ENTREVISTA A ALEX MARTÍNEZ, PORTERO DEL UNIÓN ADARVE

Alex: “La mente en un portero lo es todo”

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“Si salía del Getafe era para venir al Adarve”. Así de claro lo tenía Alex, el portero debutante de los lobos el pasado domingo en Almendralejo. Hoy se pasa por PoblaFM para contarnos cómo vio su estreno como guardameta del Adarve en DH5

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¿En qué equipos y por cuáles categorías has pasado?

Empecé en el Carrascal, donde jugué siete años: de prebenjamín, de benjamín en liga municipal, de alevín de primer año jugué en Segunda, de alevín de segundo año en Autonómica, y de primero de infantil me subieron al “B” siendo mis compañeros un año mayores que yo a jugar en Preferente. Al año siguiente me fui al Fuenlabrada, donde estuve tres años: dos de ellos en Autonómica y otro en Preferente. En juveniles, el primer año lo jugué en Leganés en Autonómica y el segundo año en Getafe, en el que jugué Nacional, y estuve la mitad del año de la temporada siguiente en división de honor. Y ahora, aquí me tienes, en el División de Honor del Adarve (risas). 

Has estado por grandes canteras, como el Fuenlabrada, el Leganés y el Getafe. ¿Cuál dirías que fue tu mejor etapa, tanto profesional como personal?

En el ámbito personal, la etapa que más disfruté fue en Fuenlabrada en el cadete A. Conseguimos ascender a Autonómica después de que el equipo descendiera el año anterior y ese año jugué 23 de los 30 partidos posibles, por lo que fue la etapa y el año que más disfruté. Pero donde más aprendí fue en Leganés y en Getafe. Es donde más a gusto me sentí de todos los clubes que estuve antes. Así que… es una pregunta muy difícil (risas), pero si tuviera que elegir un año, elegiría el año del cadete A del Fuenlabrada. 

Fue difícil salir del Getafe, ¿verdad? ¿Por qué costó tanto? 

Ufff... No me lo recuerdes (risas). Me costó medio año salir. En teoría, el club contaba conmigo y el entrenador quería tenerme en la plantilla del Getafe, y por eso se torcieron tanto las cosas. Finalmente, se logró solucionar todo. Estoy muy agradecido a ese club por lo bien que me han tratado y por lo que me han hecho crecer como futbolista y como persona.

¿Cómo surgió venir al Adarve?

Es una larga historia (risas). Bardera contactó conmigo diciéndome que estaba interesado en que formara parte de su plantilla, me explico su proyecto y me convenció bastante. Además, había oído hablar sobre Bardera, que era un gran entrenador, una gran persona y que iba a estar muy a gusto en el equipo. Así que con su ayuda y la del club, conseguimos apretar la salida en Getafe.

¿Tuviste alguna otra oferta de otros equipos de la categoría? 

Sí, tuve varias ofertas por parte de otros clubes de División de Honor. No voy a decir nombres, obviamente, pero yo me comprometí con el club que si salía del Getafe era para venir al Adarve.

Desde el punto de vista de un portero, ¿notas mucha diferencia entre Nacional y DH?

Hay diferencia, pero no es abismal entre Nacional y División de Honor. Obviamente, es más dura, se deja jugar mucho menos al fútbol que en Nacional, y la toma de decisiones hay que hacerlas un pelín más rápido. Pero Nacional es una gran categoría que recomiendo que la disfruten la gente de primer y segundo año. 

Los guardametas suelen ser algo supersticiosos, tener manías antes de un partido… ¿es tu caso? 

Pufff (risas)… Soy muy muy pesado y muy maniático con todo. Cuando juego me visto de una manera completamente diferente de cuando no juego, me tengo que vendar siempre las muñecas cuando juego. Luego, cuando entro al campo tengo que saltar tres veces con el pie derecho y cuando llego a mi área también. También tengo que tocar los tres palos, el palo de la derecha y el larguero con la mano derecha, y el palo izquierdo con la mano izquierda… Y así puedo seguir hasta que sea de noche (risas).

