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Mucho fútbol, poco premio
Mucho fútbol, poco premio
TOTTENHAM 3-2 REAL MADRID

Mucho fútbol, poco premio

El Real Madrid se complica su pase a octavos de final de la UEFA Youth League tras caer en Londres. El Tottenham no fue superior pero aprovechó bien sus oportunidades para acabar sumando una victoria que le permite depender de sí mismo para superar la fase de grupos. Los de Guti, que cuajaron un buen partido, se quedan sin premio y necesitan ganar al APOEL y al Borussia Dortmund y esperar resultados.

El fútbol no fue justo en Londres. Rara vez lo es y mucho menos en la competición europea más importante, en esta ocasión, para el fútbol juvenil. Pero tras lo visto en el Tottenham-Real Madrid, se puede decir que este deporte llega a ser cruel. El Real Madrid llegaba con una necesidad imperiosa de, como mínimo, sacar un punto de una plaza tan complicada como es la londinense. En esos mismos campos en los que se entrenan los Kane, Alli o Hugo Lloris, una veintena de chicos que rondan los 18 años debían luchar a vida o muerte. Una derrota de cualquiera le ponía las cosas muy complicadas. Y le tocó al Madrid.

El partido empezó igualado, con posesiones alternas y sin demasiadas ocasiones claras. De los cinco jugadores que se marcharon a disputar el Mundial sub17 con España, Guti sólo contó con uno en el once inicial: César Gelabert. El delantero fue el encargado de abrir el marcador con un zapatazo desde la frontal tras un despeje de la zaga inglesa en una falta esquinada botada por Martín Calderón. Un Martín que, instantes antes, había mandado un balón al palo disparando desde la frontal. La cosa funcionaba hasta el momento y el resultado era favorable. Sin embargo, a partir del 0-1, la posesión fue en todo momento del Tottenham. Si bien es cierto que era una posesión estéril, sin crear peligro, la falta de pelota sacó del partido a un Madrid acostumbrado a mimar la redonda.

Polémica y remontada del Tottenham

El Tottenham, que ya demostró en el partido de ida su juego, volvió a mostrarlo para reponerse del primer golpe en casa. Aprovechándose de su poderío físico -muy superior al de los chicos madridistas-, puso las tablas. Alberto cometió una falta cerca del banderín de córner, en una posición similar a la botada por Martín Calderón en el 0-1, y de ahí nació el gol. Tanganga y su casi metro noventa remataron a gol un buen centro al que intentó salir Adrián, que chocó con el zaguero local y cayó al suelo, no pudiendo detener la pelota. Pudo ser falta, pero el árbitro no lo vio así.

El empate tranquilizó e igualó las fuerzas. El partido de ambos fue muy serio. Querían ganar, pero sin descuidarse, porque tampoco querían perder. Era un duelo vital. Los merengues presionaban la salida de pelota rival, que seguía dominando la estadística de la posesión pero sin crear peligro sobre la portería de Adrián. Lo peor para el Madrid no fue el polémico tanto de la igualada, sino el comienzo de la segunda parte tras el descanso. El Tottenham sacó rápidamente una falta que pilló desprevenida a la defensa española y Gorka Zabarte cometió penalti sobre Sterling. En la pena máxima, Edwards engañó a Adrián y puso el 2-1 en el marcador. Quedaban 40 minutos por delante y sólo quedaba remar más fuerte.

Desde el minuto 50 hasta el 80, los pupilos de Guti desplegaron su mejor juego. Mostraron la versión que más fácil juega, generando peligro pero sin precipitarse. Superó por completo a su rival y logró así empatar el partido con un disparo de Martín Calderón. Un premio merecido a lo visto sobre el verde. Era el momento del Madrid, Austin estaba superado e incluso tuvo que ver como su defensa sacaba un tiro de Sergio López bajo palos. 

Fue en los últimos diez minutos cuando se demostró esa crueldad que todo el mundo conoce en el fútbol. Los blancos fueron superiores y lo intentaron de todas las maneras. El empate no era suficiente, pero mucho menos lo era una derrota. En unos minutos en los que la contienda se volvió loca y hubo oportunidades para ambos, llegaría el definitivo 3-2 que dejaba sin premio la buena segunda parte de los visitantes. Sterling recibió en el área y, casi cayendo al suelo, definió cambiando de palo para locura de los chicos ingleses, que celebraron con rabia. Un gol que puede valer oro y que significa que dependerán de sí mismos para clasificarse. El Real Madrid, por su parte, necesita sumar los 6 puntos restantes y confiar en un pequeño milagro para meterse en la siguiente ronda. Aunque, si caen, lo harán con la cabeza bien alta tras jugar un gran partido en el que la fortuna no estuvo del todo de su lado.

Ficha técnica

TOTTENHAM: Austin; Eyoma, Bennetts, Marsh, Tanganga, Lyons-Foster, Roles, Skipp, Sterling, Edwards, Shashoua.

RM JUVENIL: Adrián, López, Zabarte, Dela, Fran, Martín, Joaquín (Antonio Blanco, 63′), Baeza (Moha, 78′), Jordi (Vacas, 53′), Alberto y Gelabert

GOLES: 0-1, min. 20, Gelabert. 1-1, min. 27, Tanganga. 2-1, min. 47, Edwards. 2-2, min. 60, Martín; 3-2, min. 81, Sterling.

TARJETAS: Dela (34′), Jordi Govea (41′), Zabarte (46′), Sterling (76′), Maghoma (90′).

ESTADIO: Ciudad deportiva del Tottenham.

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