El Real Madrid logró su novena victoria en los últimos diez partidos tras imponerse a Zalgiris Kaunas en un partido donde su defensa fue clave. A lo largo de tres cuartos, el equipo dejó a Zalgiris con solo 38 puntos y un pobre 2/17 en triples. La remontada madridista comenzó en el segundo cuarto, con Andrés Feliz y Serge Ibaka como protagonistas, quienes tomaron el relevo de Campazzo y Tavares en un tercer partido de la semana y cuarto en diez días. El Real Madrid mostró una gran imagen, destacando por su cohesión y respuesta a las críticas externas, consolidando su buen momento de forma y trabajo en equipo.
El Real Madrid volvió a jugar. Apenas han pasado 48 horas desde que nos encontramos en estas páginas y volvemos a repasar una nueva jornada de baloncesto para los chicos de Chus Mateo. Nada menos que el cuarto partido del año en 10 días, el tercero en apenas cinco días. Un calendario salvaje que es uno de los peores enemigos para un equipo corto en efectivos y que está condicionado a luchar y ganar en cada encuentro. Tras vencer la semana pasada a Bayern Múnich, el Real Madrid regresaba a la Euroliga para enfrentarse a Zalgiris Kaunas (8º 10-9) que fue el último equipo en vencer a los blancos cuatro partidos atrás en el Movistar Arena tras una floja segunda parte. Ahora los blancos están en una mejor dinámica tras derrotar en apenas 48 horas a Baskonia con exhibición de Musa y a Coviran Granada remontando 15 puntos en la Liga Endesa. Cuatro partidos en 2025, cuatro victorias que hacían animarse al equipo y aficionado madridista pero que no podemos dejar caer en el olvido que, el de ayer, era el cuarto partido en siete días y el cansancio iba a ser otro verdadero problema para aguantar los próximos partidos.
Han vuelto a aparecer rumores de nuevos jugadores para reforzar la plantilla en los próximos días. Sin tener nada de información, espero que así sea, pero de momento a Chus Mateo le toca trabajar con los 12 jugadores que hoy en día tiene hábiles para competir. Facundo Campazzo, Xavier Rathan-Mayes, Dzanan Musa, Eli NDiaye y Edy Tavares formaron el quinteto inicial para e enfrentarse a Zalgiris Kaunas. Un primer cuarto verdaderamente extraño. Primero porque en menos de dos minutos vimos dos pérdidas por equipo, una técnica a Trinchieri que no le avisaron a la primera, pero sí a las demás y un 0-5 de parcial en 92 segundos que prometía para el Real Madrid. Pero curiosamente el marcador no se volvió a mover hasta que Giedraitis anotaba la primera canasta lituana en el minuto 3 de partido. Fue un triple, una estadística que terminaría siendo fundamental en el devenir del partido. Un inicio desproporcionado con errores en el tiro y muchas pérdidas de bola que anunciaban el 10-9 para Zalgiris Kaunas en el minuto 5 de partido. Y entonces llegó un autentico vendaval de triples de Zalgiris, nada menos que 3/4 en triples para lograr un parcial de 9-2 en solo dos minutos que hacía peligrar el partido debido a la mejor intensidad física que traían los lituanos. El Real Madrid intentó solucionarlo desde su segunda unidad que tan buen partido resolvió en Granada pero llegaron demasiado tarde y se encontraron con otro increíble parcial de 7-4 para colocar el definitivo 26-15 para Zalgiris Kaunas al final del primer cuarto. Demasiada ventaja para tan errático inicio de ambos equipos, pero el parcial de 16-6 en cinco minutos con cuatro triples lituanos, fue la chispa que incendió la llama en el marcador.
Mal inicio del Real Madrid con solo 15 puntos con un 33% en tiros de campo, un peligroso 0/7 en triples y tan solo una asistencia con cuatro pérdidas de balón. Minutos que recordaban algún cuarto de Granada y que exigía respuesta a pesar del esperado cansancio en las piernas. Y nuevamente se ponía el ojo en la segunda unidad del Real Madrid que tantas críticas ha recibido durante la temporada y que el miércoles en Granada solo recibió silencio administrativo tras su buen encuentro. Andrés Feliz, Sergio Llull, Alberto Abalde, Mario Hezonja y Serge Ibaka buscarían repetir el 60% de los puntos anotados por reservas ante Coviran Granada. Y el efecto continuó con un 0-7 de parcial con dos canastas trabajadas de Serge Ibaka que ha vuelto a recuperar su posicionamiento de cinco suplente superando a los defensores de Zalgiris Kaunas que se mostraron impotentes ante el congoleño. Tres minutos tardaría en anotar Zalgiris Kunas en el segundo cuarto que vio como su acierto en el triple descendió de manera inmediata. Un parcial de 2-13 colocaba el 28-28 en el minuto 15 de partido con 7 puntos de Ibaka y 3 de Andrés Feliz que daban su merecido descanso a Edy Tavares y Facundo Campazzo. El comentado parcial dio vida al Real Madrid que manejaba la defensa a su antojo dejando a su rival en un 20% en tiros de campo en el segundo cuarto y con la segunda unidad en pista. De acuerdo que en ataque tampoco el Real Madrid era fiable, pero tras recibir 26 puntos en un cuarto, dejar a su rival en 8 puntos el cuarto siguiente es motivo de satisfacción defensiva. Solo los tiros libres ponían a Zalgiris Kaunas de nuevo por delante pero un 0-5 de parcial en 48 segundos colocaría el definitivo 34-35 para el Real Madrid al descanso. Ahora sumas 20 puntos en ataque con un 43% de acierto, pero lo mejor estuvo en defensa con 8 puntos recibidos y el comentado 20% en tiros de campo recibido.
