Era un duelo entre dos equipos con una racha de seis victorias en la Euroliga. El líder visitaba el Movistar Arena donde el Real Madrid jugaba su séptimo partido del año en dieciséis días. Las estrellas más brillantes del baloncesto europeo se daban cita en Madrid, pero el partido será recordado por el protagonismo arbitral que no dejó competir a los dos equipos con las mismas reglas. El Real Madrid pierde su opción de meterse entre los seis primeros.
Después de las 24 horas de descanso de rigor, el Real Madrid volvía a tener un nuevo combate de baloncesto. Tras seis victorias en otros tantos partidos en catorce días de 2025, el Real Madrid recibía la visita del nuevo líder de la Euroliga. El Olympiacos (1º 15-6) venía en la misma dinámica que el Real Madrid con seis victorias en los últimos seis partidos de Euroliga. No extraña con estrellas como Fournier, Vezenkov, Fall o Papanikolaou. Y encima contra un mejorado Real Madrid que compitió hasta la extenuación contra el Maccabi Tel Aviv el pasado martes con un espectacular Facundo Campazzo. Pretendía ser un duelo épico para todos los asistentes al Movistar Arena, una batalla sin cuartel donde el acierto en el tiro a canasta y/o las individualidades de los jugadores, determinarían el devenir del partido. Y también lo que podrían producir los dos entrenadores, ya ganadores del título continental y que en noches como la de ayer servían para valorar sus dotes en dos equipazos europeos. Serge Ibaka, enfermo, seguía siendo baja en el Real Madrid.
Dennis Smith JR reciente fichaje de invierno, estuvo presente en un palco del Movistar Arena y no pudo ayudar a sus compañeros en el partido contra Olympiacos. Apaguen las luces que empieza el espectáculo. Repetía quinteto Chus Mateo con la presencia de Facundo Campazzo en el base, con Alberto Abalde y Dzanan Musa como aleros y con Eli NDiaye y Edy Tavares en la pintura. En veinte segundos, llegó la primera canasta de Edy Tavares y la primera falta de Olympiacos. Datos que posteriormente serían relevantes para el desarrollo del partido. Y con cinco puntos del caboverdiano, el Real Madrid se marchaba 9-3 por delante en el marcador con un juego bastante animado y divertido. Pero tras el primer tiempo muerto de Olympiacos, vimos ascender la intensidad defensiva de Olympiacos y como Evan Fournier se aprovechaba del criterio arbitral para darle puntos a sus compañeros a través del tiro libre. Cinco minutos después, dos triples consecutivos de Olympiacos, un aviso del árbitro a Dzanan Musa por flopping y la diferencia de criterio arbitral en las dos zonas, colocaba el 11-11 en el minuto 5 de partido. Es decir, parcial de 2-8 de parcial en dos minutos para Olympiacos que se permitía en abusar de su defensa hasta que los colegiados tocasen su silbato. Mientras tanto, cinco triples de Olympiacos en el primer cuarto ponían el miedo en el cuerpo al aficionado madridista. Anotaban con mucha facilidad desde fuera, porque dentro de la zona era otra historia. Solo Evan Fournier fue capaz de anotar bajo canasta en el primer cuarto por parte de los helenos que lograban un parcial de 1-14 roto por una magnifica acción de Usman Garuba. Este Real Madrid no paraba de sorprendernos ya que tras un parcial de 5-0 en un minuto, volvía a ponerse a rueda con el 19-22 para Olympiacos al final del primer cuarto. Un cuarto de balances, de 9-2 a 1-14 y 5-0 entre dos equipos jugando de poder a poder y con los papeles cambiados. Mejor el Real Madrid en la zona y mejor Olympiacos en el triple.
Todo muy igualado, los dos equipos habían lanzado 3 tiros libres y estaba mejor en asistencias los blancos, pero dominaban los rojiblancos en el rebote. Todo un duelo histórico de Euroliga. Nuevo examen para la segunda unidad madridista ante unos rivales de cuidado. Porque Olympiacos mantenía a Venzenkov y Fournier acompañados por Vildoza o Milutinov, jugadores que serían titulares en todos los equipos de la Euroliga. Pero los ojos dejaron de centrarse pronto en los jugadores y más en los árbitros. En 45 segundos de cuarto, el Real Madrid ya había sido castigado con dos faltas personales, tres tiros libres y otra nueva advertencia de flopping a un jugador madridista. Y en conclave ofensiva, Mario Hezonja volvió a coger las riendas del equipo con Andrés Feliz, Xavier Rathan-Mayes y Usman Garuba siendo perros de presa de los jugadores de Olympiacos. Pero de repente, el juego excelso y divertido del primer cuarto se convirtió en continuos parones en el juego, peticiones de los árbitros a los jugadores y la primera técnica del partido para el banquillo poco antes de los primeros 14 minutos de juego. El Real Madrid con Hezonja a la cabeza se mantenía en el partido con el 27-33 en el minuto 15 de partido con 11 puntos del croata. Lo seguía peleando el Real Madrid, pero sin acierto por culpa de la gran defensa de Olympiacos que dejaba seco a los blancos. A pesar de ello, el Real Madrid se mantenía en partido hasta que una discutible falta a 43 segundos del descanso propició un cúmulo de circunstancias que terminó con un parcial de 2-5 para el definitivo 38-47 para Olympiacos al descanso. 23 puntos anotaban los griegos con una gran anotación global de sus jugadores más importantes ante un Real Madrid que igualaba sus 19 puntos del primer parcial con un 48% en tiros de campo.
