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Matadero de Testaccio
Matadero de Testaccio

Los entresijos de Roma: Testaccio

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El Obrador de Goya

Introducción

Por el Duende

Recuerdo que me impresionaba mucho volver a Roma, incluso me agobiaba e inquietaba. No estaba cómodo ante una urbe que sigue dando la sensación, incluso caminando una media de veinte kilómetros al día, que es inabarcable. Por mucho que la quieras vivir es imposible hacerlo en su plenitud, tu tiempo lo devora sin compasión.

Insisto en que este duende no quiere, no pretende hacer una guía de Roma, simplemente relata su viaje y sus experiencias con la intención de que algunas de sus líneas puedan servirle a algún otro viajero o lector que quieran visitar una ciudad única. Como duende de una familia normal tuvimos que quedarnos en el extrarradio de la ciudad para que los hoteles del centro no hicieran su agosto con nosotros. Lo quiso hacer el único taxista que tuvimos la desdicha de conocer en todo el viaje, pero claro él no sabía que mi jefe es de Caño Roto tal y como le gritó dentro del coche. La cuenta se rebajó a la mitad ante la amenaza de llamar a la polizia. Como nos gusta decir el barrio de nuestro hotel era el Carabanchel o Usera de Roma, justo a la espalda de la Ciudad del Vaticano. Aurelia Vatican Apartaments nos ofreció comodidad, limpieza y un entorno muy tranquilo.

Bendita agua de Testaccio y de toda Roma

Los nasoni o fuentes de agua pública de Roma estarían entre mis recuerdos más preciados. A los duendes no nos consultan a ni a dónde ir ni cuándo, simplemente nos apuntamos a la fiesta. Con esto quiero decir que viajamos a Roma con casi 40 grados que unidos a la humedad de la ciudad era a priori un calvario. No os preocupéis por el presupuesto en hidratación que los nasoni lo cubren. Más de 200 en el casco histórico de Roma, siempre con el agua en circulación, algo que hace que la degustes como si la sacaras de la nevera. Junto con la de Madrid una de las aguas más ricas del mundo.

Ya sabéis los asiduos que soy un duende glotón y que me paro siempre en las líneas que tienen que ver con la comida y hay un restaurante de barrio que merece abrir este espacio que no solo nos salvó el presupuesto muchas noches, si no que era nuestro premio a los 20 kilómetros diarios pateando las calzadas romanas. Sito en nuestro barrio, el XIII Aurelio, el Golden Italia, los únicos no italianos que parábamos en él éramos nosotros. No hay mejor recomendación. Platos tradicionales de pasta, pizzas, carnes a la brasa, verduras a la italiana y postres a la altura de sus platos. Precio médico y un ambiente de la Roma auténtica solo posible de apreciar en sus barrios.

Este es el motivo de contactar una duende amiga mía romana que solo se podía llamar Raffaella y que escribe como los ángeles para mostraros la Roma de los barrios, la que nos gusta en PoblaFM. Uno de ellos es el que nos ocupa y el que podría denominarse el Legazpi romano, dos lugares marcados por sus Mataderos y su cocina más popular: la casquería.  

Con todos vosotros Raffaella Nencini:

TESTACCIO DE TODA LA VIDA

Empecemos por el nombre: el barrio lo tomó a partir del Monte dei Cocci, o sea “mons testae”, la colina (mons en latín) que se fue formando a partir de los deshechos (cocci) de las ánforas (testae) que contenían el aceite de oliva procedente sobre todo de la provincia bética. Eran los impuestos que la provincia tenía que pagar a la capital. Aquí por tanto se encontraban Roma y España (en un sentido bastante amplio, pero históricamente correcto).

Para conocer la historia del Monte Testaccio se puede consultar esta página. También es posible ver restos arqueológicos importantes como el Porticus Aemilia, que muestra la fundamental función logística de esta área durante la antigüedad, gracias a la cercanía con el puerto (emporium) y los almacenes (horrea) del río Tíber. Todo esto marcó el carácter de esta zona, que siempre ha tenido una vocación de sitio abierto y vivo.

Una “Pradera” de Roma

Durante los siglos siguientes Testaccio fue un lugar donde los romanos iban de excursión y de picnic: un campo verde, abierto y ameno al lado del río, hasta que en la segunda mitad del siglo XIX se decidió desarrollar urbanísticamente esta área desde el punto de vista industrial. Aparecen plantas para la producción de energía eléctrica y gas, además de la creación de un moderno matadero que estuvo funcionando hasta 1975. Al lado de estos elementos industriales se construyeron viviendas para obreros y empleados y se conectó el barrio (y toda Roma) con la playa de Ostia a través del ferrocarril que partía de la estación homónima que todavía funciona.

