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La Real Valladolid fulmina al Rayo Vallecano con su electricidad al contragolpe
La Real Valladolid fulmina al Rayo Vallecano con su electricidad al contragolpe
Jª 13.- Real Valladolid 2-0 Rayo Vallecano

La Real Valladolid fulmina al Rayo Vallecano con su electricidad al contragolpe

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El Real Valladolid propinó un golpe encima de la mesa. El conjunto blanquivioleta irradia fortaleza, confianza y seguridad. Todos a una. La orquesta deleita a su público, cada instrumento entona a la perfección. Los pupilos de Manu Oliva fulminaron al Rayo Vallecano, segundo en la tabla y gallito de la categoría. La diferencia entre ambos contendientes se estrecha a dos puntos. Crecen a pasos agigantados los blanquivioletas en División de Honor. En esta ocasión, no agarraron el balón tanto como acostumbran, pero se encomendaron a las contras fulgurantes, amenazando con su verticalidad. También aguantaron el tipo cuando el Rayo apretó y supo mantenerse firme para fortificar la portería.

Manu Olivas tiene un bendito problema en sus manos. Son tantas las cartas con las que puede jugar que cualquiera que escoge para echar sobre la mesa le llevan a la victoria. Después de dar descanso a los más habituales en el empate ante el Numancia, configuró un once con varias permutas. Gonzalo relevó a Samu en la portería. El guardameta estuvo custodiado por el debutante Galde, que formó dupla de centrales con Aranda. Hugo San recuperó su sitio en banda izquierda y Yago Rodríguez ocupó el lateral derecho. En la sala de máquinas, Pascu y Víctor Fernández con Cristian como escudero, mientras que arriba, Manu Olivas apostó por Vaquero como extremo izquierdo, Neira como referencia en ataque y César Porras en el extremo derecho.

El impetuoso inicio se tradujo en unos primeros compases de desequilibrio en el que la velocidad se impuso al control. Un constante toma y daca en el que estuvo cerca de salir beneficiado el Rayo Vallecano. Era el minuto 5 e Iván cogió el balón, progresó y se plantó en la frontal para soltar un latigazo que se estrelló en el palo. El rechace tocó la espalda de Gonzalo, pero para fortuna blanquivioleta no acabó en las redes.

A partir de ese momento, el Real Valladolid quiso calmar las aguas y llevar el encuentro a su terreno. Buscaron crecer con el balón e hilar las jugadas con una circulación veloz.  Yago Rodríguez lo intentó en sus incursiones por banda. El incombustible Víctor Fernández se ofreció en cada ataque para llevar peligro, pero no encontró el camino para conectar con Neira, mientras que el temperamental César Porras recuperó balones para irse en ataque con convicción y fortaleza. No se arrugó el Rayo Vallecano, tan intenso en defensa como feroz en ataque. El cuadro madrileño sacó las garras cuando enfiló a portería. Los motores de Parriego e Iván son de rápida combustión y activaron a su equipo con su velocidad.

Las pulsaciones eran altas, no había tiempo para coger una bocanada de aire. El Real Valladolid lo intentó con desplazamientos en largo y en una de esas pudo cantar el 1-0. Neira recogió el balón y Adrián salió de portería con temeridad. El asturiano metió el balón en el área aprovechando la mala salida del portero del Rayo, pero Vaquero no acertó en su disparo. No estaba dormido el conjunto vallecano, solo esperaba su oportunidad para aprovechar el desorden local. Asensio se internó en el área, pero Galde, muy seguro durante todo el primer acto, se anticipó para abortar el peligro. Fue entonces cuando Parriego sacó su bisturí en las acciones a balón parado. Primero botó un córner al que Marco, solo de marca, remató en el área pequeña, pero se encontró con un sensacional Gonzalo. Fue la acción más clara. Luego, el 10 protagonizó una falta lateral en la que Gonzalo salió de la portería sin poder despejar. Las consecuencias pudieron ser fatales, pero Víctor Martín envió el remate de cabeza fuera. El primer tiempo se desvaneció en esa tempestad de ocasiones.

El tarro se abrió en la segunda parte

No hubo tregua tras el paso por las casetas. El Rayo Vallecano asfixió la salida de balón de los blanquivioletas, con dificultades para conectar en corto. Apretaron los de la franja en su intento de maniatar a los blanquivioletas. Disparó alto Nate después de un robo de balón de los visitantes. Galde tuvo que dejar su puesto a Arco nada más iniciar el segundo asalto tras un mal giro.

Parecía que el Rayo había entrado con más fuerza, pero fue el Real Valladolid el que asestó dos estacadas mortales, las dos nacidas de rápidas transiciones. Era el minuto 64 y Yago Rodríguez robó la pelota y se la cedió a Neira para que depositara el balón en el área pequeña. César Porras se adelantó a Marco y remató con todo a favor para poner el 1-0 en el marcador. Pero no quedó ahí, ya que cinco minutos más tarde cogió el testigo Neira, quien agarró la pelota por el flanco izquierdo, se la pasó a Pascu ya pisando el área, quien habilitó a Hugo San para establecer el 2-0. El Real Valladolid se adaptó a su rival y empleó las mismas armas para fulminarle. La herida pudo ser más grande, pero Arnu, tras un saque de esquina, no acertó en su remate.

El Rayo Vallecano se desvaneció. Apenas hubo noticias en ataque. Los dos golpes fueron tan letales que esa intensidad inicial se disipó. Entraron Kawecki y Silva, pero la moral estaba tocada. Por su parte, las fuerzas del Real Valladolid no flaquearon y siguió atormentando con su incisiva verticalidad. La frustración e impotencia se apoderó del cuadro vallecano. Cuando el partido agonizaba, Víctor Revuelta realizó una fea entrada a Arnu y De León Sancho no dudó en mostrarle la tarjeta roja por la temeraria acción.

Con ello, el Real Valladolid obtuvo tres nuevos puntos en Los Anexos al que aspira a convertirlo en fortín y con 24 puntos en trece jornadas continúa con su escalada en la clasificación.

Foto: Real Valladolid.

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