Un cansado Real Madrid tuvo que sobrevivir a un triple de Kuric que tuvo que ser revisado para comprobar que estaba pisando la línea y al valer dos puntos, daba la decimosexta victoria consecutiva de Liga Endesa al Real Madrid que se mantiene líder en solitario de la Liga Endesa. Edy Tavares y Gabriel Deck tuvieron un merecido descanso tras la batalla europea y donde Mario Hezonja (25 valoración) y Dzanan Musa (14 valoración) tuvieron que tirar del carro donde se permitieron hasta 18 rebotes ofensivos.
Tras la tormenta llega la calma. Y en el baloncesto, la calma puede perjudicar a quien desea tener un día de asueto. Y era lo que le podía pasar al Real Madrid en uno de esos días donde la cabeza está en diferente lugar que el cuerpo. Metidos en la vorágine de salvar su presencia en los Playoffs de Euroliga, el Real Madrid jugara su 69º partido de la temporada ante el Morabanc Andorra (15º 10-17) en la Liga Endesa, donde el club blanco es líder (1º 23-4) absoluto tras haber derrotado a tres de los cinco primeros de la competición casi consecutivamente. Y es que son nada menos que quince las victorias consecutivas del Real Madrid en Liga Endesa donde se puede permitir el lujo de desacelerar su camino tras la importante victoria del domingo pasado ante La Laguna Tenerife. Y entre tanto desazón por lograr el billete para los Playoffs de Euroliga, el partido ante Morabanc Andorra fue como una bajada de tensión generalizada por los jugadores madridistas tras el objetivo logrado el pasado viernes ante el Bayern Múnich en la competición internacional.
Por ello Chus Mateo decidió dar descansos a Gabriel Deck y Edy Tavares ante la inminente semana doble con partidos en Atenas y prefirió jugarse la jornada liguera con jugadores que han tenido menos minutos en Liga Endesa. Por ese motivo, apenas 11 jugadores ocuparon la convocatoria del Real Madrid ya que Bruno Fernando continúa lesionado. El Real Madrid iniciaba partido con Facundo Campazzo en el base, Hugo González y Dzanan Musa como aleros y con Mario Hezonja con Usman Garuba en la pintura. Se intuía la apatía en el juego del Real Madrid de inicio donde los jugadores de Morabanc Andorra dispusieron de hasta 24 tiros de campo en el primer cuarto y hasta 7 rebotes ofensivos ya que la altura media del quinteto inicial blanco no podía aportar un gran número de rebotes. Y con la vieja guardia de Shanon Evans y Kyle Kuric, Muchos puntos de los visitantes para el 15-16 para Morabanc Andorra en el minuto 5 de partido ante un Real Madrid que empezaba siendo un filón en ataque, pero muy flojo atrás. Y es que la buena noticia residía en el triple, ya que los blancos empezaron con 2/3 en el primer cuarto continuando su buen acierto ante Bayern Múnich. Y no todo iban a ser malas noticias por la baja de Edy Tavares. Es cierto que el Real Madrid no defendía demasiado bien mientras que en ataque los blancos aprovechaban la zona para lograr un 7/10 donde Serge Ibaka lograba 6 puntos en los 6 minutos que estuvo en cancha. Dos de sus canastas fueron asistidas por grandes asistencias de Hugo González. El Real Madrid era fluido en ataque pero muy flojo atrás y ni siquiera Ibaka ni NDiaye supieron detener la ofensiva andorrana. Y con tanta igualdad en los dos ataques, lo lógico era llegar igualado 29-29 al final del primer cuarto con un 69% en tiros de campo por parte madrileña y 50% por parte andorrana.
La clave residía en casi el doble de lanzamientos lanzados por Morabanc Andorra en comparación del Real Madrid que lograba (6) menos rebotes que (7) rebotes ofensivos el cuadro de Joan Plaza. Por parte madridista, fue una pobre aportación de Usman Garuba, Rathan-Mayes y Hugo González que ni siquiera tiraron a canasta durante el primer cuarto. Jugadores que no aprovecharon los minutos que el partido le ofrecía. Porque 11 de los 13 tiros de campo fueron realizados por Hezonja Musa e Ibaka. Estos son los partidos donde una plantilla tiene que estar más unida para estar preparada a dar descansos a los jugadores más cargados de minutos para cuando vengan los partidos más complicados. Y el de esta mañana lo era, porque Morabanc Andorra quería pescar en el Movistar Arena ante un Real Madrid que seguía sacudiéndose su traje de Euroliga. Con la segunda unidad en cancha, el Real Madrid cuidó mejor de su aro, pero sin tener estiletes ofensivos. Y es que apenas era Serge Ibaka quien tenía algo de acierto en el juego interior porque sus compañeros de quinteto no miraban la pintura. Y ahora a la inversa se volvió a mostrar en el marcador con el 38-33 para el Real Madrid en el minuto 15 de partido, tras un escaso 9-4 de parcial en cinco minutos. Ahora los porcentajes no llegaban al 40% y se notaba en el Real Madrid el descanso para Campazzo, Musa y Hezonja en este cuarto. Además el acierto en el triple se difuminaba con el 3/9 de los blancos en el segundo cuarto y que tampoco recompensó el juego interior. Pero peor le iban las cosas a Morabanc Andorra que esperó casi cuatro minutos para anotar una nueva canasta y que provocaba que continuase la igualada en el partido. Porque los andorranos se quedaron en un 40% en tiros de campo siendo superiores en la zona a una floja defensa blanca. Y tuvo que aparecer el capitán Sergio Llull para con cinco puntos consecutivos darle algo de energía a su equipo con una bandeja espectacular para el definitivo 46-44 para el Real Madrid al descanso. Una primera parte sosa, con poca defensa en los dos equipos y donde faltaba jugadores que asumieran un liderato en la cancha.
