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Nueva normalidad, antiguas infraestructuras
Nueva normalidad, antiguas infraestructuras
Los Yébenes demandan al Ayuntamiento mejoras en sus instalaciones

Nueva normalidad, antiguas infraestructuras

Entre toda la incertidumbre que reina en el panorama futbolístico, en Los Yébenes hay una duda más: qué pasará con sus instalaciones. Los de Aluche se encuentran a la espera de la aprobación por parte del Ayuntamiento de Madrid de un proyecto de mejora integral que situaría el Eustasio Casallo en un nivel acorde con el de los equipos que en él disputan sus partidos. Hasta ahora, no obstante, solo han recibido negativas.

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Cualquiera que haya acudido en alguna ocasión al Eustasio Casallo es consciente de su magia. Jugadores locales y rivales conocen a la perfección lo que cuesta llevarse los puntos de este estadio. Este fortín inexpugnable fue una pieza clave del histórico ascenso del Juvenil A de Los Yébenes a División de Honor la pasada temporada. Influyen las dimensiones reducidas, sin duda, pero la atmósfera que se genera va más allá. Sin embargo, el hechizo del terreno de juego no sirve para ocultar sus evidentes carencias. Desde Los Yébenes se lleva tiempo intentando que la Administración madrileña apruebe su proyecto de mejora, pero, de momento, el Ayuntamiento no se compromete. En Aluche se preguntan qué más deben hacer para tener un campo a la altura de su desempeño deportivo.

Las instalaciones del C. D. Los Yébenes-San Bruno son, cuando menos, humildes. Juan Celis, director deportivo del club, llega a describirlas como “tercermundistas”. Para muestra, una anécdota: el directivo cuenta que “cuando vino el Madrid aquí a jugar y lo televisaron, tenía un amigo que estaba viviendo en Londres y se asombraba de que jugásemos contra el Madrid en unas instalaciones como estas”. Los problemas más urgentes, a su juicio, son el terreno de juego y los vestuarios. El primero pasó a ser de césped en 2008 y desde entonces no se ha beneficiado de ninguna mejora por parte del Ayuntamiento de Madrid, a pesar de que sobre él se han disputado varios juegos deportivos municipales. Los segundos constituyen un caso que parece de otro tiempo: de las dos edificaciones que rodean el campo, una no puede utilizarse porque los tejados tienen amianto.

Interior de los vestuarios inutilizados por la presencia de amianto

Las dificultades solo aumentan si consideramos el momento en el que nos encontramos. En lo que respecta a la elaboración de los protocolos de prevención de la COVID-19, Juan Celis plantea un importante problema: “nosotros tenemos vestuarios muy pequeños, muy obsoletos, que por la distancia de seguridad no se pueden utilizar. Dentro del protocolo que ha diseñado la Federación, nosotros los vestuarios no los podemos usar: tienen que cambiarse los chicos fuera, o de cuatro en cuatro y saliendo y generar fuera más problemas de espacio”. En este contexto de pandemia mundial, la inversión de la Administración pública para mejorar y adaptar las instalaciones a las circunstancias se hace más necesaria que nunca.

Sin embargo, las reclamaciones de Los Yébenes no son tan recientes. Juan Celis explica que en junio de 2019 el Ayuntamiento pidió al club desalojar a la mayor velocidad posible las instalaciones, pues iban a comenzar las obras del campo. Estas estaban proyectadas en dos fases, incluyendo la reforma de los vestuarios en la primera de ellas, y terminarían alrededor del mes de noviembre. Durante el verano, Los Yébenes consiguieron organizar y planificar el inicio de la nueva temporada repartiendo a sus equipos por diversas instalaciones del barrio. No obstante, cuando llegó el momento de comenzar a entrenar, todo seguía como antes del anuncio del Ayuntamiento. “Se supone que hay un proyecto aprobado pero no firmado por Patrimonio, que en este caso es quien debe darle la luz verde a estas cosas”, añade el director deportivo.

Oficina de la directiva de Los Yébenes, embalada desde el año pasado a la espera de una reforma que no llegó

A pesar de todo, Juan Celis no duda en destacar la buena labor de Alberto Serrano, concejal del distrito de Latina, de quien dice que “jamás había visto a un concejal que haya venido tantas veces”. Considera que “él tiene su ilusión y está intentando poner todo de su parte para que se produzca el proyecto que nosotros queremos”. Este proyecto consistiría en una remodelación total del campo, incluyendo gradas (ahora, una fila de bancos de madera realiza esa función), vestuarios, oficinas, un anexo y, si es posible, aumentar las dimensiones del terreno de juego. En Los Yébenes son conscientes de que la aprobación definitiva depende de esferas superiores, pero no alcanzan a comprender cuál es el problema exactamente. Sus demandas cobran más sentido si tenemos en cuenta que el distrito de Latina ha visto a muchos de sus clubes conseguir importantes mejoras en las instalaciones en los últimos tiempos.

Para Juan Celis, “es una pena que el club deportivo que más representación puede llevar por España o por Madrid tenga unas instalaciones, si no las peores, de las peores que hay en el distrito. Y es una pena porque me gustaría, si fuera representante político del distrito de Latina, que cuando jueguen Los Yébenes pueda decir que tengo unas instalaciones a la altura de la representación que este club implica para el distrito”. El directivo de los de Aluche solo demanda que el crecimiento deportivo que el club está experimentando, encabezado por el ascenso del Juvenil a División de Honor, se vea acompañado de crecimiento a nivel de infraestructuras, pues considera que se están quedando atrás respecto a otros equipos de la zona.

Irregularidades en el césped del Eustasio Casallo durante un encuentro de la pasada temporada

En la incipiente ola de críticas a las desviaciones del fútbol moderno, está creciendo a pasos agigantados un movimiento de defensa del fútbol modesto, de barrio, el de toda la vida. Los campos más humildes, los clubes más pequeños y las condiciones más desfavorables recuerdan a la infancia, a los encuentros informales entre amigos, a tiempos más tranquilos. No obstante, no debemos permitir que esta idealización del fútbol más próximo a la calle y más lejano del negocio consienta el abandono de los clubes que verdaderamente representan los valores del deporte. El aura de instalaciones como el Casallo no ha de perderse, por lo que debemos asegurar su viabilidad y su funcionalidad.

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