Sois tres porteros para un puesto en el once titular. ¿Qué tal llevas esa “rivalidad”? 

Bueno, la verdad es que la rivalidad la llevo bastante bien. Tenemos un pique sano. Los tres somos grandes porteros y, sobre todo, lo más importante es que somos unas grandes personas. Por suerte, tenemos muy buen ambiente entre los tres, y creo que eso es fundamental para que el equipo vaya mejor. Lo mejor que nos ha podido pasar es hablar entre nosotros en el descanso o al final del partido y ayudarnos en lo que fallamos, en qué podemos mejorar y en lo que ve uno desde fuera. Sin duda, ellos dos han sido de mis mejores compañeros en la portería en un mismo equipo.

¿Qué opinas de lo que llevamos de temporada?

Este es un tema complicado. Es una locura que llevemos 19 puntos y que hayamos perdido tan poco. Pero claro, es engañoso. Ahora vienen rivales muy duros y es cuando se decide todo. Soy optimista, pero tenemos que sacar los cuatro puntos que nos quedan para salvarnos como sean, porque los partidos se van muy rápido y los puntos también si no hacemos las cosas bien. En resumen, estamos en una posición en la que tenemos que estar orgullosos pero sin bajar la guardia y puntuar lo antes posible para estar salvados. Ese es nuestro objetivo principal, porque en cualquier momento las cosas se pueden torcer.

¿Cómo ves al equipo?

Veo al equipo bastante bien, en un momento muy competitivo y en el que debemos aprovechar todos los minutos posibles para dar el nivel si queremos puntuar lo antes posible y, de esta forma, estar con la conciencia tranquila de haber cumplido el objetivo. La gran mayoría del equipo se está dejando la piel para ayudar al equipo y, además, hay una piña muy fuerte en el que todos nos apoyamos y vamos unidos contra lo que nos viene. No puede quedarse nadie atrás. Por mi parte, haré todo lo posible para que, si un compañero está mal anímicamente, ayudarle a salir adelante, ayudarle a él y a que compita el puesto con su compañero.

Alex en su debut ante el Extremadura U.D. | Edu Amador

Domingo 7 de febrero. Aproximadamente, las 9:45 de la mañana. Charla en el hotel de Almendralejo. Y sale tu nombre en el once titular. ¿Te lo esperabas? ¿Qué sentiste en ese momento?

¡De sorpresa completamente! No estaba pasando una buena racha. Me ha costado adaptarme mucho al Adarve. Este club es completamente diferente a los que estuve previamente. Aun así, he luchado en cada entrenamiento, lucho y lucharé hasta el final. Y claro (risas), no esperaba que fuera a salir en Extremadura. Pero bueno, yo creo que el míster ha visto mi esfuerzo, mi trabajo durante todo este tiempo. Me ha entendido en todos los ámbitos y decidió darme la oportunidad en Extremadura. Espero que se haya ido con buenas sensaciones conmigo después de ese partido. Ahora a esperar, con mucho trabajo, con mucho esfuerzo y con paciencia a que me vuelva a dar otra oportunidad. 

¿Qué tal te viste en el debut del domingo?

Bueno… La verdad es que llevaba mucho sin sentirme del todo cómodo en el campo. Aunque no me lo esperase, estuve toda la noche pensando, sin salir de la habitación en toda la noche, concentrado en si me iba a dar la oportunidad, aprovecharla. Llegué al partido muy tranquilo y sintiendo lo que sentí en mi último partido oficial, allá por el siete de marzo. Creo que, dentro de que encajé dos goles que no me hicieron ninguna gracia y no me siento orgulloso de ello, estuve tranquilo y seguro, colocando al equipo y hablando mucho, que al fin y al cabo, eso es muy importante para un portero.

Según me han chivado, eres un portero con mucha personalidad. Supongo que el inicio del partido ante el Extremadura recibiendo dos goles no te sentaron muy bien que digamos, ¿verdad?