Porque es lo poco que se le podía exigir al Real Madrid. Jugadores menos habituales que se esperaba que fueran a tener más minutos no aprovechasen la gran oportunidad de convencer al entrenador para que cuente más con ellos. En 29 lanzamientos a canasta, Ibaka era de lejos el que más lo intentó y preocupaba que Llull y Musa con seis minutos en cancha, hubiesen lanzado más que otros compañeros que superaban los diez minutos. Se esperaba tras el descanso un cambio de actitud, comprensible por el enorme esfuerzo físico realizado durante la semana que dejaba fuera a Tavares y Deck con solo cinco minutos de Campazzo en la primera parte. De comienzo en el tercer cuarto se volvió al quinteto inicial por parte de Chus Mateo y aunque continuaba la apatía en la pista, la defensa mejoró respecto a la primera mitad y con la entrada de Campazzo, Musa y Hezonja el ataque madridista volvió a fluir. Y precisamente fue Facundo Campazzo quien tomo las riendas en ataque para lograr ocho puntos casi consecutivos y estirar la diferencia hasta el 64-57 para el Real Madrid en el minuto 25 de partido. Volvían los puntos y el acierto en el triple. Sigo frotándome los ojos viendo un cuarto con (5) más canastas de tres que (4) de dos en un mismo cuarto. Porque los blancos volvían a lograr el 69% en tiros de campo en un cuarto pero nuevamente andaban descuidados detrás. Y es que Morabanc Andorra anotaba 25 puntos en este cuarto con 59% de acierto y un sorprendente 63% dentro de la zona. Puntos conseguidos a raíz de la relajación defensiva de los locales que no podían sujetar las rápidas acometidas de Morabanc Andorra. Y es que un 0-7 de parcial volvía a poner en problemas al Real Madrid del cual salió ileso Hugo González, inédito en tiros en la primera parte, y que lograba seis puntos casi consecutivos para devolver el 7-0 de parcial para el definitivo 76-69 para el Real Madrid al final del tercer cuarto. No consiguieron los blancos despegarse en el marcador pese a los 30 puntos conseguidos en este cuarto porque Morabanc Andorra dominaba la zona con un 52% de acierto y diez tiros más intentados.
Tras treinta minutos, el partido no estaba decidido. El Real Madrid necesitaba de rebajar la aportación de Morabanc Andorra para no tener que seguir desgastándose más de lo deseado. En los siguientes cinco días, los blancos jugarán dos veces ante Olympiacos y necesitan tener los cuerpos frescos. Y casi lo consigue, con los puntos de Serge Ibaka (14 puntos y 7 rebotes) que colocaban el 81-71 para el Real Madrid en el minuto 33, pero las rotaciones del equipo, mas el acierto de Shanon Evans (14 puntos en éste cuarto) provocaron el acercamiento de Morabanc Andorra tras su 4/9 en triples y sus 6 rebotes ofensivos, que permitieron nada menos que 28 puntos anotados. Algo que obligó a Chus Mateo a recomponer su quinteto inicial donde Dzanan Musa en apenas 3 minutos fue decisivo para su Real Madrid. Todo parecía decidido con el 96-92 a falta de 14 segundos pero dos triples de Kyle Kuric defendido por Alberto Abalde llevaba el partido a la prórroga hasta que una exhaustiva revisión comprobó que en el segundo triple de Kuric el jugador de Indiana pisaba la línea de 6.75 y el triple se convirtió en tiro de dos puntos y la victoria para el Real Madrid 98-97 en un partido sin defensas y con 27 lanzamientos de canasta de más de Morabanc Andorra en vez del Real Madrid. Un Real Madrid que consume su decimosexta victoria consecutiva en Liga Endesa para mantener el liderato en solitario en una semana donde lo más importante, viene ahora.