Ese último minuto desesperó a la afición madridista que vio como el Real Madrid caía derrotado por un gran equipo, poderoso en su ataque pero que necesitó de 12 tiros libres en 8 faltas señaladas al Real Madrid para ampliar su ventaja. Tantos parones, tantas decisiones arbitrales, terminan por deslucir un maravilloso partido de baloncesto entre dos de las mejores rachas de Europa. En la segunda mitad volvió la dureza, los movimientos de balón, la mejor versión de Williams-Goss aclamado por el Movistar Arena en su presentación. El Real Madrid buscaba la reacción desde su defensa, pero nuevamente acciones anti reglamentarias detenían la progresión ante un enorme Olympiacos desde el triple que colocaba el peligroso 44-57 en el minuto 24 de partido. El arbitraje no ayudaba ni mucho menos. Golpe con el codo de Williams-Goss en el rostro a Hugo González no vieron intencionalidad y Chus Mateo perdió sus dos challenges por dos acciones en las que creo que tuvo razón. A todo esto caía la segunda técnica al banquillo del Real Madrid y cuatro faltas señaladas a los blancos en menos de tres minutos. La dureza mental se iba viniendo abajo y no solo por los árbitros sino por el flojo 14% en el triple del Real Madrid que difería del 54% logrado por Olympiacos. A cada intento de reacción del Real Madrid, llegaba el mazazo del triple, nada menos que 14 anotaban los griegos en 30 minutos. Y es que el triple, las 18 faltas señaladas y el espectacular trabajo de Olympiacos, puso la puntilla al Real Madrid con el 54-73 para Olympiacos al final del tercer cuarto. El 14% del triple dejaba al Real Madrid en un 47% en tiros de campo, pero los 14 triples y 13 tiros libres de Olympiacos les daba más ventaja.
Ganarían igual, seguramente, de tener las mismas reglas ambos equipos. Era extraño ver como el Real Madrid llevaba dos faltas técnicas de su banquillo y como los blancos habían lanzado (14) menos triples que (19) tiros libres Olympiacos. Pero todo el respeto al estamento arbitral, pese a que nos dejasen sin ver un maravilloso espectáculo deportivo. Pero el Real Madrid tenía una cuenta pendiente con su afición y con sí mismos de ofrecer una mejor imagen, siempre que se lo permitiesen. Como anécdota que los árbitros diesen canasta un tiro de Milutinov que no se aprecia claramente que el balón estuviese despegado de la mano cuando sonó la sirena. Era el 63-83 en el minuto 35 y los colegiados continuaban siendo más protagonistas que Tavares, Hexzonja, Vezenkov o Fournier. Y aquí felicito a los jugadores del Real Madrid quienes, lejos de perder los nervios, lograron ponerse de acuerdo con la segunda unidad en lograr un parcial de 15-3 en solo 3 minutos, tiempo en el que llegó la segunda falta personal señalada a los blancos en el último cuarto con el 78-86 para Olympiacos a 100 segundos del final. Y otro esperpento en ese tiempo con una tercera técnica al banquillo, más tiros libres y un definitivo 86-96 para Olympiacos que deja más un recuerdo de protagonismo arbitral que de un gran juego de Olympiacos, un digno partido del Real Madrid y una soberana actuación de las dos estrellas griegas, Fournier 28 puntos y 25 de valoración y Sasha Vezenkoz con 13 puntos y 21 de valoración. Mario Hezonja con 19 puntos volvió a ser el mejor de los blancos que lograron un importante 91 de valoración pero que su 28% en triples le costó la vida. Empezábamos contando un partidazo entre dos de los equipos más en forma de Europa y nos despedimos teniendo que contar otro tipo de partido donde los protagonistas no fueron los jugadores.








