Nuevo partido en casa para el Rayo Alcobendas y nueva victoria. Solo han dejado escapar dos puntos y fue en la recta final. Esta vez la víctima fue el Móstoles que lo intentó hasta el final del partido, e incluso, pudo empatar el encuentro en la última jugada. Le tocó sufrir a los locales, seguramente más de lo que creían antes de que árbitro pita el inicio del choque. La diferencia estuvo en un minuto fatídico donde el equipo de Rubén Bullón desatascó el encuentro con dos goles en un minuto. Eso les hizo mucho daño a los visitantes, no encontraban explicación.
El conjunto local llegaba a esta cita dolorido- pese al buen arranque– después de cómo han visto dejar perder cinco puntos de seis en sus últimos dos partidos. Duele la manera de perderlo. El primer con Las Rozas le empataron en el último minuto. El segundo frente a La Cruz Villanovense donde cosecharon su primera derrota de la temporada en un partido donde les anularon dos goles dudosos. Enfrente, estaba un equipo que no atraviesa un gran momento, apenas llevan una victoria y necesitan los tres como agua bendita para salir de los puestos de descenso.
El duelo arrancó con mucha intensidad desde el principio. Ambos pugnaban en cada lance de juego. Parecía una partida de ajedrez. Si un equipo rival tenía el balón, el otro presionaba arriba obligando a rifar, o al revés. El Rayo Alcobendas optaba por una presión en bloque alto para recuperar lo antes posible el balón cerca del área
Con el paso de los minutos, el Rayo Alcobendas empezó a expandir su control sobre el juego en campo contrario, acumulando a jugadores en campo rival y recuperando rápido el esférico. El primer acercamiento hay que sumárselo al equipo de casa por medio de un cabezazo de Sergio Canos que se fue desviado. Luego la tuvo Jaime, pero se marcho directamente al pelo, luego en el rebote no pudo conectar bien el balón.
Los locales intentaban hacer daño y acercarse al área rival con triangulaciones rápidas por las bandas, ya que por el centro estaba muy poblado. Así vino el primer tanto. Muy buena combinación colectiva que acaba rebañando Enrique a placer. La triangulación y la velocidad de pases muy buena para que los defensas no llegasen
El tanto del Rayo Alcobendas lo iba a contrarrestar bien el Móstoles en la siguiente jugada. El cuadro dirigido por Mario Roa lograría empatar tras un saque de banda metido a la olla y Vaquero que vio el balón suelto en el área y sin pensárselo Marcos Vaquero aprovecharía el rebote para poner las tablas. Con este resultado nos íbamos al descanso.
En la reanudación del choque, el equipo visitante había entrado mejor, con más intensidad y ganando las luchas de cada balón. De momento, el planteamiento le estaba saliendo a la perfección. La idea era clara: compactos atrás, apenas dejaban huecos libres y al Rayo Alcobendas le costaba muchísimo inquietar al cuadro visitante.
No obstante, tanto tiempo correr detrás del balón también se nota, sobre todo en lo físico y mental. En una jugada aislada que consiguen sacar el centro desde la banda derecho el balón le llega a Jaime que remata a placer. Lo peor estaba por venir. Sacan, la pierden, el balón cae a Enrique que inventa un buen gol para poner tierra de por medio. Vaya error grosero de la defensa.
En el último tramo del choque el Móstoles, con nada que perder se la jugó yéndose más arriba, y cambiando a sistema de tres defensas. Eso provoca que la presión fue mas asfixiante y que recuperasen más bolas. Marcos Vaquero acortaría distancias con el segundo doblete del día con un disparo raso cruzado que ponía el 3-2. Nada estaba decido, De hecho, los visitantes la tuvieron con un disparo de Daniel en la frontal, pero se marchó por poco.


