Segunda victoria del Real Madrid que tiró de casta y orgullo para superar todos los problemas que le acuciaron durante el partido y que se fue a la prórroga con otra nueva bandeja de Sergio Llull para la historia. Siete madridistas anotaron más de 10 puntos y otros siete sumaron más de 10 en valoración. Un partido que tuvo de todo como los 18 triples de Valencia o la remontada de 9 puntos en cuatro minutos de los blancos. Ahora la serie se va a Valencia con el 2-0 para el Real Madrid que tendrá tres oportunidades para proclamarse campeón de Liga Endesa por octava vez en los últimos catorce años.
A veces en el deporte no gana el mejor ni el que más se lo merezca. Un simple error arbitral o un error decisivo al final puede condicionar el triunfo para el equipo contrario. Pero también existe la justicia divina, cuando un equipo que merece ganar encuentra todo tipo de “triquiñuelas” que le supone tener el partido costa arriba, pero la justicia permite llevárselo finalmente. Eso mismo es lo que ha sucedido anoche en el Movistar Arena en el segundo partido de la final de la Liga Endesa entre Real Madrid y Valencia Basket. Independientemente de que haya una jugada favorable al Real Madrid en el tramo final del partido, no debe dejarse pasar por alto la actitud de los árbitros y del entrenador rival, ante las demás jugadas insólitas señaladas en contra del Real Madrid que se quedarán sin su debida publicidad. Porque ya pasó algo parecido en semifinales donde otro entrenador pidió respeto al no tener el mismo bagaje arbitral que el entrenador de Valencia Basket tuvo en la noche de ayer. Ya en términos deportivos, el Real Madrid tenía una gran oportunidad de tener la Liga Endesa en la punta de los dedos si repetía su victoria del pasado viernes, tan trabajada como esperada, de un equipo que nunca deja de luchar.
Sin rotaciones en la convocatoria, el Real Madrid afrontaba otro difícil partido porque Valencia Basket demostró su calidad no solo el primer partido sino durante toda la temporada donde han sido dignos finalistas acabando segundos en la Liga Regular. Pero como decimos siempre “cada partido de Playoffs no tiene nada que ver con el anterior” y Valencia Basket seguía con su objetivo de sacar al menos una victoria del Movistar Arena. Sin cambios en el quinteto inicial del Real Madrid con Facundo Campazzo en el base, Alberto Abalde y Mario Hezonja como aleros y con Eli NDiaye y Edy Tavares en la pintura. Cinco puntos consecutivos de Alberto Abalde daban cuenta del excelente inicio madridista con un parcial de 11-2 donde la única canasta levantina no llegó a entrar al ser considerado el tiro como tapón ilegal. Porque el Real Madrid salió con mucha motivación con Abalde y Hezonja liderando en ataque y Eli NDiaye en defensa. Y tuvimos que esperar casi cinco minutos para que el propulsor de Valencia Basket se pusiese en funcionamiento. El triple fue la mejor arma de los valencianos para recuperar sensaciones tras el 13-5 para el Real Madrid en el minuto 5 de partido. Pero el propulsor de Valencia Basket sorprendió a todos en el Movistar Arena, puesto que después de su mal inicio, logró encadenar nada menos que un parcial de 1-17 en apenas 3 minutos con “la trampa” de anotar 5 triples sin fallo ante un Real Madrid desbordado por sus propios errores. Un triple de Garuba igualaba el encuentro, pero el tercer triple en el tercer intento de Xabi López-Arostegui colocaba el definitivo 22-25 para Valencia Basket al final del primer cuarto. Extraño parcial el de los primeros 10 minutos. Primer parcial del Real Madrid 16-5 para finalizar con otro de 6-20 para Valencia Basket que anotaba 7/13 en triples y apenas la comentada canasta de dos puntos que no llegó a entrar.
Números estratosféricos desde el triple para Valencia Basket que son muy difíciles de repetir, aunque sí alguien es capaz de hacerlo, es el propio equipo de Pedro Martínez, conocido por sus grandes anotaciones esta temporada. El Real Madrid comenzó muy bien pero poco podía hacer ante el acierto taronja desde el triple. Ahora en el segundo cuarto, el Real Madrid buscaría darle réplica a su rival con Andrés Feliz a los mandos pero la intensidad defensiva de Valencia Basket detenía cualquier intento madrileño de remontada. Cuando el Real Madrid lograba anotar la canasta, apenas podíamos describirla en estas líneas sin tener que apuntar un nuevo triple de Valencia Basket al contrataque para seguir manteniendo la ventaja en el marcador. De este modo llegaba el décimo triple de Valencia Basket que dominaba el partido 31-38 en el minuto 15 de partido. Echemos cuentas, 30 puntos de los 38 que llevaba Valencia Basket llegaban desde el triple. Si no lo veo, no lo creo. Y eso que el Real Madrid infligía más intensidad defensiva detenida por el criterio arbitral. Pero el acierto de Valencia Basket llegaba a su fin, o al menos, ya no era tan contundente como al principio. Remontó el Real Madrid con un parcial de 10-4, frenado por dos grandes acciones levantinas, pero cinco puntos consecutivos de Mario Hezonja dieron la vuelta al partido con el 48-45 para el Real Madrid al descanso. Un segundo cuarto que necesito de ponerse el mono de trabajo para conseguir 26 puntos con un 58% en tiros de campo, con otro mal 2/7 en triples.
