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Playoffs Liga Endesa Final 4º Partido: Kirolbet Baskonia (1) 85 Real Madrid (3) 96

Héroes de Acero

¡Campeones de Liga Endesa! El Real Madrid se puso el mono de trabajo y supo colocar pieza a pieza, el camino directo hacia el título, superando todas las trabas que un gran Baskonia, le iba poniendo sobre la mesa. Los 27 puntos del MVP Rudy Fernández y los 17 - 10 en 3 minutos finales - de Facu Campazzo, determinates para que los blancos se lleven la cuarta liga en siete años. Año de doblete con Liga y Euroliga.

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La temporada más dura, trajo los mejores resultados. Algo totalmente inesperado con los numerosos problemas que han sufrido los jugadores de Pablo Laso. Nadie creía en ellos, nadie. Los más optimistas, esperaban pasar la temporada con un aprobado alto, mientras se fuesen recuperando los ausentes y terminar dignamente la temporada. Las lesiones de Sergio Llull y Ognjen Kuzmic, trajeron a Chasson Randle y Edy Tavares. Pero para las lesiones de Rudy y Ayón, se tuvo que buscar soluciones desde el vestuario, y es ahí donde es parte fundamental el cuerpo técnico. El Real Madrid, podría ser campeón de Liga Endesa, si era capaz de vencer por tercera vez consecutiva al Baskonia y lo más complicado, por segunda vez en el Buesa Arena. Todo parecía en contra de un equipo, que nuevamente luchaba por superar un 0-1 en contra. Como en los playoffs de la Euroliga contra Panathinaikos o como el -19 en el tercer cuarto, que tuvo contra el Barcelona en la final de Copa del Rey. Es difícil despegarse de nuestros miedos, pero es muy cómodo habituarse a lo bueno. Quizás la confianza madridista, fuese un error, pero ayer el Real Madrid tenía un plan, no muy vistoso, pero sí muy rentable.

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Baskonia por su parte, quería alargar la serie hasta el próximo viernes, en el WiZink Center. Todo pasaba por ganar anoche, por sacar sus mejores armas y por romperle el ritmo al Real Madrid, que parecía tener la serie controlada, desde el tercer cuarto del segundo partido. Pablo Laso repetía quinteto por tercer partido consecutivo. Un quinteto que había dado sus frutos en los partidos anteriores, pero que se demostró, que en esta plantilla, no hay titulares ni suplentes. Facundo Campazzo jugó 19 minutos, Jaycee Carroll 11 minutos, Jeff Taylor 7 minutos, Felipe Reyes 11 minutos y Edy Tavares 14 minutos. El objetivo de estos jugadores no era otro que presionar lo máximo posible el avance de Baskonia, quienes tenían la prioridad de mostrar sus garras desde el primer minuto de encuentro. No era extraño, por tanto, que Shengelia apareciese – 9 puntos 5 rebotes en los 3 primeros partidos – por fin, en este crucial partido. Pero los nervios agrietaron a ambos equipos, que no encontraban acierto al aro, en un partido sin apenas largas posiciones. Era evidente, que el 2-4 del minuto 3, venía dado por los nervios y las intenciones más defensivas que ofensivas de ambos entrenadores. El 3/12 en tiros entre ambos equipos, quizás nos hiciese ver un partido muy rácano en lo que a la anotación se refiere. Pero Baskonia sabía que ese rol no le valía para nada y decidió meterle una marcha más al encuentro con un 5-0 de parcial. Pero se encontraron en el primer cuarto con el mejor Campazzo de la serie, que a sus dos puntos, sumó cuatro asistencias en este periodo, que permitían mantener igualado el encuentro. Afortunadamente, los dos equipos despertaron y promediaban ya por encima del 53% en tiros de campo, pero un nuevo estirón de Baskonia, permitía un 6-0 en un minuto, para colocar la máxima ventaja, 21-14 para los locales en el minuto 8. Al menos los blancos, consiguieron cerrar el cuarto con un igualado 21-18. Por cuarta vez en esta final, el Real Madrid volvía a quedarse por detrás de Baskonia en el primer cuarto, pero las sensaciones eran buenas, aunque tenía demasiada notoriedad, el 0/4 en triples y ya las 5 pérdidas de balón. Jaycee Carroll, volvía a ser el estilete ofensivo del Real Madrid, con sus 6 puntos, oliendo cada vez más a MVP.

