El Real Madrid cierra una Euroliga de menos a más, donde las malas sensaciones y el mal juego de la primera vuelta, no dieron la oportunidad a la mejora y a un gran 12-5 de balance en la segunda vuelta. El estreno en el Play-In y los Playoffs ante Olympiacos también dieron mucho que hablar durante 40 partidos en nueve meses que os contamos ya.
La temporada del Real Madrid en la Euroliga, no dista mucho de la temporada en Liga Endesa. Mal inicio (sobre todo en la competición europea) y sin freno desde inicio de 2025. Han disputado 40 partidos, la segunda mayor marca de partidos tras la temporada 22/23 donde se consumó la undécima (41 partidos) logrando 22 victorias y realizando 18 derrotas. Y como adelantamos, nueve de esas dieciocho derrotas llegaron en la primera vuelta de la temporada. Sería muy sencillo catalogar la temporada en sincronía con cada una de las dos mitades en que dividimos la Euroliga, pero tenemos que ser justos y valorar en su justa medida el momento de forma del conjunto de Chus Mateo durante los ocho meses de competición europea que nos ha traído el dichoso calendario. Y no podemos olvidarnos – ya habrá tiempo para profundizar – de la gestión deportiva desde las salidas tardías de jugadores hasta las nuevas adquisiciones.
La temporada de Euroliga del Real Madrid comenzaba en el mes de octubre con 7 partidos y donde ya se gestaba los mayores problemas de una plantilla de trece jugadores con un juego insulso que distaba demasiado a lo visto pocos meses antes en el tramo final de la pasada temporada. El inicio contra Bayern Múnich lo demostraba, no tanto por el resultado sino por recibir 90 puntos por tercera vez consecutiva. A ello se unía la misma norma en las otras tres derrotas madridistas fuera de casa, un mal final de partido. Ante Baskonia se jugó sin Feliz lesionado y sin Campazzo sancionado, mientras que en los duelos contra Olympiacos (23-10) y Maccabi (24-14) los parciales del último cuarto fueron terroríficos. Al menos se logró ganar en casa a grandes equipos como Panathinaikos con un enorme Campazzo, a Partizan Belgrado con la mejor versión de Rathan-Mayes y su 4/4 en triples. Aunque personalmente me quedo con la victoria ante Estrella Roja tras dejarles en 72 puntos y un 35% en tiros de campo. En noviembre los blancos mejoraron mucho su juego también en Liga Endesa y logrón un balance de 3-2 perdiendo el primero ante Armani Milán donde las pérdidas de balón y el acierto en el triple empezaron a ser determinantes. También se perdió en casa ante Anadolu Efes donde el -10 final no abandona el paupérrimo primer cuarto con solo 6 puntos anotados. Pero se venció a Virtus Bolonia y Alba Berlín en dos de los mejores partidos de Rathan-Mayes. Y tuvimos que esperar al 28 de noviembre para que llegase la primera victoria a domicilio nada menos que en Barcelona con dos prórrogas y 39 de valoración de Edy Tavares.
Pero la mejoría fue efímera porque diciembre nos trajo la dolorosa derrota en Lyon con una canasta que dieron por valida tras ser revisada, y dos derrotas consecutivas como locales ante Fenerbahce con un juego anárquico y reprochable y después ante Zalgiris que anotaba 54 puntos en la primera mitad. Tres derrotas consecutivas que hicieron sonar las alarmas, junto con la lesión de Gabriel Deck, para que el equipo se reforzase de una vez por todas. Diciembre se “salvó” con tres victorias consecutivas ante París Basketball con Tavares, Hezonja y Campazzo llegando a 64 créditos de valoración, ante Mónaco con un festival ofensivo del equipo y ante Alba Berlín el día que Sergio Llull igualaba los partidos de Kyle Hines (425 partidos) con 20 puntos en 20 minutos. Se cerraba el año 2024 con un balance de 9-9 en los primeros 18 partidos de la temporada. El año 2025 vino con una vida diferente, mucho mejor, pero donde los blancos debían jugar cada partido casi como una final. Enero trajo 4-2 de balance, perdiendo en casa ante Olympiacos que fue superior incluso sin la necesidad de beneficio arbitral. Pero las cinco victorias trajeron buen ánimo para los blancos con dos victorias contundentes ante Bayern Múnich logrando tener balance positivo en la clasificación y en Kaunas ante Zalgiris que se quedó en 36 puntos en 30 minutos. Posteriormente llegó la épica, primero con el 116-113 ante Maccabi en el mejor partido del año con la victoria ante Baskonia con un triple de Hezonja sobre la bocina y la derrota por apenas 4 puntos en Mónaco en el debut de Bruno Fernando. Febrero nos trajo apenas tres partidos por la llegada de las Copas Nacionales. Y el resultado sería duro, con derrotas en el periplo turco ante Anadolu Efes donde Bruno Fernando fue el más valorado en otro partido que se escapó con un 23-12 de parcial en el último cuarto. También se perdió ante Fenerbahce, en lo que era la tercera derrota consecutiva en un partido donde no se pudo contar ni con Deck, ni Musa, ni Hezonja. La única buena noticia fue la victoria como local ante el FC Barcelona donde Alberto Abalde cuajó su mejor partido de la temporada junto a Musa y Hezonja. Quedaban 7 finales para terminar la Liga Regular que se encontraba tan apretada, que era imposible saber sí el Real Madrid acabaría cuarto o duodécimo.
