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Antonio Ledesma, el "Tragamillas": 'Mi reto es no colgar nunca las zapatillas'
Antonio Ledesma, el "Tragamillas": 'Mi reto es no colgar nunca las zapatillas'
Es todo un referente en el mundo del atletismo

Antonio Ledesma, el “Tragamillas”: ‘Mi reto es no colgar nunca las zapatillas’

40 años, 100.000 kilómetros, 400 trofeos y más de 70 maratones después, sigue dando las gracias cada vez que le llaman de un medio de comunicación. Hoy conocemos a Antonio Ledesma , el 'Tragamillas' que habla casi más rápido de lo que corre.

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Los que le conocen dicen de él que es pausado, cariñoso y con una vitalidad que ya quisieran muchos. Razón no les falta. Tiene un aspecto muy característico y, desde sus inicios, le acompaña una cinta en la cabeza pero no sabe quién se la regaló.

Con 70 años (14 lustros como él dice si le preguntan por su edad) y un espíritu joven e incansable ha hecho del deporte su forma de vida. Se ha convertido en el referente de muchos de los aventureros que se inician en el atletismo.

¿Qué es para Antonio Ledesma el atletismo?

Es una forma de vida. Podría decirte que es como un alimento. Sin él no podría seguir viviendo

¿Por qué empezó a entrenar?

Yo siempre tuve un amor por el deporte enorme. Lo que pasa es que hace tantos años por los pueblos sólo se practicaba el fútbol o el ciclismo. El fútbol no me gustaba porque hay golpes y mi concepto del deporte es un poquito diferente. Sí hice algo de ciclismo porque era más noble, no tenía que enfrentarme físicamente con nadie. Nada más que con la bici y un terreno. Luego ya corría incluso con los amigos, después del trabajo. Veía a Mariano Haro, en sus inicios, y me gustaba. Llegué a hacer una apuesta con uno de mis amigos por correr. Todavía no existían las carreras populares.

¿Cuántos kilómetros ha recorrido desde el primer día que se puso las zapatillas?

No lo tengo memorizado. Pero sí tengo un diario desde el primer día que empecé a correr. Apunto los kilómetros que corro, la rutina de entrenamiento que hago, las pulsaciones que doy al minuto de terminar y pasados tres minutos. También apunto las pruebas que hago, dónde son, las distancias, si obtengo premio en mi categoría o en la general… Pero vamos, son bastantes más de 100.000 kilómetros.

¿Qué supone para usted ser toda una institución dentro del atletismo?

Para mí supone una continuidad de lo que empecé hace 40 años porque me gustaba, por calidad de vida. Me veo en la obligación de seguir siendo igual. No quiero defraudar a la gente que siente algún tipo de admiración por mí.

¿Dónde guarda todos los trofeos y medallas que ha recibido?

Vivo en un dúplex y todas las paredes están forradas de trofeos. No están colocados porque no hay espacio posible. Supero los 400 trofeos con facilidad. Aparte de las medallas, premios y esas cosas.

¿Tiene algún ritual antes de cada carrera?

Rituales no tengo ninguno. Cuando afronto una carrera, sobre todo de maratón, tanto de montaña como de asfalto, el día o los días de antes me siento un poco nervioso. Pensé que cambiaría algún día pero no. Salgo a disfrutar cada carrera.

Ha corrido maratones en muchos sitios. ¿Cuál ha sido la que más le ha marcado?

He estado en muchos países pero el que más me impactó fue el maratón de Nueva York, que me invitaron. Quizá fue por estar en un país tan lejano. Cuando estaba corriendo me parecía que estaba muy cerca de casa porque había cantidad de ánimos en castellano. Y además por la organización y la cantidad de personas. Los 42 kilómetros eran prácticamente un pasillo de gente.

¿Cuáles son las carreras más difíciles?

Las maratones duras son las de montaña. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid puedes pasar por picos desde 800 hasta 1.400 metros. Eso es durísimo porque requiere más esfuerzo.

¿De dónde viene el nombre de ‘Tragamillas’?

Fue a raíz de una apuesta con unos amigos en una carrera. Se me empezó a llamar ‘Tragamillas’ por la cantidad de kilómetros que hacía.

¿Cuál fue la vez que más tiempo estuvo corriendo?

En mis tiempos de correr, correr, lo que se llama correr, estaba en la Federación de la Comunidad de Madrid de carreras de montaña. La carrera fue en la zona de Castellón. Era maratón y media, un total de 65 kilómetros. Estuve casi ocho horas corriendo.

¿Ha cumplido todos sus sueños dentro del atletismo?

Si me ha quedado algo por lograr sería haber ganado una carrera grande. Sobre todo en montaña que estuve muy cerca. Pero bueno, ya me he conformado.

¿Se propone algún reto antes de colgar las zapatillas?

El reto lo tengo todos los días, que es salir a entrenar. Pero mi reto es no colgar nunca las zapatillas. No pienso hacerlo.

¿Qué sacrificio supone dedicarse al atletismo?

Esto es algo bastante duro, bastante desagradable.. Sin embargo, las compensaciones que tiene son enormes. Pero claro, hay que tener la cabeza muy fuerte para salir a entrenar un ratito todos los días. Yo lo hago seis días a la semana. Sólo paro los sábados porque hay que descansar un día. Descanso el sábado porque o bien compito el domingo o porque el entrenamiento es un poco más largo o más grande.

¿Qué consejo le daría a la gente que se inicia en el atletismo?

El consejo que les puedo dar es primero que lo hagan por salud porque esto es una fuente de salud tremenda. Lo puedo decir por experiencia. Llevo más de 40 años corriendo y no tengo ningún problema, amén de las lesiones que se pueden tener por practicarlo. Es una forma de conocer otra gente, otros sitios, otros mundos que, probablemente, no conocería. Ante todo es por salud. Siempre te va a alejar un poco de otras malas costumbres

 

 

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