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Euroliga Jornada 07 Maccabi Tel Aviv 79 Real Madrid 78

Noche de Brujas

Una canasta a falta de una décima de Saben Lee rompe las opciones de un disminuido Real Madrid que solo cuenta con 9 jugadores profesionales en plantilla tras la baja de Serge Ibaka por indisposición y de Dzanan Musa por problemas en su tobillo lastimado ante Girona. Campazzo, Hezonja, Tavares y Deck juegan 30 minutos tras haber disputado otra minutada en Atenas. Los blancos volvieron a desperdiciar una ventaja de nueve puntos en el último cuarto donde no anotaron ningún triple.
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Vivir en el alambre siempre te genera dramatismo. Por las circunstancias ocurridas durante el pasado verano, el nuevo Real Madrid no tiene otro remedio que sufrir en cada partido que disputa hasta componer las fichas suficientes para aliviar una temporada de 80 partidos. Trece fichas te genera angustia y por lo visto en los 13 partidos anteriores, el drama puede ser tu peor aliado. Porque en el actual Real Madrid se juntan la necesidad de buenos resultados a las lesiones producidas. Venimos contando desde hace 20 días, que el Real Madrid está sin Andrés Feliz ni Usman Garuba que solo ha disputado dos encuentros esta temporada. Pero la cosa se pondría aún peor porque tras la derrota del martes ante Olympiacos, había que sumar las bajas de Serge Ibaka por indisposición y de Dzanan Musa por problemas en su maltrecho tobillo. Así se encaminaba un decaído Real Madrid a Belgrado para enfrentarse al Maccabi Tel Aviv (2-4) para buscar la que sería su primera victoria fuera de casa de la temporada. Todas las luces estaban encendidas y el drama en una noche de Halloween era la excusa perfecta para ver el partido con una manta tapándote la cabeza.

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Tras 48 horas de críticas y menciones al partido jugado el pasado martes, el Real Madrid se encontraba en Belgrado más herido que en Atenas. Porque contaba con dos actores menos y con un cansancio acumulado en las piernas de aquellos jugadores que disputaron numerosos minutos ante Olympiacos. Facundo Campazzo, Alberto Abalde, Mario Hezonja, Eli NDiaye y Edy Tavares conformaron el quinteto inicial de Chus Mateo. No quedaba otra que buscar el ataque y jugar rápido para aprovechar lo que te diese el físico en los primeros minutos contra un Maccabi Tel Aviv que supo encontrar rápidamente los defectos del Real Madrid. Tres triples consecutivos y dos rebotes ofensivos de Maccabi, empezaron a descubrir el terreno por donde se le podía hacer daño a un Real Madrid que encontró en Mario Hezonja a su bastión ofensivo para mantener a los blancos en partido 11-8 para Maccabi en el minuto 5 de partido. Claramente, el problema defensivo del Real Madrid volvió a crecer en el primer cuarto, lo que hizo que el drama se convirtiese en pesadilla. Pero en esta ocasión tiene trampa ya que, jugando con tan pocos efectivos, el pensamiento del jugador se centra mas en la parcela ofensiva. Incluso con las primeras rotaciones, Sergio Llull alivió los males del equipo con dos triples que fueron la feliz noticia del primer cuarto para, con un mate definitivo de Mario Hezonja, diese ventaja 21-23 al Real Madrid al final del primer cuarto. Nuevamente buen cuarto ofensivo con 23 puntos y un 60% en tiros de campo, pero nefasto en defensa con 21 puntos recibidos con 5 triples y 56% de acierto macabeo y con ya 9 rebotes cosechados, 4 de ellos en ataque.

Volvían los fantasmas del pasado, con demasiados triples concedidos con gran acierto y numerosos rebotes permitidos en tu propia zona debido, claro está, a la falta de efectivos en el juego interior. Además, las estadísticas denotaban que no era un partido normal. Solo cinco rebotes y tres asistencias tuvo el Real Madrid a su favor en un primer cuarto con Edy Tavares y Facundo Campazzo en pista. Y es que esa era la pelea del partido, responder al acierto rival desde el triple y cerrar mejor su propio aro en los primeros y únicos dos minutos de Sidi Gueye en el campo. Porque el Real Madrid necesitó de tirar una segunda unidad con Sergio Llull, Hugo González, Rathan-Mayes, Gabriel Deck y Sidi Gueye. Con ese quinteto, el parcial fue de 10-2 para Maccabi hasta que la reaparición de Tavares que machacaba el aro Israelí para colocar el 33-29 para Maccabi en el minuto 15 de partido. Pero no había más pólvora que la que pintaba Facundo Campazzo que puso al Real Madrid por delante con 12 de los 20 puntos de su equipo en este cuarto para liderar un parcial de 0-12 y llegar al descanso con el 36-43 para el Real Madrid. Un 0-12 en apenas 3,30 minutos y que colocaba una sonrisa en una tórrida noche de Halloween donde de nuevo, el Real Madrid era una trituradora en la zona con un 70% de acierto y un esperpento en el triple con el 29% en toda la primera mitad.

