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Euroliga Jornada 18: Fenerbahce Beko 66 Real Madrid 51

Fuera de Cobertura

El Real Madrid realizó su peor partido de la temporada siendo muy superado por Fenerbahce. Pero lo peor fue la imagen ofrecida deja muy preocupado a sus aficionados apenas a 10 días de la Copa. 51 puntos, 17 al descanso, anotados con un 29% en tiros de campo y un escaso 40 en valoración. Edy Tavares fue el mejor con 14 puntos 9 rebotes 3 asistencias 2 robos y un tapón. El viernes, nuevo clásico con el FC Barcelona, con el Real Madrid líder con 21-4 de balance.

El Real Madrid volvía a jugar un partido apenas 48 horas después de haber jugado el último. Ha sido así en las dos últimas semanas. Entiendo que los jugadores puedan y deban estar cansados. Es lógico, personalmente me duelen hasta los dedos de escribir tantas y tantas palabras para explicaros lo sucedido los 3 encuentros disputados en 7 días del mes de febrero, sin dejarme nada en el tintero. Afortunadamente, la temporada madridista en Euroliga nos permitía ver con lividez lo que podría ocurrir en la tarde de ayer en Estambul. Porque el Real Madrid recuperaba el partido de la jornada 18 de la Euroliga que se debió disputar en navidades y que se aplazó por la pandemia. Se esperaba un gran partido, como todos aquellos Fenerbahce vs Real Madrid que tantas cosas han tenido en juego como una final en 2018 y una sufridísima clasificación para un top 8 en 2021. Ayer, el Real Madrid era líder con 20-3 de balance y una cómoda ventaja para mantener la ventaja de campo al final de la liga regular. Fenerbahce venía de más a menos y, aunque fuese 11º con 10-11 de balance, llevaba un 8-2 en los últimos diez partidos disputados.

El Real Madrid llegaba bajo de energía, tras tres derrotas ligueras consecutivas, la última contra un gran Valencia Basket, pero con 9 victorias consecutivas en Euroliga, donde la semana pasada nos regalaron grandes partidos contra Olympiacos y Zenit San Petersburgo. Las sensaciones previas al partido eran claras. Fenerbahce jugaría con ganas, con intensidad y con su inagotable público a favor. El Real Madrid correría con el acierto y la tranquilidad de su lado, sabedor que su acostumbrada intensidad, le mantendría en el partido hasta el final. Pero, personalmente, todo ello se vino abajo al conocer el quinteto inicial de Pablo Laso. Carlos Alocén en el base – era baja Thomas Heurtel – con Sergio Llull y Alberto Abalde como aleros y con Vincent Poirier – ojo a esto – y Edy Tavares en la pintura. El experimento continuaba con una extraña zona 3-2 de inicio ante el equipo con mejor porcentaje de dos de la competición. A pesar de ello, el Real Madrid lideraba el inicio con un 2-8 en el minuto 4 con dos triples de Sergio Llull, que hacía irónico, que tras 8 lanzamientos blancos, solo 2 pertenecieran al dúo titular Tavares & Poirier. Pero Fenerbahce continuó con su guion establecido, defender intensamente (con el habitual beneplácito arbitral de costumbre) atacar el aro y buscar el físico con Devin Booler y Jehyve Floyd. Y todo les funcionó y no solo por el pasotismo del trío arbitral sino también por la pasividad en la pista del Real Madrid. Porque a un líder de la Euroliga, no puede permitirse un primer cuarto con un 3/17 en tiros de campo y volviendo a lanzar más triples (10) que tiros de dos (7) teniendo a tus dos torres en cancha. Después de este dato, era previsible el parcial de 17-0 que los turcos otorgaron al Real Madrid en 6 minutos, para llegar al final del primer cuarto con un sonrojante 19-8 para Fenerbahce. Bien, lo asumo, el 18% en tiros de campo puede ser fortuna, pero dar una asistencia, permitir 13 rebotes del rival y valorar -1 en un cuarto, no es aceptable.

