Ha estado cuatro temporadas en la categoría

Alberto Álvarez deja la División de Honor

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Alberto Álvarez deja La Oliva después de nueve años en el CF Rayo Majadahonda y cuatro temporadas completas en División de Honor. 

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Ya es oficial. Se nos va. El último entrenador que quedaba en la categoría de nuestra primera temporada haciendo esto, después del descenso del Aravaca CF de Óscar Martos en la última jornada, dejó el CF Rayo Majadahonda en la tarde de ayer lunes.

Deja el club al que llegó hace nueve temporadas siendo un chaval y se va después de cuatro temporadas en la categoría más bonita del fútbol base, siendo un entrenador de bandera. En palabras de miembros de su cuerpo técnico, con las que no puedo estar más de acuerdo, un líder bestial, de equipo y cuerpo técnico, pura emoción que vive cada minuto de partido a flor de piel, contagiando esa sensación a todos los que están a su alrededor.

Es difícil olvidar a una persona que te ha ayudado a crecer, a un entrenador cercano y directo que quiere siempre lo mejor para todos y cada uno de los jugadores de su plantilla. Es complicado borrar de tu mente a un entrenador competitivo, pero sobre todo que sabe transmitir esas ganas de luchar y de darlo todo en cada momento, por muy difíciles que se planteen los partidos.

Los chicos que han estado bajo sus órdenes a lo largo de estas cuatro temporadas en División de Honor lo saben, son conscientes de que han trabajado con una persona que, más allá de la figura de líder que representa un entrenador, Alberto Álvarez ha sido siempre una persona con la que han podido contar en cualquier momento, con el que han podido hablar de cualquier problema. En el campo siempre ha intentado sacar lo máximo de sus jugadores, dándoles el 100% de su confianza y exigiéndoles el máximo, sacando, a veces, aspectos desconocidos para los propios chicos. 

Alberto se ha convertido en referente de todos y cada uno de sus muchachos. Algo al alcance sólo de los grandes. Pocos entrenadores pueden presumir de ser considerados como "padres" por la gran mayoría de sus jugadores. Es lo que tiene ser un míster con carácter que te ayuda cuando las cosas van bien, pero sobre todo cuando van mal, cuando aparecen esas temidas lesiones que te apartan del terreno de juego durante varios meses. 

Han sido nueve años en el club, cuatro de ellos en DH5. Muchos chicos han pasado por sus órdenes, sus voces en medio del partido, y sus consejos a pie de campo. Todos y cada uno de ellos, sin excepción, son conscientes y coinciden en que Alberto Álvarez es una persona de 10, tanto dentro como fuera del terreno de juego, que hace disfrutar a sus chicos de lo que hacen, ayudándoles a crecer en lo profesional, pero también en lo personal. Con algunos de ellos, incluso, conserva grandes amistades. Y no me extraña. Ellos, los de las primeras hornadas y los de esta última, saben que vive por y para este maldito y loco deporte, y que seguro encontrará un equipo en el que seguir dando guerra, porque no puede vivr sin estar entrenando cada semana. Míster, ¿sabes lo que es la vida sin fútbol?.

Considerado por muchos, cuerpo técnico, jugadores y periodistas, uno de los mejores entrenadores del club en todos sus años formando parte de él, se va. Ha sido una temporada muy difícil, llena de parones y semanas sin jugar. Alberto, su cuerpo técnico y sus jugadoes, lograron firmar una primera parte de escándalo que les valió para ser terceros de su grupo, a un paso de jugar una Copa del Rey que, finalmente, fue cancelada. 

Mucha de la gente que le rodea opina de él que, como persona, es una de las mejores que han conocido, transparente, sincero y optimista. Palabras a las que me sumo al 100%, con los ojos cerrados. Un gran ser humano, todo un descubrimiento personal para los que trabajan con él por primera vez.

Los jugadores que han trabajado con él, que no son pocos, siempre tienen buenas palabras para él, y le recuerdan, sobre todo, por el buen ambiente que transmite, los vínculos que crea y la enorme confianza que genera con los que trabajan a su alrededor. 

Jugadores, padres, staff... Mención especial a tu cuerpo técnico. Algunos de ellos han trabajado contigo desde tus primeras temporadas en la Oliva. Ellos más que andie saben lo irrepetibles en lo que se convierten los años trabajando codo con codo contigo; además de ser conscientes de que tu cercanía fuera del campo hace que, en los 90 minutos que dura un partido, salga todo mucho mejor.

Desde Pobla FM, muchos querrían decirte muchas cosas. Pero se de dos personas, mis antecesores en el cargo, que destacan tu cercanía y tu accesibilidad a la hora de realizar nuestro trabajo en este loco y bonito deporte. 

Y yo, pues poco te puedo decir. Que gracias por estas dos temporadas vividas en La Oliva. Sabías de dónde y cómo venía. Es de agradecer cuando llegas a un sitio y, desde el primer momento, aceptan y aprecian tu trabajo. Gracias por ponerme las cosas tan fáciles, incluso cuando los resultados de algún que otro partido no invitaban a ello. Gracias por ser siempre cercano con nosotros, por atendernos. Va a ser raro, y muy complicado, no verte en los banquillos de DH el curso que viene. Pero como decía alguno de tus chicos, se que estarás en otro equipo, en otra categoría. Porque vives por y para el fútbol. Porque el fútbol no puede vivir sin Alberto Álvarez.

Mucha suerte, Míster. Nos vemos en los campos.

Gracias por todo.