Ufff (risas)… Me sentó como una patada en el culo, la verdad. Primeramente, me sentó mal porque los goles que nos metieron nos lo había avisado el míster y nos había facilitado todo al máximo para no tener esos errores. Además, veía que en la primera parte, hasta que llegaron los cambios, no salíamos en corto, no teníamos esa personalidad de querer tener el balón.  Me generaba impotencia que a nadie de mi equipo le diera rabia y dieran alguna voz para contagiar al equipo y animarse para sacar eso adelante. Por otra parte, el Adarve es un equipo muy sólido defensivamente, y que en mi debut me encajasen dos goles en 15 minutos era algo que no había ocurrido en toda la temporada. Respecto a lo de la personalidad… Bueno (risas), yo no soy quién para decir si tengo personalidad o no, pero yo creo que es algo fundamental en un portero. Si un portero no tiene personalidad, es muy difícil que juegue en categorías top.

Con 2-2 haces varias paradas en los últimos minutos que mantuvieron con vida al equipo. Demostraste que hay que seguir al 100% durante todo el partido pase lo que pase, ¿no?

¡Claro! Me fui muy contento de ayudar al equipo. Un portero, aunque falle, debe tener la cabeza tranquila. Y aunque parezca difícil, hay que olvidarse de todo y pensar acción a acción. ¡La mente en un portero lo es todo!

Jugasteis el domingo en Almendralejo y este martes lo habéis hecho en Valdebebas. ¿Habéis podido preparar lo suficiente el partido?

En Valdebebas quizás nos faltaron días de entrenamiento para prepararlo en el campo. Pero analíticamente, estaba todo explicado, incluido el plan del partido completo. Por lo que, realmente, no es una excusa cometer tantos errores en Valdebebas. 

¿Cómo afrontáis lo que os queda de liga?

En mi caso, lo afronto con mucha ilusión y esperando que se me presente otra oportunidad para ayudar al equipo. Ahora es cuando nos jugamos las cosas de verdad y cuando más unidos tenemos que estar para poder sacar esto adelante. Estoy muy motivado. Quiero saber lo que pasa estas semanas y ver la manera que podemos resolver todo.

¿Qué partidos consideras que van a ser claves para conseguir pasar al subgrupo de campeones?

Los seis partidos que nos quedan son muy importantes. Pero para mí, los más importantes y en los que yo creo que se va a decidir todo, van a ser contra el Rayo Vallecano, que viene muy muy fuerte y con varios refuerzos, Badajoz en su casa, y Villanovense, en el que buscaremos la revancha y llevarnos nosotros la victoria que nos arrebataron en su casa. 

Y las preguntas de vestuario: “¿Por qué en todos los entrenamientos no te quitas nunca los guantes?”

(Risas) Muy fácil. En todo este tiempo ha hecho mucho frío. Mis manos tienen que estar calientes para poder parar. Así que me los pongo para que no se me queden heladas las manos. Sinceramente, no sé cómo Álvaro y Miguel pueden estar sin guantes hasta que entramos a portería (risas). Pero ahora con la época de calor ya no me veréis con guantes en los calentamientos.

“¿Al final merecieron la pena las carreras del calentamiento del partido contra el Extremadura?

(Risas) Sí, bueno… Esa es otra de mis manías. Mi calentamiento siempre tiene q ser el mismo. Si no, no me siento bien conmigo mismo. Creo que soy de los porteros más maniáticos de la División de Honor. 

“¿Es cierto que de pequeño entrenabas sacando con piedras? ¿Por eso sacas así de fuerte?”

(Risas) Pues la verdad es que eso me lo enseñó el Carrascal cuando era pequeño. Era un equipo de barrio en el que no jugaban ni una al toque. Y de tanto y tanto golpear llego muy lejos (risas).

 

Alex, a fondo

Ídolo futbolístico: Iker Casillas

Estadio donde jugar algún día: Santiago Bernabéu 

Un equipo: Real Madrid

Un sueño: Ser el portero de la Selección Española 

Un himno: You’ll never walk alone

Un entrenador: Pep Guardiola o Klopp

Una canción antes del partido: Enemigos ocultos, de Ozuna, Wisin, Myke Towers, Arcángel, Cosculluela y Juanka