Los edificios de viviendas tuvieron un carácter modélico para la época, teniendo en cuenta que muchos de ellos incluían espacios comunes con guardería, biblioteca y centro de atención médica. Puede verse uno en Via Marmorata 169: si el portal está abierto se puede entrar y echar (con discreción) un vistazo al patio común y a las muchas lápidas y restos de la época romana que se encontraron durante las obras de construcción del edificio.

Pasolini y Testaccio

Para tener una idea del carácter fuertemente proletario del barrio, aconsejo la visión de la película Accattone (1961) de Pier Paolo Pasolini. Este director de cine, destacado intelectual, escritor y poeta encontró en Testaccio una fuente di inspiración no solo para su cine, sino también para su poesía, como se puede ver en el poemario Le ceneri di Gramsci (1957) y en este texto.

Un sitio muy sugerente donde se encuentran y se mezclan historia antigua y más reciente es la CENTRALE MONTEMARTINI en la Via Ostiense. Está un poco fuera del barrio, pero se llega muy fácilmente en autobús desde la plaza de la puerta San Paolo. Se trata de una central eléctrica donde la estructura de arquitectura industrial acoge obras de arte antiguas, es realmente preciosa.

Un paseo gastronómico por el barrio

Nuestro paseo por el barrio podría empezar por la Plaza de Testaccio que se reformó hace pocos años y que con su antigua fuente y sus muchos bancos constituye uno de los sitios más frecuentados de día y de noche por diversas clases de testaccini (como se denominan los residentes del barrio) y no testaccini, es decir, vosotros su llegáis hasta estos lares. Aquí se encuentra PALOMBI, una tienda de ultramarinos de calidad.

Otra tienda de la misma clase es VOLPETTI en la via Marmorata 79, donde además de hacer la compra se puede tomar también “pizza bianca” rellena de jamón o mortadela. Por supuesto también otros productos típicos de comida popular romana, como supplì, croquetas (de patatas al estilo romano, no español), flores de calabaza rebozadas y fritas, rellenas de mozzarella y anchoas. Calidad alta y precios que no pueden definirse como baratos. Además, en la misma plaza hay muchos baretos y locales de movida juvenil que abren por la noche y donde se reúnen jóvenes de Testaccio y de otros barrios romanos.

Un bar con personalidad propia y auténtica es LINARI, en la via Zabaglia, perfecto para tomar el típico desayuno romano: cornetto (cruasán) y cappuccino (del que pueden darse muchas variantes según la forma de prepararlo). Aconsejo probar también sus maritozzi con la panna (una suerte de cruasanes rellenos de nata montada: exquisitos y muy típicos), sus “bombas” con crema y  sus roscas fritas con azúcar. También el café es muy rico aquí.

Una panadería muy buena es la de PASSI en la plaza de Santa Maria Liberatrice para probar panes de muchas clases, pizza bianca e pizza rossa, bollería y otras delicias recién hechas en el obrador que hay allí mismo.

En el mítico Mercato

Otra parada indispensable es en el MERCATO TESTACCIO. Antes estaba en la misma plaza de Testaccio, ahora, en cambio, ocupa un espacio muy amplio donde no solo encontramos los típicos puestos de fruta, verdura y comida fresca, sino también se vende ropa, zapatos, bolsos, complementos y objetos de muchas clases. Mis preferidos (elección muy personal): “BANCO 34” para la ropa, y “ADELAIDE” para cuando quiero hacer(me) un regalo cuqui, de diseño, para la casa. Para regalos, de todas formas, hay varios puestos interesantes y no demasiado caros.

Muchos puestos proponen también comida romana típica lista para llevar (albóndigas, pastas etc) pero los hay también, y buenos, de comida exótica de varios países del mundo.

La cultura toma “Matadero” como en Madrid

Justo en frente del Mercado nos encontramos con el antiguo MATTATOIO, que tiene una bonita entrada/fachada con un toro en la parte más alta. Hoy en día es un espacio parecido al Matadero de Madrid, aunque bastante más reducido. Como ya no funciona como matadero, muchas salas se usan para múltiples actividades culturales come conciertos, exposiciones o cursos. Una parte es la sede de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Roma Tre.

Justo al lado, a la izquierda, se encuentra la CITTÀ DELL’ALTRA ECONOMIA, un espacio donde tienen lugar festivales alternativos y eventos culturales (consultar internet).

Callejear por el barrio puede parecer, a primera vista, algo repetitivo: por un lado no tiene pérdida porque las calles son bastante amplias y su trama urbanística es muy regular, por otro lado hay mucha uniformidad porque se construyó prácticamente todo en la misma época. Sin embargo, hay que buscar su carácter y su belleza secreta en la atmósfera, en las pequeñas sorpresas que se encuentran de casualidad callejeando sin prisa y disfrutando de su ambiente auténtico.

