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Liga Endesa Final Partido 2: FC Barcelona (1) 71 Real Madrid (1) 69

Echando una Manita

Un nuevo escándalo arbitral, impide al Real Madrid luchar contra el FC Barcelona con las mismas armas y se queda con las ganas de llegar invicto a los partidos de Madrid del fin de semana. Una discutida falta de Tavares sobre Higgins vuelve a calentar los ánimos de la afición merengue. Yabusele y Tavares fueron los mejores de un Real Madrid muy desacertado en el triple. Mirotic con 20 puntos en la segunda parte, mantiene vivo al Barça. Mañana tercer partido en el WiZink Center.

Tras su inexplicable victoria del pasado lunes, el Real Madrid volvía al Palau Blaugrana para intentar dejar la Liga Endesa muy a tiro para los partidos del WiZink Center. Inexplicable, porque han pasado 48 horas y todavía no entiendo como el Real Madrid pudo llevarse la victoria del primer partido sin su entrenador habitual, sin bases, contra un FC Barcelona de uñas y con el esperado dominio arbitral de las grandes fechas. Porque, aunque saquemos los números a la luz, cabe destacar que esos 40 minutos se hicieron sin la dirección habitual del Real Madrid. Por eso mismo, mantenía abiertas las opciones habituales y esperadas ya descritas en casi todas las crónicas de los clásicos. Quería ver la reacción del FC Barcelona al varapalo del primer partido, el aguante del Real Madrid tras su brillante partido y tenía claro que el factor arbitral iba a ser muy importante, aunque no esperaba que “se les fuese de las manos”. Confirmada la desgraciada lesión de Anthony Randolph, Eli Ndiaye era el elegido por Chus Mateo para cumplir con el roster de doce jugadores. En el FC Barcelona volvía Sertac Sanli con su maltrecho tobillo, pero avisándonos de lo que se vería en el partido.

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Es una final, es un Playoff al mejor de 5 partidos y se juega en España. Tan solo iban 0-1 en la eliminatoria y era clarísimo que sí el Real Madrid querría repetir el golpe debía hacerlo mucho mejor que en el primer partido. Porque uno ya empieza a ser veterano y sabe como puede terminar esto. Pero para empezar, Chus Mateo eligió el mismo quinteto del primer partido, con Adam Hanga, Fabien Causeur, Gabriel Deck, Guerschon Yabusele y Edy Tavares. Y el partido comenzó con el mismo ritmo del primer día, salvo por el acierto exterior donde los blancos apenas anotaron uno de sus nueve intentos en el primer cuarto. Pero por lo demás, continuaba la gran defensa blanca que no permitió punto alguno blaugrana hasta los tiros libres que lanzó Cory Higgins. Tiros libres, por cierto, que en el Real Madrid lanzó Deck en el minuto 3 de partido los dos únicos lanzamientos desde la personal de todo el Real Madrid en la primera parte, segundo cuarto incluido. Hasta ese momento 0-8 para el Real Madrid con Gaby Deck y Yabusele como estiletes ofensivos. Y es que tuvimos que esperar 5 minutos y medio hasta ver la primera canasta en juego blaugrana para dejar un claro 4-12 en el minuto 5 de partido. A partir de ese momento llegaron las cosas extrañas que aparecen siempre en “tiempo de playoffs”. Sergio Llull, que volvía a jugar una semana después de su lesión, vio su vuelta interrumpida con dos faltas en minuto y medio que aprovechó el FC Barcelona con su 3/4 en tiros libres. Os contamos los tiros libres, puesto que el equipo blaugrana necesitó de ellos para sumar puntos, tras las 4 escasas canastas anotadas en el primer cuarto. En cambio el Real Madrid tuvo mejor fortuna desde la zona y con un 60% se marchaba al final del primer cuarto con ventaja 13-17. Primer cuarto nada que ver con el del primer partido y donde el máximo anotador del partido eran Yabusele y Deck con 4 tantos cada uno.

Partido a pocos puntos y a muchas faltas. El factor arbitral se empezaba a calentar con 9 faltas sancionadas en el primer cuarto cuando apenas fueron 13 las señaladas en toda la primera parte del primer partido. En lo referente a baloncesto, la defensa del Real Madrid volvió a estar enorme con apenas 13 puntos recibidos con un 36% en tiros de campo y hasta 4 pérdidas blaugranas por 1 de los madridistas. Con el segundo cuarto en juego, volvieron las dudas en el Real Madrid. Porque en defensa, bastante hacían por retener la intensidad agresiva del FC Barcelona, aunque tuvieron bien controlado al juego exterior con un 25% del triple blaugrana. Pero ofensivamente, el Real Madrid recordó al desacierto de la final de la Euroliga y volvía a anotar un solo triple en siete intentos, dejando su porcentaje en un pobre 2/16 12% en la primera parte. Pero el Real Madrid, seguía ahí. Y con las canastas de un enchufado Brandon Davies con el 24-24 en el minuto 15, con el famoso tiro libre repetido del pívot americano blaugrana que hacía el sexto lanzamiento desde la personal. El FC Barcelona remontaba y se colocaba por delante de un Real Madrid que anotaba un triste 1/9 en triples y vio como ni siquiera lanzaba un tiro libre en el segundo cuarto. Pero el Real Madrid seguía ahí, ante la incredulidad de Saras Jasikevicius que no se explicaba como su equipo, con un 47% en tiros de campo, no se distanciaba de un correoso Real Madrid. Y la razón se llamaba Guerschon Yabusele que tuvo que tirar de “pico y pala” para conseguir 6 puntos y 3 rebotes ofensivos y trabajarse el partido donde el Real Madrid hizo 0 asistencias en el cuarto. Un segundo cuarto que se cerraba con una espectacular acción de Cory Higgins para el 32-32 al descanso. Ahora era el FC Barcelona quien tenía mejores porcentajes, pero el Real Madrid seguía ahí con 10 puntos de Yabusele y 5 de Adam Hanga.

