Tres puntos de oro para los locales ante un equipo que le puso las cosas muy difíciles en la primera mitad gracias a su buen hacer en defensa. Una victoria bajo la lluvia que empezó cuando Álvaro apareció y desatascó el muro alfarero para regalar los dos primeros tantos a sus compañeros. Cucalón cerró la cuenta de penalti.
Los pupilos de Javier Gómez visitaban el complicado feudo madridista con la misión de sacar algo positivo de Valdebebas. Llegaban a la cita situados en la parte baja de la tabla, en el puesto décimo cuarto. Todo lo contrario, en el equipo merengue. El combinado de Fran Beltrán va viento en popa en el campeonato liguero y solo el Rayo Alcobendas consiguió arrebatarles dos puntos con un empate.
El Real Madrid, como quería continuar con su buena dinámica en liga, comenzó presionando la salida de balón. De hecho, a los treinta segundos casi consigue el primero. Pece robó el balón en área pequeña pero no había ningún compañero que le acompañase y finalmente la defensa consiguió despejar el peligro.
Los locales salieron sin especular a por el primero. El césped estaba rápido por la intensa cortina de lluvia. Para este encuentro, el líder cambió de sistema juego cambiando a tres defensas y dos carrileros abiertos.
El Alcorcón se limitaba a defender y salir a la contra, eso sí, con bastantes efectivos y creando algún susto a la defensa rival. Los contragolpes eran peligrosos. Los visitantes trataban a su rival de tú a tú, sin miedo. Ismael estaba haciendo un buen papel en el choque, interviniendo en las jugadas elaboradas de su equipo.
Palacios y Álvaro se buscaban, pero la defensa zaguera siempre aparecía en el momento más oportuno. Lo intentaba el equipo madridista pero su rival estaba seguro atrás, tapando las líneas de pase. Hasta el momento los visitantes están muy cómodos, habían creado poco peligro los locales. Incluso, se atrevían a sacar el balón jugado desde atrás.
El problema del equipo amarillo era que cuando cruzaba y estaba en campo contrario no era capaz de crear peligro sobre su rival. No conseguían trenzar una jugada elaborada. El Madrid, al ver una defensa poblada y bien estructurada, empezaron a probar con tiros lejanos sin mucha fortuna.
Le estaba saliendo muy bien el plan al entrenador visitante. Estaba logrando que el Madrid no consiguiera ritmo y velocidad, eso dificulta muchos los ataques estáticos. El equipo blanco, plantado en campo contrario, no veía ningún resquicio o una vía de escape para hacer daño y aproximarse a la portería.
En el último tramo de la primera parte, el equipo madridista iba a lograr el premio. Pase filtrado para Álvaro, que consigue irse de su marcador con un eslalon; el delantero ve solo a Palacios para batir por bajo al portero. Consiguen el primero cuando menos peligro estaban ocasionando los locales.
Dos minutos después el Madrid tuvo el segundo. Maravillosa pared entre los dos protagonistas del gol, pero, esta vez, el portero iba a salvar los muebles para su equipo. Brillante tacón de Álvaro para su compañero. El Alcorcón, que aún seguía en el partido, le faltaba hacer daño con una ocasión. Se notaba que en el apartado ofensivo le cuesta más.
En la reanudación del choque, el guión seguía siendo idéntico. El equipo alfarero atrás y esperar a que los de arriba sacasen petróleo de algún posible contragolpe. Álvaro tiró de imaginación para inventar el segundo. Se fue de cuatro defensas para dar el pase atrás para Palacios, y éste abre para Borja y anota a placer. Otra acción magistral del delantero madridista que había desatascado el encuentro con dos bonitas acciones.
El equipo local seguía igual de intenso y vertical para finiquitar el partido. Al Alcorcón se le complicaba mucho que necesitaba más efectivos en ataque. Estaba siendo un asedio constante. El conjunto amarillo se defendía con todo. Se le iba hacer muy largo, aún le quedaba más de media hora.
Palacios tuvo el tercero, tras otra jugada personal de Álvaro, pero la cruzó demasiado. No obstante, dos minutos después iba llegar el gol que cerraba el encuentro y mataba las ilusiones visitantes. El colegiado iba a pitar penalti tras una zancadilla clara sobre el 10 del Madrid. El autor de convertirlo iba a ser Marc Cucalón fusilando al portero.
Los dos primeros goles han sido la clave, cuando más cómodo estaba el Alcorcón. Los amarillos deben fijarse en la buena imagen de la primera mitad. Los últimos compases eran un monólogo madridista que anotó el cuarto, tras una jugada de Yeray, pero el árbitro lo anuló porque el balón tocó en la mano.