Recomendaciones para los duendes glotones

Para comer, además del Mercado (que cierra a las 15,30h) señalo la tasca FRASCHETTA SANDRO en la Via Ferraris para comida sencilla, barata y tradicional. También tenemos unos restaurantes más caros y “formales” (aunque también relajados y sencillos, según el carácter del barrio): PERILLI (Via Marmorata), LA TORRICELLA (Via Torricelli), FELICE (Via Mastrogiorgio).

La presencia durante un siglo del matadero de la ciudad marcó la cocina típica de Testaccio y de toda Roma: los platos en su mayoría están elaborados de forma muy sencilla a partir de muchos y variados cortes de carne de vaca y especialmente de casquería. Como en Madrid la comida más asequible para las personas más humildes. En todas las trattorie (restaurantes de estilo familiar) hay mucha elección al respecto: frattaje, rigaje, pajata, interiora etc.

Una buena heladería en Testaccio es GELATERIA GIOLITTI en la via Vespuccio. Y en la misma calle, una pizzería histórica, IL NUOVO MONDO.

Pizzas muy romanas

Por cierto, hablando de pizzerías y de historia hay que mencionar (y probar) REMO en la plaza de Santa Maria Liberatrice. Es la más clásica de las pizzerías, el prototipo de todas las pizzerías romanas: varias salas. normalmente atestadísimas y desde luego ruidosas, un sitio familiar y de trato informal en cuanto al servicio. Una nota general sobre la pizza de Roma: es fina tirando a finísima. Si se prefiere la de “cornicione”, o sea con el borde espeso, estilo napolitano, hay que pedirlo al camarero. Cuidado: no siempre está disponible y puede que al camarero se le antoje reaccionar ofendido ante la petición.

También una pizzeria buena (sobre todo por su especialidad, la flor de calabaza rebozada y frita, la mejor de la ciudad) es IL GROTTINO Aquí no aceptan reservas y a partir de la 20h está tan atestado que ni siquiera se puede entrar.

En la vida no todo es comer y beber o sí

A continuación os dejo otros sitios interesantes que podrían ser útiles a los viajeros más curiosos. Una libreria: la LIBRERIA TESTACCIO. Personal muy amable, libros y guías en varias lenguas. Apunte sociológico: en estos últimos años los residentes de Testaccio son cada vez más personas de clase media y muy a menudo extranjeros que trabajan en la FAO, que tiene su sede central allí cerca; esto ha cambiado y sigue cambiando el perfil original del barrio y conlleva cambios profundos en los precios, comercios, servicios, etc.

Una tienda de ropa de segunda mano muy chula: CHI C’ERA UNA VOLTA C’È SEMPRE, en la via Vanvitelli 15. Una escuela de musica: SCUOLA POPOLARE DI MUSICA DI TESTACCIO. Conciertos y clases de todos los instrumentos, una banda, una orquesta y dos coros: justo al lado del Monte dei Cocci. Un cine: GREENWICH en la Via Bodoni 59. Normalmente programan películas de cine independiente de todo el mundo en versión original subtitulada en italiano.Antes, o después del cine, se puede hacer una parada al lado para tomar algo en TRAPIZZINO.

Mi lugar favorito de Testaccio

Desplazándonos hacia los confines del barrio llegamos a uno de lugares más bonitos de Roma, el CEMENTERIO ACATÓLICO. Aquí nos encontramos de pronto, nada más pasar la puerta, en un jardín de paz, silencio y belleza. Más allá de las tapias se entrevé la Puerta San Paolo y la cúspide de la Pirámide Cestia, pero nada del mundanal ruido y del tráfico del Piazzale di Porta San Paolo parece llegar allí, entre los pinos y las tumbas. Aquí descansan poetas, escritores, artistas, filósofos, músicos, viajeros y gente común, sobre todo extranjeros no católicos. Algunos nombres: Hans Christian Andersen, Keats y Shelley, Andrea Camilleri, Gramsci y muchos más. Es un sitio simplemente precioso. Algo divertido se encuentra en la tumba de Camilleri: algún admirador le dejó un cenicero en forma de Sicilia, recordando su afición empedernida a fumar y su origen siciliano.

Al final de la Via Marmorata encontramos el notable edificio de CORREOS diseñado en 1932 por el arquitecto racionalista Adalberto Libera: merece una foto y un momento de pausa para observarlo.

Acabo de escribir este post para mis amigos de PoblaFM a las siete de la tarde y en Roma es la hora del aperitivo. Y como estamos aquí, ¿qué os parece si nos sentamos en el TRAM DEPOT, un verdadero tranvía convertido en bareto con su correspondiente terraza?

Lo típico es el eterno y universal spritz, pero yo voy a tomar una caña. ¡Alla salute amici!

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