El descanso entre cuartos, recordó a Baskonia su verdadero objetivo y volvió a buscar balones interiores para Voigtman y Poirer. Pero en esta ocasión, ninguno de los dos centers del equipo vitoriano estuvo a la altura del partido final. Dos puntos para el alemán y cuatro para el francés, era poca renta para un equipo entrenado para dominar la pintura. Pero no era problema de Baskonia, sino acierto del Real Madrid, que supo perfectamente detener los ya conocidos y habituales pick & roll entre los bases y pívots blaugranas. Todo porque el Real Madrid se cambió el traje. Dejó en el hotel, el traje bonito, el frac con la pajarita negra y se puso el mono de obrero, de manitas, para hacer el trabajo sucio sobre todo en defensa. Todo cambió en tres minutos, con un parcial de 2-11, con 8 puntos de Rudy Fernández y dos recuperaciones madridistas. El equipo de Laso, estaba consiguiendo su objetivo, frenar las acometidas de Baskonia, e incluso ponerles nerviosos, mientras que en ataque, ahora sí, entraban los triples. El parcial empezaba a ser preocupante para los locales, que se veían 27-32 abajo en el minuto 15. Pedo Martínez buscaba soluciones y decidió meter en pista a Jayson Granger, inédito en esta final. No fue el revulsivo que el entrenador catalán esperaba, porque se encontraba enfrente con un desatado Rudy Fernández, que recordaba aquél joven jugador que se marchó a la NBA, consiguiendo 11 de los 14 puntos del Real Madrid en este segundo cuarto. Pero el carácter Baskonia y la emergencia de la situación, provocaba un nuevo acercamiento de los locales con 6 puntos de Granger y Beaubois. Pero desgraciadamente, Baskonia se encontró con un problema totalmente desconocido en esta serie, el arbitraje. Los locales, sintieron en sus carnes, un arbitraje turbio, donde los colegiados pitaban todos los manotazos que en los tres partidos anteriores, se les olvidaba sancionar. Eso provocaba, la rabia y la desconcentración de los jugadores de Baskonia, que veía como el como el Real Madrid seguía por delante en el marcador, con un Rudy Fernández totalmente encendido, con 17 puntos 4/5 en triples y 2 recuperaciones, en este segundo cuarto, que permitió irse al descanso con ventaja a los blancos 38-42. Los errores del comienzo, los arregló Rudy en este segundo cuarto con 17 – los mismos que Baskonia – puntos de los 24 de todo el Real Madrid en este cuarto. Un Real Madrid, que manejaba un 53% en tiros, con 16 rebotes y sobre todo, 6 recuperaciones de balón. Como dato, el Real Madrid promedia 7 recuperaciones de balón por partido en toda la Liga Endesa, así que, conseguir 6 en 20 minutos de toda una final, era una proeza.

Todo marchaba sobre ruedas para el Real Madrid, 4 arriba, con Rudy conectado y con una intensa defensa, que propiciaba nervios en el cuadro vitoriano. Pero esto es una final, el rival es nada menos que el séptimo mejor equipo de Europa. Un codazo involuntario de Felipe Reyes a Shengelia, provocaron los nervios y las distracciones del capitán de Baskonia, que no ayudaban a su equipo, sabedor del mal encuentro de Voigtman y Poirer. Con todo esto, un nuevo actor apareció en el Real Madrid. Facundo Campazzo apareció para pescar en río revuelto y anotar 5 puntos más a su estadística, asistiendo a Fabien Causeur y Gustavo Ayón, quienes aparecieron en este tercer cuarto para provocar una nueva máxima diferencia, 45-52 minuto 24. Pero el carácter de Baskonia es tremendo y Tornike Shengelia, no quería caer derrotado sin antes demostrar, que es el mejor cuatro de Europa. Sus 11 puntos en 22 minutos, era una declaración de intereses para liderar a su equipo, en busca del quinto partido. Pero a este Real Madrid, no le importaba tirarse al barro, mancharse el mono y seguir concentrado en que la serie no saliese de Vitoria. 10 rebotes 6 asistencias y 2 recuperaciones más, había que incluir en su estadística tras el tercer cuarto, donde los blancos, no permitían acercarse a menos de 5 puntos al cuadro vitoriano, demasiado acelerado, donde Pedro Martínez, no encontraba su quinteto ideal. Sin ser tan efectivo como en el cuarto anterior, Rudy Fernández seguía siendo el revulsivo necesario, de un equipo que volvía a contar con poca aportación ofensiva de Luka Doncic y Sergio Llull. Ayer no hacía falta. Con 22 puntos de Rudy, 8 de Ayón, 7 de Campazzo y 6 de Causeur, permitió al Real Madrid yéndose al final del tercer cuarto 57-65. Apenas preocupaba el mal partido de los dos últimos MVP de la Euroliga, puesto que el Real Madrid gozaba de un 50% en tiros de campo y una intensidad defensiva, que estaba siendo clave en no permitir que Baskonia, pudiese ni al menos, acercarse a tiro de la genial tela de araña gestionada por Pablo Laso y ejecutada por sus jugadores.