Cinco jugadores por encima de los 10 minutos jugados en la primera parte. No quedaba otra. Había cuatro jugadores no disponibles para el partido y en el banquillo se encontraban tres canteranos que debían de pasar al protagonismo sin haber tenido el tiempo suficiente para aclimatarse al profesionalismo. Aunque fuese reprochable, no se puede criticarlos 15 rebotes y 6 asistencias en una primera mitad ya que poco se puede pedir a unos jugadores que evitaban a toda costa a cargarse de faltas personales, algo muy difícil en partido de Euroliga. Repetía quinteto inicial Chus Mateo para el comienzo del tercer cuarto. Pese al buen inicio de Maccabi, el Real Madrid supo mantenerse por delante en el marcador por las cuatro asistencias de Campazzo, los tres tapones de Tavares y los esplendidos 8 puntos logrados por Alberto Abalde. Una canasta de Sorkin colocaba el 47-49 para el Real Madrid en el minuto 25 de partido y que fue el inicio del estirón madridista con Abalde en punta y Gabriel Deck cerrando los contrataques blancos que fueron el filón más importante que lograron los jugadores de Chus Mateo en su mejor momento del partido. Un definitivo parcial de 6-15 colocaba la máxima ventaja del partido para los blancos con el 55-64 para el Real Madrid al final del tercer cuarto. No había problemas ofensivos (más allá del triple) con 3 cuartos por encima de los 20 puntos anotados, por encima del 70% en tiros de dos, a pesar del flojo número de rebotes y asistencias.

Pero el mal del Real Madrid actual seguía deambulando por el aura del equipo. 50% en triples de Maccabi y 15 rebotes ofensivos tras un tercer cuarto. A esto habría que sumar los 27 minutos jugados por Tavares, los 25 de Mario Hezonja, los 23 de Campazzo y los 20 minutos de Gabriel Deck. Y que nadie se olvide del esfuerzo del pasado martes. Es por esto por lo que siempre pedimos que haya más jugadores no solo en rotación, sino en la primera plantilla del Real Madrid. Esas minutadas, dejaron de inicio a Tavares y Hezonja en el banquillo. Los blancos frenaban a Maccabi en el inicio del último acto, pero las 5 faltas personales señaladas en 3 minutos, que ayudaron a Maccabi a conseguir puntos y los más de cinco minutos de los blancos sin meter punto en juego alguno, nos regresó al último cuarto de Atenas o de Vitoria donde el Real Madrid perdió toda su ventaja en el último cuarto como pasó con el 9-5 de parcial para Maccabi para el 64-69 para el Real Madrid en el minuto 35. Y ahora el descanso se le concedía a Campazzo para que Rathan-Mayes y Sergio Llull tuviesen la oportunidad que no tuvieron en el tercer cuarto. Pero nuevamente los 10 tiros libres de Maccabi y el 0/8 en triples del Real Madrid, permitieron el acercamiento de Maccabi con un parcial de 5-0 en 60 segundos que dejaba el 77-78 para el Real Madrid que falló una bandeja a 18 segundos del final mientras que Maccabi tuvo la ocasión para ganar en 12 segundos y que aprovechó Saben Lee en su segunda canasta de dos del partido – llevaba 1/7 – para convertir la noche de brujas en pesadilla y darle la victoria a Maccabi 79-78 y colocarle la cuarta derrota del Real Madrid en la Euroliga y hacer saltar por los aires el esfuerzo de una plantilla disminuida por las bajas y por la confección en verano. Tan mala fue la noche que tuvo la ocasión de un palmeo Mario Hezonja a 1 décima del final y el tiro golpeó definitivamente el aro. Un lanzamiento que seguro hubiese cambiado el sino de la critica al partido del Real Madrid. Ahora mismo, ya todo el mundo conoce donde están las carencias del equipo de Chus Mateo y cuales son las armas para corregirlas.

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