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Guille Amor es mediocentro en el juvenil A del Getafe CF

La Masía, Australia y el feudo azulón

Hijo y nieto de futbolistas profesionales. Comenzó en La Masía, la misma Ciudad Deportiva que vio crecer a futbolistas como Pep Guardiola, Andrés Iniesta o Leo Messi. Después de dos escalas en Australia y Reino Unido, ha llegado a Getafe para quedarse. Hoy, en Pobla FM, os presento a uno de los mediocentros del juvenil A azulón, Guille Amor.

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Comenzó su etapa futbolística en el FC Barcelona, lo del equipo blaugrana le viene de familia. Hizo escala en Australia, pasó de nuevo por La Masía y fue a parar a Reino Unido. Hasta que cogió un vuelo directo a la Ciudad Deportiva de Getafe. Hoy, desde casa y con Pobla FM, os presento a la última incorporación del juvenil A azulón, Guille Amor

Desde que con cuatro años empezó a darle patadas a un balón en la ciudad deportiva azulgrana y fue escalando en las categorías inferiores del club, Guille supo que el fútbol era su gran pasión. Descubrió que quería dedicarse a ello profesionalmente; y que, si no pudiera darse el caso, seguiría jugando en sus ratos libres y se dedicaría a algo relacionado con el mundo del deporte. 

Dentro del campo, un jugador muy técnico y ofensivo. Fuera, un chico empático, independiente, ordenado y tranquilo. Lejos de su Barcelona natal, aprovecha el tiempo libre que le deja el fútbol para hacer la compra y cocinar, ordenar la casa y estudiar un curso de preparación física, nutrición y psicología deportiva. 

En esta etapa en la capital del sur, tiene más tiempo libre que durante su escala en Reino Unido. Entonces pasaba la mayor parte del tiempo en la escuela deportiva, donde desayunaba, entrenaba, iba al gimnasio dos veces al día, comía y veía vídeos tanto del equipo como del rival de cada semana. 

Guille es fiel admirador de Thiago Alcántara, aunque su verdadero referente tiene su misma sangre, su padre, Guillermo Amor. El actual director de relaciones institucionales y deportivas y responsable del fútbol formativo profesional del FC Barcelona fue futbolista, y jugaba en la misma posición que su hijo. Es por ello que Guille escucha con verdadera devoción todos y cada uno de sus consejos. 

Sueña con llegar al primer equipo del Getafe CF y trabajar a las órdenes del entrenador de moda, José Bordalás. Es imposible no ser capaz de reconocer el buen trabajo que está realizando el técnico azulón con sus jugadores y cómo se deja el alma en cada partido.

Nunca podrá olvidar la cantidad de recuerdos bonitos que guarda de su etapa en el fútbol base blaugrana. Torneos, ligas, viajes y muchos goles en el fondo de la red de la portería rival. Todos, los ya marcados y los que tiene la oportunidad de anotar hoy en día, van dedicados a su abuelo, Antonio Torres. Falleció cuando Guille era pequeño, pero fue jugador profesional del FC Barcelona en los 70. Llegó a compartir vestuario con futbolistas como Cruyff. A nuestro protagonista le hubiese encantado compartir con él muchos más momentos y experiencias del mundo del fútbol.

Dedicarse de manera profesional al fútbol te enseña muchos valores positivos en tu día a día, como el respeto, la humildad, la capacidad de sacrificio, la importancia del trabajo en equipo y la perseverancia. Representar al Getafe CF y defender su característico color azul es para Guille y todos sus compañeros un orgulo incalculable.

Toda la plantilla del juvenil A azulón es una piña y, a la hora de competir, van todos a una en los partidos. Antes de un encuentro, Guille no es de esos futbolistas supersticiosos o con grandes manías. Aunque sí le gusta llegar al campo escuchando música e imaginar posibles acciones que puedan ocurrir durante los 90 minutos más importantes de la semana.

Cuando el estado de alarma nos deje salir a la calle y pueda volver la competición más mágica del fútbol base, el juvenil A del Getafe CF tiene como objetivo ganar todos los partidos que quedan y conseguir los 15 puntos que aún están en juego.

En el último año antes de dar el salto al fútbol profesional, donde se encuentran Guille y sus compañeros, es muy importante ser fuerte mentalmente. No sirve de nada ser muy bueno en el campo y luego no tener la cabeza en su sitio o la confianza necesaria en uno mismo. 

Con Gary al frente del juvenil A azulón, no hay duda de que todo el vestuario tiene en el técnico un buen referente del que aprender. Es un entrenador muy cercano con sus jugadores, les ayuda en todo lo que necesitan. Se puede hablar mucho con él. En el campo, le gusta que su equipo tenga el balón, pero también que ataque siempre que tengan ocasión. Pero lo más importante, que sean un equipo, dentro y fuera del terreno de juego. 

Poco queda para dejar atrás su etapa como juvenil. Y el objetivo de Guille está muy claro, llegar a ser futbolista profesional, como su padre y su abuelo. Con dos ejemplos tan claros en casa, tiene los mejores apuntes para llegar a conseguirlo. 

 

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