Sigue la racha victoriosa del Real Madrid en la Euroliga derrotando al Alba Berlín tras un fantástico primer cuarto y un demoledor Mario Hezonja autor de 10 puntos en el último cuarto. Pero la gran estrella del partido fue Sergio Llull que igualaba a Kyle Hines como el jugador con más partidos en la historia de la Euroliga y se daba el homenaje anotando 20 puntos en 20 minutos. Los blancos siguen fuera del Play-in pero empiezan la segunda vuelta de la Euroliga con un 50% de victorias en la Euroliga para acabar el 2024.
Navidad. Justo ese espacio de tiempo donde nos relajamos más de lo habitual y procedemos a excedernos de alimentos y de fiesta (bien merecida) con nuestros seres queridos. En modo baloncesto, puede pasar exactamente lo mismo. Cualquier falta de concentración o de intensidad puede afectar a un resultado nada esperado. Os comento esto porque el Real Madrid (12º 8-9) volvía a la acción después del día de Navidad, para enfrentarse al Alba Berlín (18º 3-14) colista que contaba con 8 derrotas consecutivas. Partido trampa, no solo por ser las fechas en las que estamos, sino también porque la temporada madridista sigue a examen pese a llevar dos victorias consecutivas en Euroliga frente a los dos últimos líderes de la competición. Además compartiendo un gran juego que no pudieron consumar el pasado domingo en Valencia donde, pese a realizar un excelente segundo tiempo, se quedaron a las puertas del liderato en la Liga Endesa tras caer con el cuadro “taronja”, Precisamente para ese partido no estuvo Sergio Llull, quien sí se recuperó a tiempo para viajar a Berlín con sus compañeros en vez de Eli NDiaye.
Partido muy especial para la carrera del capitán del Real Madrid quien con 37 años jugaba su partido 425 en la Euroliga, igualando a Kyle Hines como el jugador que más partidos ha disputado en la competición internacional. Facundo Campazzo, Dzanan Musa, Alberto Abalde, Gabriel Deck y Edy Tavares formaron el quinteto inicial del Real Madrid para enfrentarse a Alba Berlín. La vuelta a la titularidad de Campazzo fue la nota más significativa del inicio del encuentro. Comienzo bastante desacertado entre los dos equipos que apenas sumaban un 4-2 en algo más de tres minutos de juego. Quizá las Navidades habían provocado cierta desidia en el juego en los jugadores, salvo en Dzanan Musa quien anotaba hasta 7 puntos en el 9-10 para el Real Madrid en el minuto 5 de partido. Pero precisamente fue tras la salida de Mario Hezonja por Dzanan Musa, cuando se vio el mejor juego del Real Madrid en todo el partido. Pero no solo por la salida del croata, sino también por los primeros minutos en su partido 425 de Sergio Llull que cerró su primer cuarto con 2/2 en triples en algo menos de tres minutos para liderar un parcial de 6-18 donde el Real Madrid bordaba el baloncesto con un impresionante 6/10 en triples en el primer cuarto que terminaba 15-28 para el Real Madrid. 28 puntos anotados con un 62% en tiros de campo 11 rebotes 6 asistencias 2 tapones 2 recuperaciones y nada menos que 41 créditos de valoración. Todo esto incluido con los 15 puntos de Alba Berlín (apenas 4 puntos en 5 minutos) y un 37% en tiros de campo, Musa llegaba a los 10 puntos con un 4/5 en tiros de campo y Gabriel Deck comenzaba su trabajo de anotar menos (3 puntos) pero rebotear (2 rechaces) y asistir (2 en el primer cuarto) de especialista en el cuatro.
