El Real Madrid mantiene su racha de victorias al imponerse 3-0 al Unión Adarve.
La jornada 5 de la División de Honor llegaba a Ganapanes, y desde horas antes del partido ya se respiraba el ambiente de una gran cita en el barrio Del Pilar.
El líder actual del Grupo 5 de la División de Honor, el Real Madrid, con 12 puntos, se enfrentaba al Unión Adarve en un partido que despertaba cierto morbo, tras la contundente victoria por 4-2 que los “Lobos” lograron como locales ante los merengues la temporada pasada.
Con un estadio lleno, el árbitro Alin Nicolae dio el pitido inicial de un encuentro que, desde el primer momento, fue controlado por el Real Madrid. A pesar de este dominio en los primeros compases, el equipo de Arbeloa no lograba generar oportunidades claras, siendo una superioridad más territorial que verdaderamente amenazante para el Unión Adarve.
Si hubo un jugador que destacó a lo largo de los 90 minutos fue el lateral derecho del Real Madrid, Jesús Fortea, quien ofreció una auténtica exhibición en Ganapanes. Tanto con balón como sin él, estuvo impecable. Para la defensa del Unión Adarve fue prácticamente imposible frenar sus constantes incursiones por la banda.
De sus pies nació la asistencia para el primer gol del equipo blanco. El lateral español realizó una potente conducción prácticamente desde el centro del campo, que culminó con un centro raso milimétrico desde la línea de fondo, el cual Jaime Barroso logró interceptar y enviar al fondo de la red en el minuto 14.

Los locales estaban cometiendo el error de intentar hilvanar las jugadas con demasiada prisa, sin darle la pausa necesaria, lo que provocaba que perdieran el balón con frecuencia y en zonas peligrosas. La estrategia que les había funcionado en otros partidos, de optar por un juego directo a través de balones largos que su delantero Emmanuel bajaba, no dio resultado esa tarde. En gran parte, esto se debió a la brillante actuación de Víctor Valdepeñas, quien ganó la mayoría de los duelos frente a los atacantes del Unión Adarve.
El segundo gol del Real Madrid no tardó en llegar, y esta vez fue gracias al jugador del Adarve, Daniel Rodríguez, quien, en un intento de despejar un tiro libre ejecutado por Daniel Yañez, terminó marcándose un gol en propia puerta en el minuto 21. Este error añadió otro clavo al ataúd del equipo dirigido por Alberto Miñambres.
Este gol solo sirvió para incrementar la superioridad del Madrid, que no pudo concretar el tercer tanto gracias a la gran actuación del guardameta de los “Lobos”, Lucca. En el minuto 23, realizó una intervención espectacular al desviar el disparo de Yañez con una mano salvadora.
El primer tiempo concluyó con una victoria parcial del Real Madrid por 0-2.
Los segundos 45 minutos transcurrieron en un ambiente enrarecido, marcado por la creciente tensión entre los jugadores y el cuerpo técnico de ambos equipos. En una ocasión, el árbitro se vio obligado a detener el encuentro para advertir al técnico blanco, Álvaro Arbelo, sobre sus reiteradas protestas.
El equipo de Chamartín no tardó en marcar el tercer y último gol del partido. Tras un córner ejecutado de manera maravillosa por Pol Durán, Roberto Martín interceptó el balón con un remate directo, ajustándolo al máximo y batiendo al guardameta del Adarve en el minuto 55.
Cuando el Unión Adarve parecía más tranquilo debido al cansancio acumulado y con un Real Madrid que había disminuido el ritmo tras su amplia ventaja, Nicolás Tristán llegó tarde a una acción dentro del área, cometiendo penalti sobre Roi Torres en el minuto 90.
El penalti fue ejecutado por Fortea, pero Lucca logró detenerlo de manera espectacular, adivinando la trayectoria del balón y realizando una gran estirada.
Tras esta acción, el partido llegó a su fin. Esta derrota deja al Unión Adarve con 7 puntos en la tabla liguera, ocupando la octava posición.