No le salía nada a Baskonia, que veía como se le iba el partido y lo peor, la Liga Endesa. Quedaban diez minutos, donde los vitorianos debían sacar toda su energía para intentar batir al campeón de Europa. Pero aquellas nubes grises que tan buena agua les daba en el sofocante calor de Madrid, se les volvió en su contra en casa, puesto que los árbitros – hoy sí – permitían la intensa defensa del Real Madrid. Con 64-75 en el minuto 34, el partido parecía decidido. Luka Doncic buscaba dominar el tempo del partido. Sus 8 puntos y 8 rebotes, fueron la última lección que el genio de Lubjiana dio, con toda seguridad, en el Real Madrid. De uno que se va, a otro que se queda. Y es que Rudy Fernández seguía opositando para ser MVP de la final, con un triple que dejó helado el Besa Arena. Todo parecía sentenciado, hasta que Rodrigue Beaubois, volvió a dejar claro, que es uno de los mejores jugadores pequeños de Europa y, con 9 puntos en este cuarto, volvió a dejar el marcador en un puño 71-75 minuto 35. Un 12-4 de parcial de Baskonia, de la mano de Beaubois y Shengelia, encendieron una tímida chispa en el cuadro local, pero donde se olvidaron defender a un magnifico Facundo Campazzo que sentenció el partido y la final con 10 puntos en los 3 últimos minutos. Quién diría que es una final, cuando el Real Madrid anota 96 puntos, con 52% en tiros de campo, 35 rebotes, 21 asistencias y 118 de valoración. Es decir, mejorar sus medias estadísticas de la temporada.

Una nueva final, tras 83 partidos – nuevo récord histórico de partidos – de un equipo, que parecía perdido, sin rumbo (Llull lesionado), sin rebote (Kuzmic lesionado), con dos nuevas piezas que venían a aportar en vez de a sustituir, con roles inesperados, con problemas de resultados durante toda la temporada, ventaja de campo si o no. Después de todo eso, el Real Madrid de Pablo Laso, cierra una temporada magnifica con dos títulos, tres finales, una final four para el recuerdo, secando a Sergio Rodríguez y a Jan Vesely y volviéndose a meter en una nueva final de Liga Endesa, secando también a todo un Tornike Shengelia, superado por todo rival que se encontraba enfrente. Han sido 15 títulos con Pablo Laso, pero esta Euroliga y esta Liga Endesa, guardarán un espacio muy grande en los corazones de todos los madridistas. Porque sí, en el 2015 se ganaron 5 títulos. Sí, la Copa del triple de Llull en 2014 fue increíble. Sí, la Final Four de Madrid 2015 quizás fuese mi mayor recuerdo, pero lo conquistado por este equipo en la temporada 2017/2018, le hace entrar en la leyenda. Una leyenda marcada por un equipo en el cual, todos han debido intervenir y todos han respondido. Personalmente, me pongo a pesar, que hubiese hecho este equipo, con todos sus jugadores sanos desde el primer día. Nunca lo sabremos, pero lo que sí creo, es que estos chicos son héroes de acero.

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