En una temporada atípica, con Madrid y Barça atípicos, la defensa fue fundamental en el transcurso del partido. Ninguno de los dos equipos llegaron al 40% de acierto en tiros de campo. Un clásico que volvió a diferenciar Facundo Campazzo anotando 14 de sus 17 puntos en la segunda mitad. Excelente actuación de Mario Hezonja y de Edy Tavares con una enésima lesión de Gabriel Deck en su pierna izquierda. Los blancos, cerca de cerrar su pase a la Copa del Rey son terceros a una victoria de los dos líderes en la Liga Endesa.
El año 2024 se acaba y la Liga Endesa tiende a regalarnos siempre un clásico por Navidad. Sería el tercero de la temporada y el primero a disputarse en el nuevo conocido como Movistar Arena. Cuando se hizo el calendario, pocos podíamos averiguar que los dos equipos llegarían con un balance tan poco habitual en estas fechas. El Real Madrid contaba con 18 victorias y 14 derrotas en 32 partidos, mientras que el FC Barcelona sumaba 16 victorias y 15 derrotas en 31 partidos disputados. Es decir, 29 derrotas en 63 partidos disputados y alejados de los primeros puestos de las clasificaciones. Los blancos, al menos, eran terceros en Liga Endesa tras su derrota in extremis contra Valencia Basket y lograba varias semanas después un puesto en Play-in de la Euroliga tras batir el pasado jueves al Alba Berlín con Sergio Llull como protagonista. Pero el Barça no estaba mucho mejor. Cinco derrotas en los últimos nueve partidos de Liga Endesa y dos victorias y siete derrotas en los últimos nueve partidos de Euroliga, En ambas competiciones, su puesto de Playoffs no esta para nada asegurado. Pero un clásico siempre es un partido diferente, incluso a lo que se refiere al tercero en la presente temporada.
En los dos anteriores, la victoria fue madrileña con Facundo Campazzo liderando tanto en el encuentro de la Supercopa con 33 de valoración y en el encuentro de Euroliga jugado en Barcelona forzando la prórroga con otros 32 de valoración. De nuevo Eli NDiaye causaba baja en el Real Madrid que volvería a tirar de sus “dos treses” como cuatros para el partido de anoche. Facundo Campazzo, Xavier Rathan-Mayes, Dzanan Musa, Gabriel Deck y Edy Tavares formaron en el quinteto inicial de Chus Mateo. En los primeros minutos estuvo más acertado el FC Barcelona, cerrando todos los posibles agujeros en la zona y forzando a lanzamientos triples a un Real Madrid que no tuvo suerte desde la línea. Pero por el otro lado, los blancos defendían con más agresividad y lograron forzar tres pérdidas de balón del FC Barcelona que aprovecharon para el 10-7 para el Real Madrid en el minuto 5 de partido. Costaba anotar, tanto por las buenas defensas de ambos equipos como por los paupérrimos porcentajes en ataque. Estos minutos fueron propiedad del Barça gracias al 44% en tiros de dos del Real Madrid, pero los 8 rebotes, 0 pérdidas y 3 recuperaciones del Real Madrid fue aprovechado por los blancos con un parcial de 11-3 en tres minutos con un triple final e inverosímil de Mario Hezonja para el definitivo 21-15 para el Real Madrid al final del primer cuarto. No fue el mejor cuarto de los blancos, pero anotaron 21 puntos con cuatro triples y un entonado Dzanan Musa autor de 5 puntos 2 rebotes y 2 asistencias.
