El Rayo Ciudad Alcobendas y el Rayo Vallecano protagonizaron un empate a tres goles en un auténtico partidazo en la última jornada del DH5, un encuentro cargado de emoción, alternativas y con mucho en juego. El conjunto alcobendense firmó un arranque de partido espectacular que le permitió colocarse con una ventaja de 3-0 en apenas veinte minutos, pero la reacción del cuadro vallecano fue igual de contundente, logrando igualar el marcador en la segunda mitad. A pesar de dejar escapar esa amplia renta, el punto sumado fue más que suficiente para que los de Rubén Bullón certificaran de forma matemática su permanencia en División de Honor, un objetivo que parecía complicado semanas atrás pero que han conseguido gracias a un brillante tramo final de temporada.
El encuentro no pudo comenzar mejor para los intereses del Rayo Ciudad Alcobendas. Desde el pitido inicial, los locales salieron con intensidad, decisión y una clara vocación ofensiva, dominando el juego y generando peligro en cada aproximación. Fruto de ese ímpetu inicial, en el minuto 5 llegó el primer tanto del partido: una falta en la frontal del área que Gorka ejecutó de manera magistral, superando la barrera con un disparo preciso que se coló en la portería rival sin que el guardameta pudiera hacer nada.
El gol no hizo más que reforzar la confianza de los locales, que apenas dos minutos después volvieron a golpear. En esta ocasión fue Asier quien aprovechó un desajuste defensivo del Rayo Vallecano para plantarse en una posición favorable y definir con acierto, ampliando la ventaja a un 2-0 que dejaba muy tocado al conjunto visitante en los primeros compases.
Lejos de conformarse, el Rayo Ciudad Alcobendas mantuvo su ritmo alto y su presión, y superado el primer cuarto de hora logró el tercer tanto. Tras un saque de esquina, Helmer prolongó el balón y Aarón, muy atento en el segundo palo, lo empujó al fondo de la red para firmar el 3-0. Un inicio arrollador que parecía encarrilar definitivamente el partido y la permanencia.
Sin embargo, el fútbol no entiende de guiones cerrados, y el Rayo Vallecano comenzó a reaccionar. Poco a poco, los visitantes lograron frenar el vendaval inicial, asentarse sobre el terreno de juego y ganar presencia en campo rival. Esa mejoría tuvo premio justo antes del descanso, cuando Alan culminó un rápido contraataque para recortar distancias y establecer el 3-1. Un gol psicológico que devolvía la esperanza a los vallecanos y dejaba el partido abierto de cara a la segunda mitad.
Tras el paso por vestuarios, el Rayo Ciudad Alcobendas volvió a salir con ambición, consciente de que un cuarto gol podía sentenciar el encuentro. De hecho, estuvo muy cerca de conseguirlo en varias acciones a balón parado, especialmente en remates de cabeza de Helmer, que rozó el gol en más de una ocasión. Pero la falta de acierto terminó pasando factura.
El Rayo Vallecano, que nunca perdió la fe, aprovechó ese margen de vida. En una jugada a balón parado con varios rechaces dentro del área, David López conectó un potente disparo que se convirtió en un auténtico golazo, recortando aún más la distancia y metiendo de lleno a su equipo en el partido. Apenas dos minutos después, en el minuto 63, llegó el empate: Mauro culminó una gran jugada por la banda izquierda, plantándose solo ante el portero Leo y definiendo con precisión para poner el 3-3 en el marcador.
El gol dejó tocado momentáneamente al conjunto local, y durante unos minutos la incertidumbre se apoderó del encuentro. Sin embargo, con el paso del tiempo y el desgaste físico acumulado, el Rayo Vallecano fue perdiendo frescura, lo que permitió al Rayo Ciudad Alcobendas recuperar el control del juego en el tramo final.
Los locales intentaron hasta el final volver a adelantarse, pero el marcador ya no se movió. El pitido final confirmó el empate, un resultado que, más allá de la sensación agridulce por haber dejado escapar una ventaja de tres goles, fue celebrado por el conjunto alcobendense, que con ese punto aseguraba matemáticamente su permanencia en División de Honor sin depender de otros resultados.
De este modo, el Rayo Ciudad Alcobendas pone el broche a la temporada cumpliendo su objetivo, un logro que cobra aún más valor si se tiene en cuenta la gran reacción del equipo en el último tercio del campeonato. Un final feliz para un equipo que ha demostrado carácter, compromiso y calidad en los momentos decisivos.


