Ni los de Majadahonda fueron capaces de volver a ganar en casa ni los de Vallecas pudieron defender su posición de clasificados a Copa del Rey
Aunque el resultado no deja completamente satisfecho al Rayo Majadahonda, los dos puntos perdidos son mucho peores para el Rayo Vallecano. Los visitantes pierden la codiciada quinta plaza, la última que podría dar acceso a la Copa del Rey, en favor de Las Rozas, que han ganado a La Cruz Villanovense. El conjunto majariego, por su parte, sigue undécimo, en la zona tranquila de la tabla, cinco puntos por encima del descenso.
El Rayo Majadahonda ya ha dicho adiós de forma definitiva a la Copa del Rey, pero hay un frente que no termina de cerrar del todo: el de los puestos que le llevarían a Liga Nacional. Así, los de David Bohega necesitan los puntos tanto o más que equipos como el Rayo Vallecano, inmerso en esa terna de siete equipos que van a dejarse la piel en las próximas tres jornadas por entrar en la Copa del Rey.
Además, los locales no pierden en La Oliva desde el 15 de septiembre, pero no ganan desde el 29 de ese mismo mes. Con este, son ya tres empates consecutivos en su propio feudo. Y eso que, en esta ocasión, el Rayo Majadahonda probablemente mereció el gol que le habría dado los tres puntos. Samuel, portero del Rayo Vallecano, se convirtió en el héroe de la tarde, en especial durante un tramo de la primera mitad en el que las ocasiones majariegas parecían sucederse inexorablemente.
El Rayo Vallecano tenía la pelota, pero su posesión era estéril. Armando controlaba los tiempos en el centro del campo, aunque incapaz de trasladar ese dominio de la situación a las líneas de ataque. Los de la franja imponían un ritmo alto que podría haberles llevado a adelantarse en el marcador si hubieran conseguido algún tiro a puerta en posición ventajosa. En cualquier caso, el descanso llegó sin que el marcador se moviera.
La ocasión más clara del arranque de la segunda mitad volvió a ser para el Rayo Majadahonda. Tala, que parecía que por fin se había reconciliado con el gol en las últimas jornadas, recuperó los fantasmas que le acechan desde el principio de la temporada y mandó al palo una pelota a un metro de la línea de gol y con toda la portería vacía para él.
El Rayo Vallecano empezaba a desesperarse, pero eso no era suficiente para que los de Antonio Paredes se lanzaran al ataque de verdad, con la intensidad suficiente como para someter a su homólogo de Majadahonda. Los locales tuvieron sus opciones cerca del final, aunque la línea defensiva vallecana tiró la línea del fuera de juego como si del Barcelona de Flick se tratara. Al final, 0-0, relativa alegría en Majadahonda y dientes apretados en el lado de Vallecas.
Imagen: Rayo Majadahonda
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