El ataque madrileño volvía a funcionar en un primer cuarto como en Paris (26 puntos) y ante Mónaco (29 puntos). Los blancos seguían funcionando a un buen nivel como se demostró en Valencia pese a la derrota. Con la segunda unidad en juego, Mario Hezonja tendría todas las papeletas para ser el chico de ataque en una pintura bien defendida por Usman Garuba, pero pocos podían pensar que aparecería un nuevo killer en la casa blanca y que se llamaría Sergio Llull. Porque mientras Alba Berlín buscaba recortar distancias gracias a su manejo del rebote ofensivo, Sergio Llull volvía a anotar dos triples consecutivos que, acompañado con otro de Hugo González, rompían el partido con un parcial de 6-10 en tres minutos para el 21-38 para el Real Madrid en el minuto 13 de partido. Todo pintaba de cara para el equipo madrileño con la segunda unidad en pista, pero varios errores de relajación en el juego unido a demasiadas pérdidas de balón, provocaron un agujero negro en ataque donde los blancos apenas anotaron 5 puntos en cinco minutos de juego con el regreso de su quinteto titular en cancha. Este problema fue aprovechado por Alba Berlín para lograr 13 puntos en 7 minutos, casi los mismos que logró en el primer cuarto y que propició rebajar su deferencia por debajo de los 10, hasta que dos tiros libres de Campazzo colocaron el definitivo 34-45 para el Real Madrid al descanso. Tras un inicio espectacular de cuarto, el Real Madrid sólo anotaba 7 puntos en 7 minutos en unos claros minutos de relajación que pudieron ser mortales con seis pérdidas de balón en este cuarto y un 8/11 en tiros de dos por parte de Alba Berlín.
El atracón de Navidad había llegado en el tramo final del segundo cuarto donde el Real Madrid anotaba 17 puntos con un 36% en tiros de campo y un 3/9 en triples que parecía convertirse ahora en amenaza cuando al principio del encuentro fue lo más fiable del ataque blanco. Esto propició que Alba Berlín volviese al partido y que el descanso le ayudase a volver a concentrarse para intentar la remontada en la segunda mitad. Pero de alguna manera, el Real Madrid mejoró en defensa. Provocó que toda acción ofensiva alemana tuviera que ser trabajada al mínimo detalle para conseguir su objetivo, mientras que el Real Madrid iba manteniendo codo con codo en su ofensiva con la aportación de Mario Hezonja y Gabriel Deck que además de mirar al aro, protegían el suyo ante la baja de Eli NDiaye y de cualquier otro “cuatro” para el partido de anoche. Resultaba curioso el 2-0 de parcial en tres minutos para Alba Berlín, roto por un triple de Mario Hezonja para devolver la ventaja de 12, 43-55 para el Real Madrid en el minuto 26 de partido. La buena noticia, era los escasos diez puntos recibidos de un Alba Berlín que quería remontar el partido, pero la mala venía de esos diez puntos anotados donde Edy Tavares agigantó su figura con 7 puntos y 7 rebotes absorbiendo cada ataque alemán. En ese momento volvió el toma y daca de ambos equipos para que no sufriese el marcador hasta el 51-61 para el Real Madrid al final del tercer cuarto. Otro cuarto oscuro del Real Madrid que apenas anotaba 16 puntos y volvía a perder 7 balones en este cuarto. Es increíble como el Real Madrid dominaba en el tiro a canasta, rebotes, asistencias y valoración, pero se notaba que tanto el acierto en el triple como las pérdidas de balón empezaban a ser una losa muy importante.
Porque entre el segundo y tercer cuarto, los blancos anotaban 33 puntos con un 5/15 en triples y nada menos que 13 pérdidas de balón. Todo el enorme primer cuarto realizado, parecía esfumarse en los 20 minutos posteriores. Y en el último cuarto la historia no cambiaba. Hasta un 1/4 en triples fueron los 4 intentos de lanzamientos del Real Madrid que permitieron que Alba Berlín echase el aliento a los blancos con el 57-64 para el Real Madrid en el minuto 33 de partido. El triple lo había anotado Sergio Llull y fue precisamente el capitán quien decidió cambiar el sistema e intentarlo (¿por qué no?) dentro de la zona para con la ayuda de Mario Hezonja cerrar el partido con un parcial de 0-7 para el Real Madrid para el 57-71 en el minuto 35 de partido. Y con 10 puntos casi consecutivos de Mario Hezonja en el cuarto, el Real Madrid conseguía su tercera victoria consecutiva en Euroliga derrotando 69-80 a un Alba Berlín que vio su oportunidad, pero su 43% en tiros de campo, 14% en triples fue una losa muy importante. Porque el Real Madrid falló en el triple y en el mantenimiento de balón, pero en el último cuarto lograron 7 rebotes 5 asistencias y lo más importante, cero pérdidas de balón. Los 18 puntos y 6 rebotes le sirvieron a Mario Hezonja para ser el más valorado de un partido donde fue fundamental Sergio Llull, quien en su partido 425 anotaba 20 puntos en 20 minutos. A sus 37 años, el capitán madridista sigue dando lecciones de calidad en el baloncesto europeo.







