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De Guatemala hasta el cielo
De Guatemala hasta el cielo
ENTREVISTA A JOSE PABLO GRAJEDA, MEDIOCENTRO DEL CD LEGANÉS

De Guatemala hasta el cielo

Tocó su primer balón con tres años, se identifica con Casemiro o Busquets y este es su primer año en el CD Leganés

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Puede que cada vez que salta al terreno de juego el espíritu de Francesco Totti le acompañe. Lo que es seguro es que hace honor a su apellido. Le apodan Totti, desde que tenía seis años, cuando empezó a jugar al fútbol y su primera camiseta fue la del exfutbolista de la Roma. Desde entonces se quedó con ese nombre y hoy en día todos conocen así a Jose Pablo Grajeda, jugador del Juvenil A del CD Leganés.

Desde bien pequeño tenía muy claro cual era su sueño y que dedicaría su vida a este deporte. Su recorrido en el fútbol comenzó en Guatemala y tras mudarse a España con sus padres, siguió cumpliendo ese sueño. Primero militó en el Getafe CF y luego durante cuatro años continuó su camino en el Rayo Vallecano. No iba a terminar aquí, pues tras esa etapa estuvo jugando en el Betis y hasta ahora. Su primer año junto a los pepineros.“Al llegar al Leganés me han tratado y aceptado muy bien y eso es un buen recuerdo que voy a llevar conmigo siempre. Todos somos una piña” confiesa.

 

Actualmente se maneja en el terreno de juego como mediocentro defensivo, pero esa no fue siempre su posición. También ha jugado como mediocentro ofensivo, al igual que la leyenda de la Roma, y como central. Aquí es donde destaca el jugador blanquiazul, ya que siempre le ha gustado más atacar que defender y tener controlado todo lo que pasa en el campo. Intensidad, seriedad y calma. Así es Jose Pablo, aportando la tranquilidad y la seriedad que se necesitan en el terreno de juego. Esa calma que se debe dar al equipo cuando la requiere. Saber como actuar en cada momento, hacer jugar y dentro del vestuario ayudar a quien lo necesite. Porque él se deja alma y cuerpo en el campo.

 

No todo siempre ha ido entre algodones. Uno de sus peores recuerdos le lleva al momento en el que se rompió dos veces seguidas el mismo isquio. Unos cinco meses que le mantuvieron alejado de los terrenos de juego, pero no del fútbol, que siempre lo ha llevado en el corazón. “Este tipo de experiencias te enseñan a ser fuerte y a tener paciencia” recuerda.

Y esas son muchas de las cosas que el fútbol le ha enseñado a Totti. Sobre todo grandes valores: “valores como que nunca hay que rendirse, el respeto, que todos somos compañeros y luchar hasta el final por lo que tu quieres”. Porque para eso se hace piña. Para apoyarse y luchar juntos hasta el final. Totti no tiene duda de eso con su nueva casa: “es uno de los equipos que mejor relación tienen de los que yo he estado. Estamos todos a una y muy unidos”.

Pero sabe que no todo siempre sale como uno quiere y por eso tiene un plan B. Si la vida no le ayuda a conseguir sus aspiraciones en el fútbol no todo está perdido. Actualmente, cursa en la universidad el grado de finanzas y contabilidad. Pero a él no le cabe duda. Si tiene que visualizarse en un futuro, es calzando las botas de fútbol y luciendo la camiseta pepinera en primera división.

Los sueños se luchan y más cuando son tan importantes para uno mismo. “Significa todo, para mi es el estilo de vida que llevo desde los 4 años y no me imagino nada sin este deporte”. Y esa es su mayor motivación, disfrutar con lo que le hace feliz y conseguir llegar a lo más alto algún día. Y eso es algo por lo que merece la pena luchar.

 

 

 

Foto: Lucía Pérez

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