Inicio / Fuera de juego / Cincuenta años sin el hombre que “solo hacía westerns”
Cincuenta años sin el hombre que “solo hacía westerns”
Cincuenta años sin el hombre que “solo hacía westerns”
Aniversarios importantes

Cincuenta años sin el hombre que “solo hacía westerns”

 

Quizá hoy en día, si alguien nos pregunta a bote pronto quien fue un señor llamado John Ford, la mayoría de los jóvenes tengamos que recurrir a un “pasa palabra”. O a lo sumo, como yo he llegado a presenciar, contestaríamos con un: “el que inventó el coche Ford, ¿no?”. Sin embargo, hubo una época no muy lejana en la que era imposible no conocer a este tipo. Él dijo que “solo hacía películas del oeste”, algo que podría inhabilitarle como uno de los grandes del séptimo arte. No para Orson Welles, al que le pidieron en una entrevista que nominara a los tres mejores directores de la historia, repitiendo el nombre del susodicho tres veces seguidas. Algo no cuadra.

Y, efectivamente, he de decir que así es. No porque me lo haya soplado por el pinganillo alguna especie de VAR cinematográfico, sino porque cualquiera que haya visto “Centauros del desierto” o “El hombre que mató a Liberty Valance” estará de acuerdo conmigo en que, decir que el señor Ford solo hacía westerns, es como decir que Van Gogh solo pintaba girasoles o que Machado solo escribía sobre Soria.

Pues aquí sucede lo mismo. Complejo y a ratos indescifrable, lo cierto es que John Ford fue por encima de todo un poeta. El lirismo con el que impregnaba todas sus películas y las imágenes que utilizaba para narrarlas no han sido igualadas por nadie. Hombres conversando delante de una lápida, patrullas de la caballería cruzando ríos, puertas que inician y finalizan historias, flores de cactus encima de un viejo ataúd… Todo eso y mucho más pertenece ya al denominado lenguaje “fordiano” que el genio de Maine desplegó a lo largo de su carrera para hablarnos de aquellas gentes que forjaron los Estados Unidos de América.

Su cine podrá gustar más o menos (para quien firma este artículo es el mejor que se ha hecho) pero su influencia en los grandes autores de las últimas décadas es innegable. No hay más que escuchar a Scorsese, Spielberg o George Lucas. Crecieron viendo las películas de Ford y una vez ya convertidos en directores no dudaron en beber de ellas para crear sus propias obras.

“Taxi Driver”, “Encuentros en la tercera fase”, e incluso una escena icónica de “Star Wars” tienen en común a la mítica “The Searchers” (Centauros del desierto). De ella tomaron varias referencias para desarrollar su trama y sus personajes. El propio Marty reconoció en una entrevista que se inspiró en el personaje de Ethan Edwards para crear a Travis Bickle. Mientras, Spielberg afirmó también que no paraba de fijarse en él y en sus actitudes para moldear al obsesionado Roy Neary en su búsqueda de los extraterrestres. Fijaros hasta dónde llega la figura del que “solo hacía westerns”.

Así que, por todo eso y mucho más que podría escribir, hoy lo menos que podía hacer como buen amante del cine era rendirle homenaje con este artículo. Escrito, por cierto, después de haber visto por quincuagésimo octava vez mi película favorita de su filmografía: “She wore a yellow ribbon”. Más conocida como “La legión invencible”.

 

 

 

 

Foto de Europa Press

 

Scroll al inicio
Ir al contenido