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El Real Madrid aprovecha dos errores para asaltar Los Anexos
El Real Madrid aprovecha dos errores para asaltar Los Anexos
Jª 4.- Real Valladolid 0-2 Real Madrid

El Real Madrid aprovecha dos errores para asaltar Los Anexos

Los blanquivioletas fueron mejores a los puntos y jamás se vieron sometidos, pero dos regalos en salida de balón permitieron al cuadro blanco alzarse con la victoria

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Hay momentos en la vida en los que hacerlo todo no es suficiente, en los que uno no encuentra en el corto plazo la recompensa merecida a su sacrificio. Y no consuela el mérito, ‘solo’ hacerlo bien, porque los avatares del destino prefieren ser contrarios y la fortuna adversa. Eso le sucedió este sábado al Real Valladolid, que lo hizo todo bien, o casi todo, y acumuló más credenciales que el Real Madrid para quedarse con los tres puntos en Los Anexos, y sin embargo los vio partir en el zurrón merengue porque, al contrario que ellos, los blancos sí atinaron con la puerta y con las redes en las dos únicas ocasiones claras, que llegaron en los dos únicos errores francos de los de Ricardo.

Como sucede a menudo en encuentros como este, los de Dani Poyatos tuvieron más el balón, aunque nunca cómodos. Los blanquivioletas saltaban a la presión animados por quien quiere hacerlo lo mejor posible ante un rival de entidad, forzando así salidas en largo de los visitantes, que cuando salían de esa amenaza se topaban con un bloque bajo convertido en una maraña interior, con Prada por detrás de Maroto y Javi Díez, capitán de muchos de los de enfrente en el Real Madrid B de Raúl el año pasado. Con el sacrificio de esos tres obligaron a Dotor a salirse de zona para combinar y Arribas lo convirtieron en intermitente.

Además de generar esa incomodidad, los vallisoletanos salían veloces en transición en cuanto recuperaban, sobre todo por el costado izquierdo de Alvi. Y es que el fútbol, como el toreo, es mejor si es de izquierdas, y si no que le pregunten a quien confeccionó el plantel local, plagado de jugadores con esa lateralidad. Uno de ellos, Maroto, que tiene todavía quince años, acarició el gol en la ocasión más clara de la primera mitad, con un córner cerrado que despejó de puños Luis Federico antes de pegara en el palo. Otro de ellos, Slavy, se cansó de pelear y de buscar su tanto, que rozó tras una pérdida de la defensa superada la media hora de juego. Antes del descanso los dos volvieron a intentarlo, de nuevo sin éxito.

La incógnita se cernía sobre la intensidad local, sobre si serían capaces los de Ricardo López de mantener ese altísimo ritmo después del paso por vestuarios. Empezó a despejarla cuando, al medio minuto de la reanudación, Castri disparó, Luis Federico despejó y Miguel Gutiérrez sacó bajo palos el disparo de Maroto. Olió la sangre el Pucela y trató de lanzarse al cuello del Real Madrid, inquieto e inseguro con balón salvo cuando Arribas entraba en contacto con él. Lo hizo más después de aprovechar el error de Prada en salida de balón, que robó Dotor y le sirvió en bandeja de plata para una definición ajustada al palo.

Con el cero a uno, por un momento, pareció que todo se acababa. Dotor y Arribas, Arribas y Dotor, escondían el cuero y Maroto, mermado por la amarilla que había visto con anterioridad, dejó su sitio a Adrián Carrión. Sin embargo, con este, y sobre todo con el ingresado Javi Cerro, el Real Valladolid consiguió asentarse y tener el cuero para sí haciendo aquello de vísteme despacio que tengo prisa. Fue encimando de tal manera al cuadro madridista que este, sin llegar a parapetarse bajo su puerta, sufrió con las varias ocasiones claras para el empate. Slavy se quedó sin ángulo y disparó fuera, Alvi apuró la línea de fondo y Luis Federico dejó el rechazo de su disparo cerca para que despejara un de nuevo Miguel Gutiérrez, Adrián Carrión se encontró también con el portero, Slavy cayó en el área en un posible penalti, Alvi disparó alto con todo de cara para marcar…

Pero fue Vassilakis quien lo hizo, poniendo la sentencia a diez minutos para el final en un error en un control de Palomeque que permitió lanzar una contra definitiva, de la que ya no pudieron erguirse los blanquivioletas. Quisieron maquillar el marcador en el tiempo restante, no bajaron los brazos, pero todo lo que habían trabajado no sirvió de nada. No este sábado, a pesar del buen partido ante uno de los gallos, desdibujado en su fútbol por el alto nivel competitivo de un equipo que ha perdido sus dos partidos en Los Anexos (situación siempre insospechada). Sin embargo, a la larga la ambición mostrará el camino a los blanquivioletas para mejorar sus prestaciones y a los rivales de los blancos a cómo deben hacerles sufrir.

Ficha técnica

* Foto: Paula Canal | Blanquivioletas

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