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RAYO-MERIDA
Jº 28- RAYO ALCOBENDAS 2-1 MÉRIDA

El barco de Mérida muere en la orilla

El Mérida muere en la orilla. El equipo extremeño vuelve a tropezar en busca de los tres puntos que le de vida y alas para salir de los puestos de abajo. Los de Luis Miguel Oliver cayeron ante un Rayo Alcobendas, que fue muy superior a su rival durante los noventa minutos reglamentarios, pero termino sufriendo por no acabar las ocasiones claras que tuvieron para sentenciar el encuentro y por un excelso de confianza en el último cuarto de hora donde acabaron pidiendo la hora.

Llegaba el equipo meridense a su primera cita del año para poder lograr su match-ball de la temporada. La victoria era necesaria para salir de la mala dinámica que llevan y, sobre todo, para coger aire y afrontar estas dos jornadas con algo más de esperanza, a la espera de lo que han sus rivales de abajo. Enfrente, estaba un rival que lo está haciendo muy bien en el último mes y que siguen en busca de esa quinta plaza que le consolide como uno de los mejores equipos del Grupo V.

El duelo arrancó con mucha intensidad desde el principio. Ambos pugnaban en cada lance de juego. Parecía una partida de ajedrez. Si un equipo rival tenía el balón, el otro presionaba arriba obligando a rifar, o al revés. El Mérida optaba por una presión en bloque alto ante un equipo que juega muy bien cuando tiene el cuero en sus dominios.

De momentos, los dos equipos se limitaban a atacar, pese a que había pocas ocasiones. El Rayo Alcobendas empezó a expandir su control sobre el juego en campo contrario, acumulando a jugadores en campo rival y recuperando rápido el esférico. Poco a poco, los locales se acercaban al área rival con triangulaciones rápidas por las bandas, ya que el centro estaba muy poblado.

Con el conjunto local metido en campo contrario en busca del primer tanto, los pupilos de Luis Miguel Oliver intentaban protegerse bien sin dejar espacios, tapando todos los huecos posibles y optaban por un ataque más vertiginoso, a la contra aprovechando los espacios a la espalda de la defensa. Pero sin llegar a aproximarse con serio peligro. El primer tanto local vino tras un golazo de Camacho que no dudo en disparar desde la frontal y meterla para dentro.

Se le ponía cuesta arriba a los visitantes, que intentaban reaccionar con más un juego más directo, aunque sin encontrar ninguna ocasión clara. El Rayo Alcobendas tuvo una clara, pero la defensa rival la sacó in extremis. El Mérida apenas inquietaba la portería rival, así era difícil hacer daño y rascar en su visita a Alcobendas.

En la reanudación del choque hubo más alternancias en el juego. Los dos querían ir a por el gol. Había mucha menos intensidad. Ninguno especulaba. Sobre todo, se vio a una el cuadro visitante que quería dar un paso más hacia arriba, presionando más en bloque alto para recuperar el balón cerca del área del rival y con la intención de igualar acercarse en el marcador.

Todo estaba por decidir. Era el Rayo quien iba dar otro zarpazo a su rival convirtiendo el segundo tanto. Esta vez, la propia defensa iba a cometer el error de dejar a Jaime solo para que rematase un saque de esquina a placer para poner el segundo. Pronto despertó el Mérida con la diana de Hugo Parraga.

A partir de este momento, el encuentro se descontrolo pese a faltar más de media hora para que el partido finalizase. Ya en la recta final del encuentro, locales no supieron traducir en goles su superioridad y los visitantes no aprovecharon las ocasiones que tuvieron sobre todo a través de los contraataques, pero no consiguieron acabar la jugada en condiciones.

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