A lo que hay que sumar el 0/5 en triples de Zalgiris tras sus 6 anotados en el primer cuarto amen de las 4 pérdidas de balón sufridas y todo ello conseguido ante la defensa de la segunda unidad del Real Madrid. Empezaba un partido nuevo pero con la mala noticia de que Edy Tavares se llenaba de faltas personales durante el tercer cuarto lo que le producía ser menos amenazante de lo deseado. De ello se quiso aprovechar Loonie Walker que tuvo que trabajarse sus tiros debido a la gran defensa de Rathan-Mayes primero y Alberto Abalde después. Un 5-0 de parcial lituano, volvía a dejar a Zalgiris Kaunas por delante en el marcador pero que vio como Dzanan Musa anotaba 7 puntos consecutivos para devolver la ventaja 43-47 al Real Madrid en el minuto 25 de partido. Y es que el bosnio anotaba 9 puntos en este cuarto, por 8 en toda la primera mitad y destrozaba las ilusiones de un Zalgiris Kaunas que seguía sin ver aro y mucho menos desde el triple con el 1/8 conseguido en el tercer cuarto. Pero ni la cuarta falta personal de Tavares ni las cinco faltas señaladas al Real Madrid en cinco minutos permitieron algo de ventaja a Zalgiris. Ya que un parcial de 2-8 en solo tres minutos que lanzó a los blancos con un juego muy directo a pesar de su apretado calendario para conseguir el 46-55 para el Real Madrid al final del tercer cuarto. De nuevo 20 puntos anotados por los blancos que no tuvieron un especial acierto ofensivo pero que lograba frenar las acometidas lituanas que anotaron 12 pírricos puntos. Y además sin Tavares, que cometió su cuarta falta personal en el minuto 25, con Campazzo anotando 8 puntos en 19 minutos y todo eso porque aparecieron en liza Serge Ibaka con 10 puntos en 15 minutos y Andrés Feliz con solo 3 puntos, pero con un buen manejo de balón sin cometer errores.
Cierto, volvíamos a hablar de la segunda unidad. Pero no en plan ofensivo (eso era para Musa y Hezonja) sino para la defensa. Porque Zalgiris volvía a perder cuatro balones en este tercer cuarto. Los 20 puntos anotados por el Real Madrid en el tercer cuarto, era la respuesta a los 20 puntos anotados por Zalgiris en los dos cuartos anteriores. Y si sois fieles a este programa, conoceréis las veces que hemos criticado al Real Madrid en su zona defensiva pero ayer noche creo que fue la guinda de la victoria holgada que lograron los blancos. Ya fuese casualidad, la segunda unidad volvió a tomar forma en el último cuarto del partido y mientras buscábamos datos y condicionantes para que el Real Madrid lograse la victoria, dos triples consecutivos acompañado de dos rebotes ofensivos permitió un 0-6 de parcial en 69 segundos que rompió el partido. Y si todo eso os pareciese poco, la segunda unidad dejó sin anotar a Zalgiris Kaunas casi cuatro minutos cuando el parcial aumentaba a un increíble 0-13 en esos cuatro minutos con un esplendido Eli NDiaye con 6 puntos y 11 de valoración solo en este cuarto. No se relajó el Real Madrid pese a jugar su tercer encuentro fuera de casa en apenas cinco días. Looney Walker anotaba el primer triple de la segunda parte de Zalgiris Kaunas a falta de tres minutos y sirvió para bajar su diferencia de los 20 puntos de ventaja que había endosado un Real Madrid que ahora sí conseguía 28 puntos anotados con la feliz noticia del acierto de Campazzo con 7 puntos y 5 para Andrés Feliz que terminó disfrutando de 21 minutos en un partido que se llevaron los blancos por 64-83 con los 17 puntos logrado en 16 minutos por Dzanan Musa y una excelente actuación de Serge Ibaka con 13 puntos y de Andrés Feliz con 9 tantos en 21 minutos, reivindicándose por las críticas y dudas vertidas hacia sus personas en la temporada. Es la novena victoria en los diez últimos partidos de un Real Madrid donde ganan todos y pierden todos.












