Las Rozas amarga las vacaciones navideñas al Rayo Alcobendas, que tendrán que trabajar mucho durante este parón para poder revertir esta situación que se pone cada vez más complicada. El equipo visitante aprovechó mejor sus ocasiones y supo gestionar el tramo final del partido para mantener la ventaja. El cuadro de Rubén Bullón buscó con ansía el empate, pero le faltó precisión en los metros finales para forzar, al menos, un punto.
La última jornada del año citaba en la máxima categoría de juvenil a dos canteras madrileñas muy potentes y que tienen mucho mérito estar compitiendo año tras año con los mejores equipos de la Comunidad de Madrid. El conjunto de Navalcarbón visitaba Valdelasfuentes en una dinámica muy positiva, cosechando puntuar en los últimos cuatro partidos, con victorias de mucho mérito para conseguir su objetivo, firmar la permanencia. Mismo propósito tienen los locales, pero la racha es totalmente opuesta, sumando tres derrotas consecutivas, que hace que roce la parte del farolillo rojo.
El duelo arrancó con mucha intensidad desde el principio. Ambos pugnaban en cada lance de juego. Parecía una partida de ajedrez. Si un equipo rival tenía el balón, el otro presionaba arriba obligando a rifar, o al revés. Las Rozas apostó por presionar. Estaba siendo valiente a la hora de irse arriba ante un equipo que juega muy bien cuando tiene el cuero en sus dominios.
Los locales optaron por intentar achuchar al rival a la hora de sacar el balón jugado. También ponían la línea de la defensa muy adelantada, dejando muchos espacios atrás. Pasado el primer cuarto de hora, el equipo local iba a tener la primera ocasión clara por medio de Rubén aparecía en lado derecho y disparaba con potencia, pero su disparo se fue desviado. Ya se cantaba el gol en la grada.
Con el paso de los minutos, el cuadro visitante empezó a expandir su control sobre el juego en campo contrario, acumulando a jugadores en campo rival y recuperando rápido el esférico. De hecho, gracias a la presión provocaron un saque de esquina que a la postre iba a venir el primer gol gracias a un disparo de Raúl Adrián Veres a la salida del córner.
En el último tramo de la primera mitad, el Rayo Alcobendas espabiló y puso las tablas en el luminoso. Buena cabalgada del capitán local, Gonzalo Quesada, que la puso con música de viento para que su compañero David Sánchez remató el balón para dentro de las mallas. Maravillosa reacción.
En la reanudación del choque, el cuadro visitante había entrado mejor, con más intensidad y ganando las luchas en cada balón dividido. De momento, el planteamiento en el terreno de juego le estaba saliendo a la perfección. Además, tuvieron otra ocasión para adelantarse tras el centro de Antonio que acabó en la madera tras un remate al segundo palo. No entró de puro milagro.
Quedaba mucho por delante y el encuentro se estaba volviendo un correcalles. Cualquier despiste tonto se ponía muy caro. Pasada la última media hora de juego, de nuevo Gonzalo probó fortuna con un disparo sobre la línea de la frontal del área, pero estuvo atento el guardameta suplente que había entrado para suplir al local por un percance en un choque.
En la recta final del choque, el partido estaba al rojo vivo. Minutos de mucho suspense. Podía caer para ambos lados. A menos de ocho minutos para el noventa, se iba a producir la jugada que iba a desequilibrar la balanza en el choque. El colegiado iba a pitar penalti para Las Rozas, tras un derribo en el área sobre un atacante. El encargado de materializar el gol era el atacante Gonzalo Aranaz para dar la victoria, que acerca a Las Rozas CF a la zona media-alta de la clasificación del Grupo 5 de la División de Honor Juvenil, reforzando su posición en la lucha por consolidarse en la categoría. El Rayo Alcobendas, por su parte, continuará luchando por escapar de los puestos bajos y sumar para escalar posiciones en la tabla.
Imagen: Rayo Alcobendas


