavía para Ucam Murcia.

Nuevamente como en El Pireo, los blancos aceleraron al final de la primera parte para mantenerse vivos en el partido, a pesar de un 33% en tiros de campo y 9 pérdidas – 7 en el primer acto – de balón. Y como el pasado viernes, Luka Doncic lideraba al equipo con sus 11 puntos y 2 rebotes, acompañado por los 7 puntos de Jaycee Carroll, estando acompañados esta vez, por Edy Tavares y sus 6 puntos y 4 rebotes en 10 minutos. Murcia era mejor, con un 41% en tiros y una pareja de americanos enchufada como Charlon Kloof con 15 puntos sin fallo y Calvin Hannah con 11 putos. Cualquier equipo podría estar tranquilo, gracias a su juego y por supuesto comprobando el estado anímico del rival. Pero a este Real Madrid, nunca le puedes dar por muerto. Su carácter, su intensidad y su fe, pueden estar bajo mínimos, pero nunca agotarse. Y asi fue. Casi sin darnos cuenta, en 4 minutos los blancos habían remontado el encuentro con 5 puntos seguidos de Trey Thomkins y devolver la ventaja al Real Madrid 42-41 minuto 24. Nuevo aliento de confianza para los 8000 espectadores que desafiaron al viento de Madrid. Pero a cada subida de intensidad del Real Madrid, venía la respuesta de Ucam Murcia, consiguiendo rebajar nuevamente la euforia madridista. Hasta en 3 ocasiones consecutivas, los madridistas se ponían por delante en el marcador y recibiendo dos acciones de 2+1 y dos tiros libres provocados por la 4ª personal de Trey Thompkins, que a la postre, sería un jugador decisivo. Con 49-48 en el minuto 28, los blancos sufrirían un parcial de 0-6 para dejar el marcador en un inquietante 49-54 al final del tercer cuarto. Los blancos seguían sin recuperarse en el tiro, con apenas un 34% de acierto y 13 pérdidas de balón. Pero el mayor problema, venía de comprobar que el único jugador enrrachado – Luka Doncic – no consiguió punto alguno en el tercer cuarto. Pese a ello, los blancos seguían en partido contra un rival que solo llevaba 54 puntos, rebajando su porcentaje al 37% en tiros, con solo 5 asistencias y ya 13 pérdidas de balón. Desde la grada se rezaba a que se desconectase Ucam Murcia y pedir un milagro con el Real Madrid.

Pero el milagro parecía desvanecerse, cuando Ucam Murcia volvió a dar otro golpetazo en la mesa con un triple de Benite, colocando el 50-59 en el minuto 31 de partido. Pero sí algo tiene este Real Madrid, es corazón. Puede tener malos momentos, malos jugadores, malos porcentajes y muchos lesionados. Pero el corazón y la moral de este equipo sigue estando en los genes de este escudo. Casi sin darnos cuenta de la motivación del aficionado, entre Jeffery Taylor y Dino Radoncic, lideran un parcial de 9-2 en 3 minutos, que vuelve a meter en el partido a equipo y afición. Esta vez no había respuesta por parte pimentonera y los blancos alargaron su oasis anotador a 17-2 en 5 minutos, gracias al acierto en el triple 3/8. Es cierto que sigue estando por debajo del 50%, pero cuando vienes de un 5/15, este porcentaje te parece la salvación. Un mate de Jeff Taylor, colocaba el 67-61 en el minuto 36 y daba algo de aliento y tranquilidad al Real Madrid. Pero esta temporada, nos estamos empeñando a sufrir. Parcial de 2-11 en 3 minutos con un espectacular triple de Oleson – desaparecido hasta ese momento – que devolvía la ventaja a Murcia y el pánico a todo el universo madridista. Nuevamente Oleson, como ya hizo con el Barcelona en tantas ocasiones, hacía trizas las ilusiones madridistas en un partido de baloncesto. Tras una consecución de tiros libres, el partido se encontraba 71-74 a falta de 10 segundos. Nuevamente, estábamos a expensas de un milagro. Y el milagro apareció, en forma de dos errores consecutivos de Sadiel Rojas en el tiro libre para cerrar el partido y el consiguiente contrataque lanzado por Doncic y conquistado por el triple de Trey Thompkins que llevaba el partido a la prórroga. El Real Madrid seguía por debajo del 40% en tiros, con 15 pérdidas de balón y con jugadores que aportaban nada y menos. Pero el corazón de este equipo no se discute, consiguiendo la prórroga con 14 rebotes ofensivos – recordar que no hay hombres altos – y 11 recuperaciones, sin Facundo Campazzo.

Tocaría volver a rezar en la prórroga, aunque el Real Madrid golpearía primero con un mate de Tayor, pero los errores en el tiro libre – 3/5 en el tiempo suplementario – no ayudaba a los blancos a marcharse en el marcador, pero Sadiel Rojas enmendó su error en los tiros libres consiguiendo 9 puntos con dos triples que devolvían la ventaja a Ucam Murcia 84-85 a falta de 18 segundos de juego. Nuevamente los murmullos de los aficionados madridistas, recordaban las nefastas últimas acciones provocadas por los blancos cuando la bola quema y el partido desvanece. Y Laso volvía a confiar en Trey Thomkins junto a Luka Doncic, Jeffery Taylor, Felipe Reyes y el más esperado Jaycee Carroll. Pero curiosamente, el de Wyoming no tocaría el balón y sería nuevamente Trey Thompkins, quien, tras dos amagos en el lanzamiento, anotase el triple ganador a falta de 4 segundos. Gracias a ese triple, el Real Madrid conquistaba el milagro deseado, gracias a ese triple, los blancos alcanzaban el 41% en tiros de campo. Gracias a ese triple, los blancos continúan siendo líderes de la Liga Endesa.

Terminamos como empezamos, con cinco lesionados, siendo prácticamente un quinteto titular de élite, con 22 partidos disputados, con Facundo Campazzo lesionado y sin un horizonte libre, muchos equipos hubiesen tirado ya la toalla de la temporada y se estarían dedicando a acabar de la manera más honrosa, aguantando las miles de críticas de gente que desconoce tu trabajo, que desconoce que sigue habiendo jugadores que juegan tocados, que los lesionados se muerden el labio deseando volver antes de tiempo para ayudar, comprendiendo la situación económica de un club que se basa en un presupuesto y no en fabricar dinero. Pero este equipo tiene moral, coraje, garra e intensidad. A este equipo no le tienes que ganar, le tienes que matar si quieres llevarte el partido. A este equipo, a día de hoy, es líder de la Liga Endesa y está clasificado para el top 8 de la Euroliga.

Scroll al inicio
Ir al contenido