No lo es, porque hablamos de un primer cuarto. Un primer cuarto donde te pueden pasar por encima, no permitir lanzamientos, no tener jugadores mentalmente preparados o que el rival directamente tenga todo de cara. De ser así, aplaudes a tu rival e intentas competir y realizar un partido digno no ya solo de un líder de la competición, sino del nivel que te ha llevado a ser el mejor equipo de la temporada. Las rotaciones en el Real Madrid no funcionaban, ni siquiera al volver al formato de un base y un cinco nato. Eso sí, Pablo Laso mantuvo la zona 3-2 en el segundo cuarto. Y fue 8 minutos después de su última canasta, cuando el Real Madrid volvía a inaugurar el marcador para volver a intentar meterse en partido. Y así fue, aunque no de la manera deseada, puesto que el Real Madrid volvió a fracasar de cara al aro con un 4/13 en tiros de campo, un 0/4 en triples, aunque consiguió que Fenerbahce apenas anotase dos puntos en cinco minutos para dejar un triste 21-12 en el minuto 15 para Fenerbahce. Fue entonces cuando pudimos asegurar, que el partido no iba a ser muy vistoso. Porque el Real Madrid arregló su fuga y consiguió volver al partido con otro parcial de 2-8 en casi 8 minutos hasta el 21-16 en el minuto 18. Pero “el apaño” se vino abajo con otro parcial tremendo de 6-1 para llegar al descanso con un claro 27-17 para Fenerbahce. 17 puntos del Real Madrid en 20 minutos, que es su menor marca conseguida en toda su historia europea. Y escocía mucho el dato, porque en esos 17 puntos, solo habían anotado Llull (9), Tavares (6) y una canasta de 6 metros de Vincent Poirier. El acierto mejoró en un punto este cuarto y el porcentaje se quedó en un 23% en tiros de campo, se habían doblado los rebotes y triplicado las asistencias. Pero el Real Madrid estaba fuera del partido tanto en números como en sensaciones y esto último, es un dato muy preocupante.

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Pero los 27 puntos anotados por Fenerbahce invitaban a creer aun que el Real Madrid podía pelear el partido. Porque no era lógico tampoco, que 9 de los 12 jugadores blancos, no hubiesen anotado al menos un punto, habiendo jugado al menos – menos Juan Núñez – un minuto todos. Y para la batalla de la segunda parte, Laso contaba con Llull de base, Causeur de escolta y otro triple poste con Yabusele (en Francia jugó de alero) Thompkins y Tavares. Me seguía extrañando ver quintentos en el Real Madrid con 3 altos o 2 bases, sin apenas parejas de aleros (Rudy, Abalde, Causeur). Pero la cosa no funcionó, porque el error en el lanzamiento del Real Madrid era muy aprovechado por Fenerbahce que en rápidos contrataques lograba un parcial de 11-7 para conseguir unas ventajas casi insalvables 38-24 para Fenerbahce en el minuto 25. Y fue en ese minuto cuando Fabien Causeur se convirtió en el cuarto jugador madridista en anotar un punto en el partido. Al menos ahora los parciales eran más competitivos, el Real Madrid mejoraba su defensa y al menos, lanzaba tiros posibles a canasta. Pero el problema ya no era la falta de intensidad de la primera parte, sino la opción de tener una anotación digna del cuarto mejor ataque de la Euroliga.  Ahora fueron escasos 13 puntos pero con un acierto esperanzador de 5/15 siendo un 33% en tiros de campo, estropeado por el 1/8 en triples. Aunque al final, unas pésimas defensas, obligaron a un parcial de 8-0 en dos minutos para colocar un definitivo 48-30 para Fenerbahce, al final del tercer cuarto.

Con todo resuelto, Pablo Laso dio el timón del equipo a Juan Núñez y Carlos Alocén, ya que tiene la duda de Thomas Heurtel para el clásico del viernes. Y con el joven talento en el playmaker, el Real Madrid mejoró de forma escandalosa con un parcial de 2-9 en dos minutos con Edy Tavares en modo destructor y la nueva amenaza de Rudy Fernández desde el exterior. Y aunque Fenerbahce devolvió prácticamente el parcial, el Real Madrid volvía a rozar la pelea por el partido, pero un 2+1 de Jehyve Floyd, les despertaba del sueño 59-45 en el minuto 35. Porque Fenerbahce es un gran equipo, porque nunca bajó los brazos, ni siquiera con +18 en el tercer cuarto de ahí sus 38 rebotes, 18 asistencias y 8 recuperaciones. El Real Madrid despertó tarde y se volvió a dormir. Solo Tavares terminó dominando con sus 14 puntos 9 rebotes 2 asistencias 3 robos y 1 tapón. Pero el equipo se despistó, no compitió en ningún momento del partido, que se podía perder, por supuesto, pero se estaba obligado a competir. Ahora bien, que nadie dude que el “Lasismo” volverá y más pronto que tarde.

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