No era mal partido del Real Madrid, pero sí desacertado. Apenas un 36% en tiros de campo, con un paupérrimo 12% en triples y 2 asistencias. Pero los 21 rebotes y la única pérdida en toda la primera parte, llamaba a la ilusión del aficionado blanco que seguía creyendo en la victoria, porque su equipo seguía ahí. Quizás por el hecho de que el Real Madrid siguiese ahí, uno de los factores más habituales tuvo que aparecer de manera unánime. Primero apareció el talento de Nikola Mirotic para conseguir en este tercer cuarto (12), casi los mismos puntos que en el primer partido (13). Y con mucho mérito, ya que “solo” necesitó de tres tiros libres para conseguirlos. Pero el Real Madrid, seguía ahí. Porque ahora sí, el Real Madrid encontró su cuarto más cómodo, con 3 triples anotados y hasta 5 tiros libres intentados. Que decir tiene, que eran sus máximas en el partido hasta ese momento. Saras Jasikevicius continuaba fuera de sí, enojado con los árbitros que no pararon el juego tras un cabezazo entre Davies y Calathes y que únicamente se quedaron observándole con cara de estupor. Y es que el Real Madrid había logrado recuperar el mando en el marcador 43-46 en el minuto 25 cuando ya se había cumplido el bonus blanco, algo lejos quedaba el blaugrana. Y volvió Llull ante tanto tiro libre del FC Barcelona para anotar 5 puntos consecutivos en 3 minutos para contrarrestar tanto punto en tiro libre blaugrana. Pero estaba claro que una de las 9 faltas sancionadas al Real Madrid sería para Sergio Llull y la explosión del menorquín desapareció. Y el Palau se encendió, con un parcial de 9-2 cerraba el tercer cuarto con 56-54 para el FC Barcelona. No dejaba de ser gracioso, que el Real Madrid y el FC Barcelona habían anotado el mismo número de canastas en juego, pero el Barça se llevó el parcial gracias a sus 7 tiros libres.

Pero el Real Madrid seguía ahí. Y el Palau se rascaba la cabeza sin entender nada. El FC Barcelona había anotado 24 puntos, había tirado las mismas veces de tiro libre que de dos, con Mirotic desatado y con un Real Madrid donde sus hombres clave del primer día no estaban acertados. Pero su 53% en tiros de dos, ya decidió más que el intento triplista y por fin, haber lanzado algún tiro libre que diera confianza a los jugadores de Chus Mateo. Pues quedaban diez minutos para conocer el desenlace, aunque realmente, no hubo que esperar tanto. Primero porque pudimos contemplar cómo, tras un 5-0 de inicio, el Real Madrid volvió a estar encima del FC Barcelona con el trabajo bajo aros de Deck, Hanga y Yabusele. Hasta que en el minuto 33, un desafortunado golpe con la mano abierta de un desesperado Brandon Davies al mentón de Fabien Causeur, ante la “atenta” mirada de Pérez Pizarro amenazando de Flopping al jugador bretón, permitió a los azulgranas escaparse en el marcador hasta el 64-57 a falta de 7 minutos. En ese momento, terminó el partido. Con una falta técnica a Deck que nada tuvo que ver y que el arbitro manchego decidió obviar. Pero el Real Madrid, seguía ahí. Pese al acierto de Mirotic (8 puntos más en este cuarto) y al escándalo (habitual) arbitral, el Real Madrid con Yabusele y el incomprensible cambio de criterio arbitral, permitió a los blancos realizar un parcial de 0-8 e igualar a 65-65 en el minuto 35. Y llegaron los problemas con los relojes, con los resbalones en el parquet y con las faltas personales más vistas en combate de boxeo que en partidos de baloncesto para que el FC Barcelona mantuviese su ventaja hasta que a falta de 27 segundos, los señores colegiados señalasen una dudosa falta de Tavares sobre Higgins para, como no podía ser de otra manera, darle dos tiros libres para ganar el partido.

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Un partido que pudo ganar el Real Madrid en la última jugada pero el triple final de Fabien Causeur no quiso entrar, porque el Real Madrid seguía estando ahí, pese a la típica actuación arbitral que, por poco, no logra su objetivo de forzar un cuarto partido. Porque, en baloncesto, el Real Madrid fue muy superior, pero en nuestro querido deporte, no gana el mejor, sino el que tiene la mano ganadora. Mañana viernes, tercer partido de la final en Madrid y en el WiZink Center, para desempatar el 1-1 tras la victoria blaugrana de anoche.

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