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Jª 7 : Rayo Vallecano 4 - C.P. Almendralejo 0

El castigo del gol

El Rayo Vallecano se impuso con autoridad este sábado al Almendralejo. Con una buena propuesta de juego, el gol fue claramente el factor diferencial. Al primero, obra de Aguirre a la media hora, se sumaron ya en la segunda el de Luis Molina y el doblete de Álvaro Merencio para el definitivo 4-0. El Rayo sigue el acecho, el Almendralejo aún no suma puntos.

Llegaba a visitar la Ciudad Deportiva de Vallecas el Almendralejo, equipo que ocupa en estos momentos el vagón de cola de la DH5. Un equipo el extremeño al que de momento se le atraganta este tramo inicial de competición, con una plantilla renovada totalmente, inexperta y en busca de sus primeras alegrías. Los locales, en cambio, buscaban algo bien distinto, prolongar la racha de victorias (la última al Aravaca hace justo una semana) e ir afinando su concepto de juego.

Salió el Rayo Vallecano con novedades en el once: Miguel Morro (portero del XI ideal de la fecha anterior) dejaba su lugar bajo palos por primera vez a Josete, y con oportunidad desde inicio en punta para Molina, entre otras. Eso si, decisión no le faltó desde el pitido inicial. En los primeros minutos llevó peligro en varios saques de esquina, todos con remate franjirrojo, ya fuera Arratia o Aguirre. Tras este empujón inicial, los extremeños también se asentaron sobre el terreno de juego y llevaron a la práctica su estilo de juego, intentando sacar el balón jugado desde atrás. Molina tuvo la primera para estrenar el marcador, pero el disparo fue repelido por JuanMari bajo palos. La réplica, pero en menor medida, fue dada por Javi Parada. Su disparo flojo no supuso tanto problema para Josete. Justo cuando el reloj marcaba la media hora de encuentro, la banda izquierda franjirroja empezó a dar sus frutos. Un centro al que no llegó Molina fue despejado por el cancerbero, quedándose en buena posición para que Aguirre con comodidad la controlase y anotase el primero. Abierta la lata, los vallecanos intentaron controlar más el juego y en alguna llegada amenazaron con el segundo, aunque los quince minutos de pausa llegaron sin ninguna novedad reseñable más.

En el descanso, Francisco V. Gómez intentó reactivar a los suyos, sabedor de que les faltaba mordiente a los suyos. Había que intentar remontar y para eso, se necesitaba incrementar la cuenta goleadora (apenas 2 en todo el campeonato). Joaquín sustituyó a Ben para acompañar a un luchador Luis arriba. El cambió se notó, se presionó más y mejor. Había que creer que era posible, y así se intentaban contagiar ánimo los jugadores entre ellos. Sin embargo, Molina tenía su propio plan también. No se desesperó tras una primera mitad con ocasiones y varios fueras de juego, y siguió acumulando méritos para festejar un tanto propio. Primero, de cabeza, luego de media chilena, y en el minuto 14 llegó el premio. Tras un acercamiento de los visitantes, el Rayo fue veloz en la contra y otra vez desde la izquierda, Merencio asistió y Molina anotó. Los cambios se fueron sucediendo entonces también por parte de Ángel Dongil, que buscaba mantener la intensidad en los minutos restantes. Álvaro Merencio aprovechó ese tiempo para cambiar de registro: de asistente a goleador. Primero, con un remate desde el punto de penalti a un buen centro raso de Aguirre tras una buena jugada y recortar a su marcador; y posteriormente, tan sólo 2 minutos después, con el Almendralejo aún recuperándose del definitivo golpe anterior. Los últimos minutos sirvieron para que los extremeños buscaran alguna sensación positiva, como fue el no bajar los brazos a pesar del abultado resultado. En este encuentro no fue, pero buscarán sumar fortaleza y puntos en sus dos próximos partidos en el Tomás de la Hera ante Aravaca y Valladolid, próximo rival éste de los de Vallecas en uno de los partidos estrella que disfrutaremos en la próxima jornada.

 

 

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