La Cruz Villanovense puso punto final a una etapa histórica en la División de Honor Juvenil tras consumarse su descenso en el último compromiso ante el Sporting Hortaleza. Seis temporadas después de su llegada a la máxima categoría del fútbol juvenil nacional, el conjunto serón se despide de la élite tras un curso duro, marcado por la falta de resultados y por un desgaste que terminó siendo definitivo.
El encuentro comenzó con minutos de tanteo en los que La Cruz llevó la iniciativa, moviendo el balón con criterio y tratando de asentarse en campo rival. Sin embargo, fue el Sporting Hortaleza quien golpeó primero. En el minuto 22, Izan aprovechó una doble ocasión para abrir el marcador, después de que Natán lograra rechazar el primer disparo, pero no pudo evitar el segundo intento visitante.
El golpe afectó al conjunto local, que trató de recomponerse, aunque sin encontrar claridad en los metros finales. Antes del descanso llegó un nuevo revés: en el minuto 44, José Miguel, amplió la ventaja del Sporting y dejó el partido muy cuesta arriba para los extremeños al término de la primera mitad (0-2).
Tras el paso por vestuarios, La Cruz intentó aferrarse al partido y encontró premio a balón parado. Víctor recortó distancias tras cazar un rechace a la salida de un saque de esquina, devolviendo momentáneamente la esperanza (1-2). No obstante, el Sporting volvió a mostrar eficacia y Marcos amplió de nuevo la ventaja visitante, castigando las dudas defensivas del conjunto serón (1-3).
Pese al duro marcador, La Cruz no bajó los brazos. Víctor volvió a ver portería con un lanzamiento de falta desde la frontal, y Tamo dispuso de una clara ocasión para empatar que pudo cambiar el signo del encuentro. Sin embargo, el gol que supondría el empate nunca llegó.
El pitido final confirmó una realidad dolorosa pero ya inevitable: La Cruz Villanovense desciende de la División de Honor Juvenil. Se cierra así un ciclo de seis años en la élite del fútbol juvenil, un periodo que quedará en la memoria del club por haber competido de tú a tú con las mejores canteras del país y por haber consolidado un proyecto que llevó el nombre de Villanueva a lo más alto del fútbol base nacional.
Ahora, el club afronta un nuevo reto: reconstruirse, aprender de lo vivido y sentar las bases para volver. Porque si algo ha demostrado La Cruz durante estos años es que sabe levantarse, incluso cuando el golpe es tan duro como decir adiós a la élite.

FICHA TÉCNICA