No fue un gran cuarto anotador por el 42% en tiros de campo pero sí muy productivo en defensa con 3 robos y ninguna pérdida, algo que en partidos de éste calibre es muy importante. Pero no podemos olvidar que el Real Madrid sigue teniendo problemas en su juego, tiene complicado competir al 100% cuarenta minutos. No es obligatorio, pero sí necesario para disfrutar de un partido plácido. No muy diferente estaba el FC Barcelona, solo 15 puntos en un cuarto teniendo mejor porcentaje que su rival y que vio pasar más de cinco minutos sin que otro jugador que no fuese el recuperado Chimezie Metu anotase una canasta. Pero para el Real Madrid la cosa era peor, porque apenas anotaba un triple en cinco minutos de juego del segundo cuarto que provocaba un parcial de 14-3 ante los azulgranas que le devolvieron el parcial con hasta un 0-10 en cuatro minutos que pusieron a los visitantes en cabeza hasta el triple de Alberto Abalde para el 27-25 para el Real Madrid en el minuto 15 de partido. Exactamente, dos canastas y dos triples fue la aportación madridista en cinco minutos del segundo acto. Ya fuese con la segunda unidad o con la entrada de nuevos titulares, al Real Madrid le costaba mantener el ritmo anotador del FC Barcelona. Porque los azulgranas se situaban por delante en el marcador con un sensacional Jabari Parker pero muy poco acompañado. Entre el de Illinois y Satoransky lograron 12 de los 16 puntos del Barça que siguieron siendo mejores que los pírricos 15 puntos anotados por el Real Madrid en un 28% de acierto en el cuarto. Pero nuevamente, el apagón blaugrana. Ahora fue un 7-0 en tres minutos para el Real Madrid que se marchaba 36-31 por delante al descanso. 0 puntos del Barcelona en tres minutos en un cuarto que alcanzaba un 37% en tiros de campo, mientras que en el Real Madrid chirriaba a los ojos el 2/10 dentro de la zona. Una primera parte que dejaba a las claras el mal momento de los dos equipos. Ninguno llegaba al 40% en tiros de campo y superaban ampliamente los 20 rebotes.
Esta claro que un Real Madrid vs Barcelona siempre es diferente y que, cuando han jugado miles de finales, el ataque y la calidad han sido determinantes para cualquiera de los equipos. Pues anoche, debíamos fijarnos en las defensas. Y en la primera parte era mejor el Real Madrid con apenas dos pérdidas de balón y cinco recuperaciones por las siete pérdidas blaugranas por dos recuperaciones. Es una estadística nunca esperada en un clásico el cual se esperaba mucho más anotador. Y los dos equipos cumplieron en el tercer cuarto, superando los 20 puntos por cuarto y los 40% de acierto en el tiro. Y en clave Real Madrid, la orquesta fue amenizada por Facundo Campazzo que se había quedado en 3 puntos y 2 de valoración al descanso. Y es que los blancos enseñaron su mejor juego hasta la mejor jugada del partido que pudo ser la más trágica por la lesión de Gabriel Deck para el 45-36 para el Real Madrid en el minuto 24 de partido. El argentino sintió un dolor en la parte trasera de su pierna izquierda lo que le hizo irse por su propio pie a los vestuarios. Este hecho produjo una nueva reacción del FC Barcelona donde Jabari Parker tuvo por fin la ayuda de Kevin Punter, aunque el Neoyorquino se tuvo que trabajar todas sus canastas y no lograban detener el apetito de Campazzo (7 puntos) y Mario Hezonja que se unieron a Edy Tavares para detener el avance catalán hasta el triple definitivo de Juan Núñez que dejaba el definitivo 57-51 para el Real Madrid al final del tercer cuarto. Lo dicho, mejores porcentajes en ataque y con Campazzo y Parker cogiendo los mandos de sus respectivos equipos.
Pero desgraciadamente, el final de 2024 no va a ser recordado por los dos gigantes españoles. Y como intuíamos al descanso, el partido se iba a solucionar más bien por las defensas que por los ataques. Porque la calidad de Campazzo y Parker es enorme pero no pueden ganar un partido por ellos solos. Y el último cuarto fue terrible en este sentido. Apenas un 8/35 entre los dos equipos en tiros de campo, siendo lo más terrible el 2/18 en tiros de dos, en unos equipos que tienen a Tavares, Hernagómez, Vesely o Usman Garuba. El partido tenía más tensión que juego y ya nos iba dando sensaciones que el ganador sería quien tuviese una mejor racha al final del partido. Sirva que dos triples consecutivos de Jabari Parker colocaba el 63-63 en el minuto 35 tras un parcial de 1-8 en tres minutos de juego que enmudeció a la afición madridista que veía nuevamente a su equipo plomo en ataque. Definitivamente el parcial llegó a ser de 3-12 con 3/3 en triples de los azulgranas que remontaron anotando en 10 minutos casi los mismos puntos que en la primera mitad. Pero cuando todo parecía perdido, cinco puntos de Facundo Campazzo devolvieron el parcial con un 8-1 a su favor para el definitivo 73-71 para el Real Madrid ante un FC Barcelona que tuvo la última pero esta vez el triple no quiso entrar. Un mal partido entre ambos transatlánticos no llegando al 40% de acierto y superando los 40 rebotes. Por eso se llevó el partido el mejor equipo defensivo, como son los 6-2 en robos para el Real Madrid igual que las 6-9 en pérdidas. Los dos equipos siguen lejos de su mejor nivel pero ahora cualquier victoria es considerada de oro.












