El Rayo Ciudad Alcobendas cayó por la mínima ante Unionistas de Salamanca en un encuentro muy igualado, sobre todo, en la primera parte con ambos conjuntos intentando asentarse en el control del balón y generar peligro por las bandas, aunque sin acierto en los últimos metros. En la segunda parte el juego se intensificó, y tras varias ocasiones sin claridad, fue el cuadro visitante quien rompió el empate con un gol en el minuto 69 obra de Óscar Lorenzo Fortes. A partir de ese momento, Unionistas administró la ventaja con disciplina, mientras Alcobendas buscó respuestas ofensivas sin encontrar el camino al gol.
Los locales afrontaban el encuentro con la necesidad de sumar en casa para cortar una racha irregular y ganar confianza en la División de Honor Juvenil. El conjunto alcobendense llegaba tras varias jornadas exigentes y sin conocer la victoria, compitiendo con intensidad, pero penalizado por la falta de acierto en momentos clave. En Valdelasfuentes, el equipo buscaba hacerse fuerte y convertir el empuje local en puntos que le permitiera alejarse de la zona baja de la clasificación. Por su parte, los visitantes aterrizaban en Alcobendas en un buen momento competitivo. El equipo charro venía mostrando una notable solidez defensiva y una mayor eficacia en las áreas, factores que le habían permitido encadenar resultados positivos y asentarse en la zona media de la tabla. Con confianza y un bloque muy trabajado, Unionistas llegaba dispuesto a puntuar lejos de casa y a mantener su línea ascendente.
Desde el inicio se vio a un Rayo Alcobendas muy dominador, llevando la iniciativa con el balón en sus pies. Unionistas estaba bien resguardado atrás esperando en su campo para pillarlos a la contra. Los visitantes necesitaban madurar y tener paciencia para encontrar un espacio. Los locales intentaban presionar en su campo la salida del balón madridista, pero con el riesgo de dejar muchos espacios atrás.
El conjunto entrenado por Raúl Fuentes intentaba sacudirse del dominio visitante, pero el equipo de casa estaba robando muy rápido. Estaban pisando el acelerador porque parecía que el gol estaba a punto de venir. Primero, tras un centro medido de Rodrigo que no encontró ningún rematador y después tras un mano a mano de Rodrigo contra Nacho, en el que el meta visitante salió vencedor, parando el disparo de Rodrigo.
Con el Rubén Bullón metido en campo contrario, los jugadores visitantes intentaban protegerse bien sin dejar espacios, tapando todos los huecos posibles y optaban por un ataque más vertiginoso. La tuvieron tras una brillante acción de Alejandro Rozas por el costado izquierdo, culminada con un potente disparo desde fuera del área que se estrelló en la cruceta y se marchó fuera. Minutos después, el equipo volvió a rozar el gol en una pugna entre Óscar y Hélmer tras una salida de balón defectuosa, aunque Leo estuvo atento para hacerse con el esférico.
El planteamiento de los visitantes era muy bueno porque estaban compactos atrás, apenas dejaban huecos libres y al Rayo Alcobendas le costaba muchísimo inquietar al cuadro visitante. También la defensa estaba haciendo un gran partido. A los locales les faltaba que aumentase la circulación del balón en las posesiones largas. Estaban muy lentos y todo era muy previsible.
La segunda mitad arrancó con un Unionistas decidido a asumir mayor control del juego, apostando por una circulación más pausada y tratando de imponer su ritmo desde la posesión. El Rayo Alcobendas, por su parte, optó por un planteamiento más vertical, buscando profundidad por las bandas y tratando de generar peligro mediante centros al área. A pesar del empuje local, el conjunto salmantino se mostró muy sólido en tareas defensivas. Nacho, bien protegido por su línea de zagueros, respondió con seguridad en cada balón colgado, mientras que la defensa visitante se mantuvo compacta, atenta en las ayudas y eficaz para despejar cualquier intento de remate.
El partido estaba muy abierto y todo podía pasar por ambos lados. Al final ese tesoro tan buscado, el gol, lo encontró el Unionistas de Salamanca a balón parado. El tanto llegó tras una falta directa ejecutada por Óscar. El delantero de Unionistas optó por un lanzamiento raso desde la frontal del área; el balón se estrelló en el poste y, tras tocar en la madera, acabó colándose en el fondo de la portería.
Duro castigo para el Rayo Alcobendas que no se merecía tampoco ir perdiendo en el encuentro. Lo intentaron de todas las maneras. Aarón lo intentó primero con un disparo lejano que Nacho consiguió rechazar, y el guardameta volvió a aparecer instantes después para frenar el remate de Luis tras el rebote. La ocasión más clara llegó nuevamente en las botas de Aarón, que finalizó dentro del área; Nacho alcanzó a desviar con el pie, frenando la trayectoria de un balón que se encaminaba a gol, pero Pedro, providencial, apareció sobre la línea para evitar el empate. Pese al empuje constante del conjunto madrileño en los últimos minutos, el marcador no se movió y el encuentro concluyó con victoria visitante por 0-1.
Imagen: Unionistas de Salamanca