Fue poco a poco el Real Madrid arañando esa deferencia que los triples le habían otorgado a Valencia Basket al comienzo del partido, pero ahora tenían un gran problema, tras su 10/18 en triples de inicio, llegaban al descanso con un 0/5 y ya un 43% de acierto. El Real Madrid comprendió que no era el día desde el exterior y aprovechó un gran 68% en tiros de dos para remontar el encuentro. Otra buena noticia que destacar, las apenas dos pérdidas de balón en toda la primera mitad. Pero cuando parecía que el partido empezaba de nuevo, la tercera falta personal de Tavares y el buen manejo de balón de Valencia Basket que encontraba siempre a un tirador suelto que encontraba el agujero en la gran tela de araña ofrecida por el Real Madrid en defensa. Y eso que el inicio del cuarto fue trepidante para los dos equipos con canastones como la de NDiaye para mantener igualado el partido. Y un partido tan espectacular, fue protagonizado por el trío arbitral que decidió señalar contactos en vez de manotazos como la canasta de Abalde que colocaba el 59-58 en el minuto 25 de partido. Resultaba difícil seguir un partido tan físico con apenas 24 faltas señaladas en 30 minutos de juego. Un tercer cuarto donde el Real Madrid seguía negado desde el triple, el arma que recogió Valencia Basket para recuperar su desventaja en un cuarto muy igualado que se cerraba con el 69-68 para el Real Madrid al final del tercer cuarto. Parcial de 21-23 para Valencia Basket que volvió a ser certero en el triple en un cuarto que tuvo un 19/35 en tiros de campo entre ambos equipos.
Desconozco si son los dos mejores equipos de la Liga Endesa, pero en el partido de anoche se destacó una gran afluencia de puntos con 137 puntos anotados y un 52% en tiros de campo para los dos equipos. Faltaba por conocer quien sería el vencedor, el Real Madrid y su 68% en tiros de dos o el Valencia Basket y su 44% en triples con 13 anotados. Y cuando esperábamos un cuarto con más errores y mejores defensas, nos encontramos con un maravilloso 2-11 de parcial para Valencia Basket en tres minutos, previa al canaston de Garuba para frenar la sangría valenciana. Y los triples (18 al final) dieron la máxima ventaja para Valencia Basket 73-82 a falta de 6 minutos que precipitaba casi con toda seguridad el 1-1 en la serie final. Pero de nuevo, la magia de este Real Madrid volvió a resurgir. Nadie iba a pensar en ver los continuos Pick & Pop que realizaba Valencia Basket hasta que Edy Tavares decidió quedarse con el jugador más pequeño y chafar los planes de Pedro Martínez que vio como su equipo desperdiciaba un +7 en dos minutos hasta llegar al 87-89 para Valencia Basket a falta de 31 segundos. Tiempo más que de sobra para que Sergio Llull anotase su única canasta del partido para llevar el partido a la prórroga con el 89-89 al final del partido. Eso es, da igual lo que os diga el entrenador de Valencia Basket. Apenas anotaron un punto en los últimos cuatro minutos de juego donde sufrieron un 8-1 de parcial en contra.
Y ya en la prórroga ocurrió lo inesperado, ya que os hemos dado la lata con los famosos 18 triples de Valencia, los taronjas apenas anotaron uno de sus cinco intentos, mientras que el Real Madrid anotaba como triples sus tres primeros lanzamientos a canasta con un soberbio Andrés Feliz que anotaba 6 puntos, cogía 5 rebotes y encandilaba al público del Movistar Arena que se veía con el partido ganado tras un parcial de 19-4 en 6 minutos contando los diferentes cuartos. Pero el triple ya no era un arma y el Real Madrid se llevaba el partido 102-96 tras dar una nueva lección de solidez durante 45 minutos con 102 puntos anotados con un 50% en tiros de campo con 84 lanzamientos y con tres datos significativos, casi los mismos (14) rebotes ofensivos que (16) asistencias, más (6) robos de balón y (4) tapones que (3) pérdidas y el ya comentado 21-8 para terminar el partido de los de Chus Mateo que supieron llevarse el partido que tenían perdido por los maravillosos números de Valencia Basket que tendrá que intentar evitar el título del Real Madrid el próximo miércoles en La Fonteta.