Llegó marzo y la necesidad de confirmar tu posición en los próximos Playoffs. Pero para el Real Madrid, marzo fue un mes también para iniciar un calendario de siete finales que empezaba con una esperada derrota ante Panathinaikos con un espantoso 3/26 en triples. Ahora había seis partidos para llevar al equipo al Playoff que estaba a dos victorias. Lo bueno, depender de ti mismo. Lo malo, que tus rivales corrían la misma suerte que tú. Menos Asvel Villeurbanne donde Edy Tavares lograba 28 de valoración y ante Virtus Bolonia donde los blancos rompieron el partido al descanso, los otros cuatro rivales iban a ser competidores por el mismo tesoro. Y sorprendentemente (para el inicio de la temporada) el Real Madrid logró 4 de 4 victorias ante el millonario Armani Milán donde cinco jugadores superaron las dobles cifras en valoración y ante el sorprendente Paris Basketball que no abandonaba puestos de Playoffs hasta que el Real Madrid le venció con 127 de valoración y tres jugadores por encima de los 20 créditos valorativos. Y para no ser menos, el Real Madrid se llevaba una doble victoria en Belgrado ante Estrella Roja con partidazo de “los secundarios” y ante el Partizan Belgrado con el gancho ganador de Tavares tras remontar 11 puntos en tres minutos. Y así terminó la Liga Regular con el Real Madrid siendo séptimo con 20-14 de balance igualado con el Barça y Anadolu Efes que acabaron justo por delante de ellos por el basket average.
El Real Madrid se estrenaba en el Play-In. Si ganaba a París Basketball sería séptimo. Pero un equipo francés mucho más incisivo y la imposibilidad de remontada blanca, le fue abocado a pelear con el Bayern Múnich para ser finalmente octavo en un partido donde el Real Madrid demostró que sería el coco de la competición tras su mejor día en el triple con un 53% de acierto. Y se llega al Playoff como advertía el objetivo inicial, aunque no de la manera deseada para enfrentarse a Olympiacos. Una serie durísima donde se sabía de inicio que los árbitros serían decisivos ante un duelo tan físico. El resultado fue 3-1 para los griegos que lanzaron 20 tiros libres más y solo Evan Fournier lanzó 23 en dos partidos. Es verdad que Olympiacos pasó por encima al Real Madrid en el primer partido tras un 47-29 al descanso, pero en el segundo encuentro, el Real Madrid mejoró de tal manera que vio con auténtico embriago a los 33 tiros libres del equipo griego. A su llegada a Madrid y con el agua al cuello, el Real Madrid no permitió que se cerrase la serie defendiendo a muerte y donde los árbitros permitieron a Tavares jugar más de 20 minutos en la serie. Algo que no ocurrió en el cuarto y definitivo partido que se llevó Olympiacos porque no entró el triple final de Abalde ni tampoco pudieron hacer nada ante los 29 tiros libres de Olympiacos que se llevó la eliminatoria y dejaba fuera al Real Madrid.
La temporada del Real Madrid ha tenido de todo, un inicio terrorífico como el 8-9 de inicio y una defensa de juguete, contando con aquellos jugadores que estaban más comprometidos y con una segunda vuelta con 12-5 en Liga Regular más el 2-4 entre Play-In y Playoffs donde se defendió mucho mejor, se reconoció roles y el juego era mucho mas reconocido para el aficionado. Es una suma de 22 victorias y 18 derrotas en los 40 partidos disputados que, de haber iniciado como se acabó, la posibilidad de repetir plaza en la Final Four, hubiese estado mucho más cerca.

















