Un Rayo Alcobendas arrasa con el Real Valladolid. El conjunto local jugaba por primera vez en la temporada ante su gente y lo hizo de la mejor manera, a lo grande; con un partido inmenso y goleando al cuadro vallisoletano. Victoria plácida para los de Rubén Bullón para ganar confianza de cara a lo que viene esta temporada que seguro que no será nada fácil en su tercer año en la máxima categoría juvenil del fútbol español. Hay que recalcarlo una y otra vez porque no es fácil como un equipo tan humilde compite contra los mejores equipos y filiales y de la manera en la que lo hace.
Volvía la División de Honor tres meses después de bajar el telón a la campaña 2023-2024. Había ganas y el tiempo meteorológico también, por eso respetó y no cayó ninguna gota de agua como se estimaba. Amanecía un sol radiante para disfrutar del fútbol y que acechaba en la Ciudad Deportiva Valdelasfuentes. Vamos a lo importante, frente a frente dos equipos que da gusto verlos jugar y competir cada año y que seguro que darán muchas alegrías a su afición durante este curso.
El arranque del duelo fue bonito, con mucho ritmo por ambos conjuntos. Nada de especulaciones. Los visitantes iban avisar desde el primer minuto. Un lanzamiento de falta de Fernando Vaquero antes de llegar al cuarto de hora fue la primera llegada de los pucelanos. No era mala la idea. A ello, respondía los locales con tímidas llegadas en una de ellas pidieron la pena máxima sin fortuna.
Los locales optaron por una presión media, a partir del centro del campo. También ponían la línea de la defensa muy adelantada, dejando muchos espacios atrás. Adrián la iba a tener dos veces. La primera la mandó incompresiblemente alto el disparo. La segunda erró un mano a mano. Mérito del defensa.
El planteamiento de los visitantes era arriesgado por los huecos que había desde el último defensa al portero, pero el Rayo Alcobendas no conseguía aprovecharlo. La más peligrosa hasta el momento la tendría Aranda, defensor del Real Valladolid, en el 35′ con un impecable remate de cabeza que salvaría el defensor del Rayo Alcobendas en la propia línea.
No obstante, los de Rubén Bullón iban a desatascar el partido con un tanto justo en el último tramo de la primera mitad. Un gol Mizuno que viene tras conseguir ganar el rebote y empujarla a placer. De esta manera, el Rayo Alcobendas se adelantaban en el encuentro con el 1-0 en el marcador.
En la reanudación del choque hubo más alternancias en el juego. Los dos querían ir a por el tanto, los locales el de la tranquilidad, mientras que los visitantes para igualar la contienda cuanto antes. Javier la tuvo en un cabezazo, pero se marchó desviado al lateral de la red. Por insistir a los de Pucela no se le puede reprochar nada.
Cuando más cerca estaba el Real Valladolid de empatar, el Rayo Alcobendas consiguió el segundo y el que fulminó y acabó con toda la fe y confianza que tenían los visitantes. Apareció Enrique para poner tierra de por medio. No pudo hacer nada el portero Gonzalo para evitar el tanto. Antes hizo un paradón para salvar a su equipo.
Ya en la recta final del encuentro, fueron de nuevo los locales quien ponían la puntilla con otro tanto más. Este gol es digno de verlo uno y otra vez porque vaya golazo se inventó Gonzalo Quesada para ponerla en la mismísima escuadra y así cerrar el partido, por si había alguna incertidumbre


